Todo lo que Restofy hace por tu restaurante
Punto de venta, cocina, menú digital, domicilios, caja, facturación, inventario y mucho más.
Olvídate de contraseñas largas: entras con tu teléfono, un código de un solo uso y una clave numérica.
Entra con tu teléfono y una clave corta
Ingreso con teléfono o clave, verificación por código, creación de la cuenta y la renovación y el cierre de las sesiones de tus dispositivos.
Recibe el código por mensaje de texto o por WhatsApp, el canal que tengas más a mano.
Crea tu cuenta en minutos desde el mismo teléfono verificado, sin correos ni formularios eternos.
Si olvidas la clave, la defines de nuevo verificando tu teléfono, sin llamar a nadie.
Tu sesión se renueva sola mientras trabajas y no te saca a mitad de un turno.
Cierra la sesión de un dispositivo perdido o prestado desde cualquier otro.
Administra varios restaurantes con un solo acceso y elige cuál operas en cada momento.
Los códigos vencen solos y se bloquean tras varios intentos fallidos, sin que hagas nada.
Nadie sabe si un teléfono ya tiene cuenta con solo pedir un código.
Conecta sistemas externos con una clave de acceso propia, separada de la de tus usuarios.
Cada dispositivo tiene su sesión: sabes desde dónde entraron y desde dónde no.
Restofy te permite
- Conectar otros sistemas a tu restaurante con una clave de acceso propia.
- Que una integración externa se autentique antes de operar tu cuenta.
- Canjear tu clave de acceso por un acceso temporal y seguro.
Lo que ganas
Conectas tu tienda en línea, tu aplicación o cualquier sistema externo sin compartir tu contraseña con nadie.
Cada integración entra con una clave propia y de vigencia limitada: nadie se queda con una llave eterna a tu cuenta.
Si una clave se filtra, la revocas y generas otra sin frenar el resto de tu operación.
Dejas de cargar pedidos y datos a mano: tus herramientas conversan con tu restaurante solas.
Declara qué contiene cada plato y protege a los comensales con alergias sin depender de la memoria del mesero.
Informa alérgenos y cuida a tus comensales
Alérgenos que declaras en los productos del menú para informar a tus comensales, con su creación, edición y disponibilidad.
Arma tu propia lista de alérgenos con los nombres y los íconos que tu cocina reconoce al instante.
Configura el catálogo una vez y asígnalo a los productos sin volver a cargar datos.
Corrige un nombre mal escrito sin borrar el alérgeno ni perder lo que ya tenía asignado.
Pausa un alérgeno que ya no usas y retómalo después, con sus asignaciones intactas.
El sistema te avisa si el nombre ya existe: cero duplicados en la lista.
Antes de eliminar, sabes qué productos se verían afectados y evitas un borrado por error.
Encuentra cualquier alérgeno al instante buscando por nombre o por estado.
Ten a la vista qué alérgenos están activos y cuáles pausaste, en una sola pantalla.
Tu carta comunica con claridad lo que importa a quien tiene restricciones alimentarias.
Reduce reclamos y situaciones de riesgo con información visible desde el menú.
Restofy te permite
- Pausar un alérgeno para que deje de ofrecerse al etiquetar productos nuevos.
- Reactivar un alérgeno pausado cuando lo necesites.
- Cambiar el nombre de un alérgeno.
- Cambiar el ícono de un alérgeno.
- Crear alérgenos nuevos para el menú.
- Ponerle un ícono a cada alérgeno para reconocerlo rápido.
- Eliminar de forma definitiva un alérgeno que ya no usas.
- Ver cuántos productos usan un alérgeno antes de dejarte borrarlo.
- Ver el listado completo de alérgenos del menú.
- Buscar un alérgeno por su nombre.
- Ordenar los alérgenos para encontrarlos más fácil.
- Ver los datos de un alérgeno puntual.
- Consultar el nombre y el ícono de un alérgeno.
Lo que ganas
Escondes un alérgeno que ya no usas sin perder las asignaciones que ya tiene.
Lo dejas fuera de circulación sin borrarlo, por si lo retomas después.
La lista para etiquetar se mantiene limpia y tu equipo elige sin confundirse.
Lo vuelves a activar cuando lo necesites, sin cargarlo de nuevo.
Corriges un alérgeno mal escrito sin borrarlo ni volver a etiquetar cada producto.
Mantienes la lista prolija y actualizada sin trabajo extra.
Cambias el ícono y tu equipo lo identifica más rápido en la carta.
Ajustas el nombre una vez y el cambio llega a todos los productos que lo usan.
Informas a tus clientes qué contiene cada plato y cuidas a quien tiene alergias, sin reclamos ni sustos.
Armas tu propia lista con los nombres que usa tu cocina, no una genérica que nadie entiende.
Te avisa si el nombre ya existe y evitas duplicados que confunden al equipo.
Cargas un alérgeno y queda listo para etiquetar productos al instante.
Limpias tu lista de alérgenos que ya no necesitas y dejas de confundir al equipo.
Te frena antes de borrar por error un alérgeno que sigue en uso, y te avisa.
Sabes al instante cuántos productos se verían afectados antes de eliminar.
Mantienes el menú ordenado sin alérgenos que sobran.
Encuentras cualquier alérgeno en un instante sin recorrer todo el menú a mano.
Tienes a la vista todo lo que informas a tus clientes y evitas un susto con una alergia.
Detectas de un vistazo cuáles pausaste y los reactivas antes de que falten en un plato.
Confirmas el nombre y el ícono de un alérgeno antes de editarlo y evitas tocar el equivocado.
Verificas los datos exactos con un toque, sin buscar entre todos.
Recibe dinero por adelantado de un cliente y déjalo a su nombre para consumir después.
Recibe anticipos y llévalos sin enredos
Anticipos que tus clientes dejan a cuenta, con su saldo disponible, registro y anulación.
Cada anticipo se registra desde la caja abierta y queda en la contabilidad sin trabajo extra.
Si el cliente ya tiene anticipo, el nuevo depósito se suma al mismo saldo.
Consulta el saldo vigente de cualquier cliente antes de cobrarle.
Ve el detalle de cada anticipo con los últimos movimientos que afectaron su saldo.
Anula un anticipo devolviendo el dinero o dejándolo como ingreso del local.
Lo que el cliente ya consumió nunca se toca al anular.
Filtra anticipos por estado y busca por nombre del cliente.
Protege la operación con PIN según lo que configures.
Sabe cuánto dinero de clientes tienes a cuenta con los totales del listado.
Perfecto para eventos, reservas y clientes frecuentes que pagan por adelantado.
Restofy te permite
- Anular el anticipo de un cliente y devolverle el saldo que le quedaba.
- Anular un anticipo dejando el saldo restante como ingreso del local.
- Anular un anticipo sin tocar lo que el cliente ya había usado.
- Ver las opciones para anular un anticipo según lo que quieras hacer con el saldo.
- Ver en qué caja o cuenta puede entrar el dinero de un anticipo antes de registrarlo.
- Ver el detalle de un anticipo con el saldo que le queda al cliente.
- Ver los últimos movimientos que afectaron el saldo de un anticipo.
- Ver el listado de todos los anticipos que dejaron tus clientes con su saldo disponible.
- Buscar y filtrar los anticipos por estado.
- Ver un resumen con los totales de los anticipos.
- Ver qué clientes tienen saldo de anticipo disponible.
- Buscar un cliente con anticipo por su nombre.
- Recibir un anticipo de un cliente y guardarlo como saldo a su nombre.
- Acumular varios anticipos de un mismo cliente sobre su saldo.
- Registrar el anticipo según el medio de pago con que te pagó el cliente.
Lo que ganas
Le devuelves la plata a un cliente de forma ordenada cuando ya no va a usar su anticipo.
Un anticipo que nadie reclama lo cierras como ingreso y deja de figurar como pendiente.
Anulas solo el saldo que queda: lo que el cliente ya consumió no se toca.
Tus cuentas quedan claras al cancelar, sin diferencias en caja.
Decides con claridad si devuelves la plata o la dejas como ingreso antes de anular.
Eliges sin dudar por dónde sale la devolución, sin equivocarte de caja.
Preparas la anulación con las opciones ya listas y evitas errores de último momento.
Anulas un anticipo de forma ordenada, sin improvisar frente al cliente.
Eliges sin dudar dónde entra la plata del anticipo: caja abierta, banco o caja fuerte.
Registras el anticipo con las cajas y cuentas correctas a la mano, sin buscarlas.
No te equivocas de cuenta al recibir el dinero, y el cuadre de caja no sufre.
El cobro del anticipo sale rápido porque las opciones ya están listas.
Sabes cuánto saldo le queda a un cliente y en qué se fue usando, sin discusiones.
Sigues el historial del anticipo sin perderte un solo movimiento.
Cuando el cliente pregunta, le muestras cómo se movió su saldo y se acaba la duda.
Todo el detalle del anticipo en una sola vista, sin cruzar reportes.
Sabes de un vistazo cuánta plata te dejaron adelantada tus clientes, sin cuadernos ni hojas de cálculo.
Encuentras el anticipo de un cliente al instante, sin revisar uno por uno.
Activos, usados y anulados en un solo lugar: nada se te pierde entre turnos.
El total de anticipos lo tienes a la mano sin sacar cuentas.
Encuentras al cliente con saldo en el momento de cobrar, sin recorrer todo el directorio.
Ves de una a los clientes con más saldo disponible, listos para descontar.
Cobras más ágil sin preguntar quién tiene anticipo.
Ningún anticipo se te pasa sin usar por no recordar que existía.
Cobras por adelantado y el saldo del cliente queda listo para usar en su próxima visita.
La plata que te dejan adelantada nunca se pierde de vista ni queda en un papel suelto.
El saldo del cliente se actualiza al instante, sin anotarlo aparte ni conciliar después.
Tu cliente confía porque ve un registro claro de lo que dejó.
Cancela una orden o un ítem con razón registrada y PIN cuando corresponde: nada se borra a escondidas.
Cancela y anula con control y trazabilidad
Cancelación de órdenes e ítems y la anulación de órdenes que ya tienen pagos.
Cancela parte de la cantidad pedida sin tocar el resto del ítem.
Cancela la orden completa y todos sus ítems quedan cancelados con la misma razón, de una sola vez.
Anula una orden ya cobrada y su actividad financiera se revierte sola, sin ajustes contables a mano.
Si la orden tenía factura, la anulación emite la nota crédito correspondiente.
Define tus razones de cancelación y el equipo elige de una lista en vez de escribir.
Exige PIN para cancelar y frena las cancelaciones sin autorización.
Cocina y salón se enteran al instante de lo cancelado y no preparan de más.
Cada cancelación guarda quién, cuándo y por qué, lista para revisar.
Cierras el día sabiendo que ninguna venta desapareció sin explicación.
Menos merma por errores y más control sobre tu caja.
Restofy te permite
- Anular una orden que ya fue cobrada y facturada.
- Que, si la orden tenía factura vigente, se emita automáticamente el comprobante de anulación correspondiente.
- Decidir si al repartidor se le paga igual el domicilio cuando se anula un pedido a domicilio.
- Cancelar un ítem de una orden que todavía no tiene pagos.
- Cancelar solo una parte de la cantidad pedida y dejar el resto activo.
- Reponer el inventario de lo cancelado, si así se indica.
- Cancelar una orden completa mientras no tenga pagos registrados.
- Cancelar en un solo paso todos los ítems activos de esa orden con la misma razón.
- Reponer el inventario de lo que ya se había descontado, si así se indica.
- Ver las razones de cancelación disponibles según si vas a cancelar una orden completa, un ítem o una orden ya cerrada.
- Saber por adelantado si la cancelación necesita un PIN de autorización.
- Saber si hay que decidir si se le paga igual el domicilio al repartidor.
- Rechazar la solicitud de cancelación de un cliente y contarle el motivo.
- Ver qué clientes pidieron cancelar un pedido que ya estaba en preparación.
Lo que ganas
Reviertes una venta cerrada por error sin dejarla mal contabilizada ni cuadrar la caja a mano.
El comprobante de anulación fiscal se genera solo, sin trámites aparte ni riesgo de olvidarlo.
No dejas al repartidor sin su pago si el viaje ya se hizo, y te evitas un reclamo de tu equipo.
Corriges un pedido mal tomado sin tener que cancelar toda la cuenta.
Si el cliente cambió de opinión con parte del pedido, quitas solo esas unidades y el resto sigue en cocina.
Eliminas un pedido equivocado o duplicado sin dejar una venta fantasma ni inventario mal descontado.
Te ahorras cancelar producto por producto y quedas cubierto con el motivo registrado.
Sabes qué motivos y qué autorización necesitas antes de cancelar, sin sorpresas a mitad de camino.
No dejas sin pagar un domicilio que ya se hizo: te avisa si el repartidor tiene un valor pendiente.
Si el plato ya salió de cocina, le explicas al cliente por qué no se puede cancelar sin llamarlo.
Te enteras a tiempo de que el cliente no quiere el pedido y decides antes de preparar de más.
Divide tu local en áreas reservables y deja de sobrevender la terraza o el salón privado.
Reservas por área, con reglas que tú defines
Áreas del local donde tus clientes pueden reservar, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Define capacidad máxima por área y las reservas no superan lo que puedes atender.
Abre un área a reservas desde el menú digital con las fechas y horarios que tú permites.
Exige un depósito para reservar, con su valor, forma de cobro y plazo de pago.
Las reservas ya tomadas conservan sus condiciones aunque cambies el depósito después.
Pausa un área en mantenimiento sin borrarla y reactívala cuando vuelva.
Ordena las áreas como quieres que las vea tu cliente al reservar.
Agrupa mesas por área y asigna la reserva a la zona correcta del local.
Encuentra un área al instante buscando por nombre.
Configuras cada área una vez y las reglas de reserva se aplican solas.
Restofy te permite
- Pausar un área de reserva para que no reciba nuevas reservas, o volverla a activar.
- Editar el nombre, la descripción y la capacidad de un área de reserva.
- Cambiar sus horarios de reserva online y las reglas del depósito.
- Crear un área de reserva con su nombre, descripción y capacidad máxima de personas.
- Habilitar esa área para que los clientes reserven desde el menú digital, con sus horarios y reglas.
- Exigir un depósito para reservar, con su monto, cómo se cobra y cuánto tiempo tiene el cliente para pagarlo.
- Eliminar de forma permanente un área de reserva que ya no usas.
- Ver todas las áreas de reserva del restaurante, activas e inactivas.
- Buscar un área de reserva por su nombre.
- Ver el detalle completo de un área de reserva, con su nombre, descripción, capacidad y sus reglas de reserva online.
- Cambiar el orden en que aparecen las áreas de reserva en el listado.
Lo que ganas
Cierras una zona a reservas nuevas sin perder su configuración ni las reservas que ya tienes para ella.
Cambias las reglas de reserva de una zona cuando lo necesitas y las reservas ya tomadas conservan lo que acordaste con cada cliente.
Repartes las reservas por zonas claras y ningún grupo termina en un área que no le corresponde.
Con depósito por adelantado, las reservas que nunca llegan dejan de bloquearte mesas en la noche más llena.
Sacas del listado una zona que ya no existe y nadie reserva ahí por error; el sistema te frena si todavía tiene mesas.
Tienes claro qué zonas aceptan reservas y con qué capacidad, sin caminar el salón ni preguntar.
Antes de editar una zona o de responderle a un cliente, confirmas sus reglas exactas y evitas prometer lo que no aplica.
Las zonas que más reservas reciben quedan primero y tomas una reserva sin desplazarte por toda la lista.
Deja de depender de la memoria del mesero: marca a cada comensal como VIP, vegetariano o alérgico y todo el equipo lo sabe.
Conoce a cada comensal antes de que hable
Etiquetas que describen preferencias o características de tus comensales, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Crea las etiquetas que tu negocio necesita, con nombre, descripción e ícono propios.
Ordena los atributos como quieras para que los más usados aparezcan primero.
Pausa una etiqueta que ya no usas sin borrarla y reactívala cuando la vuelvas a necesitar.
Elimina de forma definitiva las etiquetas que sobran y mantén el catálogo limpio.
Los atributos base ya vienen listos; agregas encima los tuyos sin empezar de cero.
Encuentra cualquier atributo al instante buscando por nombre.
Cada cambio de nombre o ícono se refleja en todos los comensales que lo tienen.
Un catálogo ordenado hace que etiquetar a un comensal tome segundos en el servicio.
Atiende preferencias y restricciones antes de que el cliente tenga que repetirlas.
Restofy te permite
- Pausar o volver a activar una etiqueta de cliente.
- Editar el nombre, la descripción y el ícono de una etiqueta de cliente.
- Crear tus propias etiquetas para describir a tus clientes, como VIP o alérgico.
- Eliminar de forma permanente una etiqueta de cliente que ya no usas.
- Ver todas las etiquetas que describen a tus clientes, como VIP o vegetariano.
- Ver los datos de una etiqueta de cliente antes de editarla.
- Cambiar el orden en que aparecen las etiquetas de cliente.
Lo que ganas
Sacas de circulación una etiqueta que ya no usas sin borrar la historia de los clientes que la tienen.
La reactivas cuando la vuelvas a necesitar, sin crearla de nuevo ni volver a etiquetar a nadie.
Corriges el nombre o el ícono una sola vez y el cambio llega a todos los clientes que ya tienen la etiqueta.
Deja de depender de la memoria del mesero: marcas VIP, alérgico o vegetariano una vez y todo el equipo lo sabe.
Anticipas una alergia o una preferencia antes de que el cliente tenga que repetirla en cada visita.
Mantienes el catálogo limpio para que etiquetar en pleno servicio tome segundos y no búsquedas.
Nunca borras por accidente una etiqueta en uso: si está en una orden activa, se frena antes de dejar a un cliente sin su marca.
Sabes de un vistazo qué etiquetas tiene tu equipo para reconocer a un cliente, sin preguntarle a nadie.
Encuentras la etiqueta que buscas al instante, aunque tengas decenas creadas, sin recorrer la lista.
Confirmas cómo está definida una etiqueta antes de tocarla y evitas cambiar la que no era.
Pones arriba las etiquetas que más marcas y tu equipo etiqueta sin desplazarse por la lista en pleno servicio.
Sabes exactamente dónde está guardado cada insumo: cocina, barra, cuarto frío o bodega principal.
Cada insumo en su bodega, sin confusiones
Bodegas y ubicaciones donde almacenas los insumos del inventario, con su creación y disponibilidad.
Creas las bodegas que tu operación necesita en minutos y empiezas a mover inventario de inmediato.
Cada usuario ve solo las bodegas que le corresponden, así nadie toca inventario que no le toca.
Pausas una bodega que dejas de usar sin borrarla y la reactivas cuando la vuelvas a necesitar.
Renombras o describes una bodega cuando reorganizas el espacio, sin afectar el stock.
Encuentras cualquier bodega al instante buscando por nombre.
Separas el inventario por área y detectas faltantes donde de verdad ocurren.
Organizas varios espacios físicos bajo un mismo local sin mezclar cantidades.
Tus conteos son más rápidos porque cada equipo revisa solo su área.
Configuras una vez tu estructura de almacenamiento y todo el inventario se apoya en ella.
Eliminas bodegas que ya no existen y mantienes tu inventario ordenado.
Restofy te permite
- Pausar una bodega para que deje de ofrecerse como destino al mover inventario.
- Reactivar una bodega pausada en cualquier momento.
- Restofy conserva los movimientos históricos de la bodega mientras está pausada.
- Editar el nombre y la descripción de una bodega ya creada.
- Restofy conserva el estado y los movimientos históricos de la bodega al editarla.
- Crear bodegas y ubicaciones nuevas para guardar tu inventario.
- Agregar una descripción para identificar cada bodega.
- Restofy deja la bodega nueva lista para usarse como destino de inventario de inmediato.
- Eliminar una bodega de forma definitiva.
- Restofy conserva los movimientos históricos de inventario asociados a la bodega eliminada.
- Restofy no permite volver a habilitar una bodega ya eliminada.
- Ver todas las bodegas y ubicaciones donde guardas tu inventario.
- Buscar una bodega por su nombre.
- Restofy muestra tanto las bodegas activas como las pausadas para que puedas reactivarlas.
Lo que ganas
Sacas una bodega de uso por un tiempo sin borrarla y la reactivas cuando la necesites, con todo su historial intacto.
Renombras una bodega sin tocar el historial de movimientos ni reasignar nada.
Abres una bodega nueva en un momento y desde ese instante puedes recibir, mover y contar insumos ahí.
Dejas la lista de bodegas solo con las que operan hoy, sin perder el historial de movimientos de las que cerraste.
Tienes todos los lugares donde guardas insumos en una sola lista, incluidas las bodegas pausadas, sin perder ninguna de vista.
Cuando algo falla, tu equipo lo reporta en un minuto sin buscar un correo ni abrir una conversación.
Cada error o idea llega a quien resuelve
Reportes públicos sobre Restofy Pro (errores, mejoras e ideas) y su gestión desde el panel.
Reporte enviado
Hoy 10:12 a. m.
Código de seguimiento
29K-J57
"La comanda de la mesa 8 salió sin el modificador."
-
Recibido
-
En revisión
-
Resuelto
Cualquiera puede avisar de un error, pedir una mejora o proponer una idea, incluso sin iniciar sesión.
Adjunta hasta cuatro imágenes para que el caso se entienda a la primera.
Cada reporte devuelve un código corto para consultar cómo va sin volver a explicar todo.
Si dejas tu WhatsApp, te avisan por ahí cuando el caso se resuelve.
Desde tu cuenta el reporte toma tu nombre y contacto solos y queda ligado al restaurante.
Todo el equipo ve el historial de reportes de la cuenta como una memoria compartida.
Un tablero público muestra el estado de cada caso sin exponer datos de contacto.
El equipo de la plataforma gestiona los casos por estado y tipo desde un solo panel.
Al cerrar un caso, la respuesta queda guardada y llega a quien lo reportó.
Nada se pierde en conversaciones sueltas: cada aviso tiene un dueño y un estado.
Restofy te permite
- Enviar un reporte sobre la plataforma sin iniciar sesión.
- Avisar de un error, pedir una mejora o proponer una idea.
- Adjuntar imágenes al reporte.
- Recibir un código para seguir el caso más adelante.
Lo que ganas
Avisas de un error o propones una idea al momento, sin buscar un correo ni iniciar sesión.
Adjuntas imágenes y el caso se entiende a la primera: nadie te pide que lo vuelvas a explicar.
Guardas un código corto y consultas cómo va tu caso sin repetir la historia desde cero.
Si dejas tu WhatsApp, te avisan por ahí cuando lo resuelven: no tienes que estar preguntando.
Crea una caja en un minuto y queda lista para que el cajero abra su turno.
Tus cajas listas para abrir turno
Cajas del negocio donde operas los cobros y arqueos, con su creación, edición y disponibilidad.
Asocia cada caja a la entidad legal correcta y sus documentos salen a nombre de quien corresponde.
Asigna a cada caja la secuencia de facturación con la que numera y olvídate de errores de consecutivo.
Reasigna la secuencia cuando cambie tu resolución, sin crear una caja nueva.
Identifica el equipo físico de cada caja para saber siempre desde dónde se cobró.
Pausa una caja que no usas y deja de aparecer como opción, con su historial intacto.
El sistema no deja pausar ni eliminar una caja con turno abierto: nadie pierde un cierre a medias.
Solo eliminas una caja con saldo en cero y sin secuencias propias: tu historial nunca queda huérfano.
Ten a la vista todas tus cajas, activas y pausadas, con búsqueda por nombre o ubicación.
Maneja varias cajas por local o por sede desde un mismo lugar.
Configura una vez y cada turno arranca sin preguntas.
Restofy te permite
- Pausar una caja para que deje de aparecer como opción, sin borrarla.
- Reactivar una caja pausada cuando la vuelvas a necesitar.
- Cambiarle a una caja el nombre, la ubicación y la numeración con la que factura.
- Reasignar a la caja otra numeración de facturación por defecto.
- Cambiar la base sugerida de la caja para el próximo turno.
- Crear una caja nueva para cobrar en el negocio.
- Asignarle a la caja la numeración con la que va a facturar.
- Ubicar la caja bajo una de las entidades legales del negocio.
- Fijar la base sugerida con la que la caja abre y cierra cada turno.
- Dar de baja de forma definitiva una caja que ya no vas a usar.
- Conservar el historial de la caja aunque la elimines.
- Ver todas las cajas del negocio, tanto las activas como las pausadas.
- Buscar una caja por su nombre o su ubicación.
Lo que ganas
Sacas de circulación una caja que no usas sin perder su historial, y nadie la abre por error.
Si tiene un turno abierto te frena antes de pausarla, así no dejas plata sin cerrar.
La vuelves a poner en uso cuando quieras, sin recrearla.
Mantienes al día el nombre y la ubicación de la caja sin crearla de nuevo ni perder su historial.
Cambias con qué numeración factura una caja cuando lo necesitas, sin tocar nada más.
Abres un punto de cobro nuevo y queda listo para abrir turno de inmediato.
La caja nace con su numeración de facturas definida: cero facturas mal numeradas desde el primer día.
Limpias del negocio las cajas que ya no usas y el equipo no las confunde con las activas.
Te frena si la caja tiene un turno abierto, plata adentro o numeración propia: no la borras por error.
Tienes todas las cajas del negocio a la mano, activas y pausadas, en un solo lugar.
Encuentras en segundos la caja que buscas por nombre o ubicación, aunque tengas muchas.
Organiza cómo entregas cada pedido y deja de improvisar el costo de envío o la propina en cada venta.
Mesa, domicilio y recoger con reglas propias
Canales de entrega del negocio y sus domiciliarios, con la configuración de su costo de envío y propinas.
Domicilio
Hasta las 10:00 p. m.
Recoger
Pausado hasta las 6:00 p. m.
Mesa
Siempre
Crea los canales de entrega que tu negocio realmente usa: mesa, domicilio, recoger o mostrador.
Define el envío como quieras: sin cargo, tarifa fija, gratis, por zona o a mano en cada pedido.
Cobra el domicilio según la zona del cliente y evita perder plata en barrios lejanos.
Decide si la propina se sugiere, se exige o no aparece, canal por canal.
Asigna un domiciliario por defecto para que cada pedido a domicilio salga con alguien responsable.
Cambia el nombre o la descripción de un canal sin tocar los pedidos que ya salieron.
Encuentra cualquier canal buscando por nombre o filtrando por tipo de entrega.
Elimina un canal que ya no usas y desaparece de las opciones nuevas sin afectar el historial.
Cada canal muestra su configuración completa de envío y propinas en un solo lugar.
Tu equipo cobra el envío correcto sin preguntar ni calcular a mano.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre y la descripción de un canal de entrega.
- Definir cómo se cobra el envío de un domicilio: sin cargo, tarifa fija, gratis, por zona o manual.
- Dejar el envío gratis a partir de cierto monto de compra.
- Asignar un domiciliario por defecto al canal.
- Definir cómo se sugiere la propina en un canal: sin propina, voluntaria u obligatoria.
- Sugerir la propina como porcentaje o como monto fijo y redondear la sugerencia.
- Crear un canal de entrega nuevo sobre un tipo de entrega, como domicilio o autoservicio.
- Elegir cómo se llama al cliente cuando el pedido está listo en para llevar y autoservicio.
- Eliminar un canal de entrega que ya no usas.
- Ver todos los canales de entrega del negocio en una lista con búsqueda y filtro por tipo.
- Ver el detalle de un canal de entrega con su cobro de envío y sus propinas.
Lo que ganas
Mantienes los canales con nombres claros para el equipo y los clientes, sin recrearlos ni perder su configuración.
Cobras el domicilio como te conviene, fijo, por zona o manual, sin calcular nada en cada pedido.
Premias a quien compra más con envío gratis automático y aseguras un domiciliario por defecto cuando nadie asignó uno.
La propina se sugiere sola al pagar y tu equipo se ahorra la incomodidad de pedirla.
Le das al cliente una sugerencia clara y tu equipo tiene más chance de recibir propina en cada canal.
Abres una forma nueva de entregar pedidos en pocos pasos, sin ayuda técnica.
Sales a domicilio, para llevar o autoservicio cuando el negocio lo pide y defines cómo llamas al cliente al estar listo.
Dejas la lista de canales sin opciones que ya no ofreces y tu equipo no se equivoca al tomar un pedido.
Ubicas de inmediato el canal que necesitas ajustar, filtrando por tipo, en vez de recorrer toda la lista.
Ves cómo está armado un canal, envío y propinas incluidos, antes de cambiarle algo y sin sorpresas en el próximo pedido.
Tu equipo abre el pedido y ve solo los menús que aplican a esa mesa, canal y hora: sin equivocarse de carta.
Tomar pedidos rápido con la carta correcta
Menús, productos, precios, modificadores y tiempos de servicio disponibles al tomar un pedido.
Los productos cargan por categoría y en páginas, así el punto de venta vuela aunque tengas miles de ítems.
Busca un producto por nombre y aparece al instante, sin recorrer la carta completa.
Los precios llegan resueltos según la lista de precios que corresponde: nadie calcula a mano.
Cada producto trae sus grupos de opciones listos para personalizar el pedido en segundos.
Asigna tiempos de servicio como entrada, plato fuerte y postre desde el mismo pedido.
Solo aparecen productos activos y disponibles: lo agotado no se vende por error.
La primera carga trae categorías y productos de una sola vez y el pedido arranca sin esperas.
Un menú pausado o fuera de horario desaparece solo del punto de venta.
Domicilio, mesa y mostrador ven cada uno su carta sin que nadie la cambie.
Menos errores al tomar el pedido y más mesas atendidas por turno.
Restofy te permite
- Ver las categorías de una carta junto con la cantidad de productos que tiene cada una.
- Usar las categorías como punto de partida para navegar la carta sin cargar todos los productos de una vez.
- Consultar qué menús puedes ofrecer para una orden según el canal de venta, el horario y la zona de la mesa.
- Mostrar solo los menús que aplican en ese momento, sin ofrecer cartas fuera de horario o de otro canal.
- Adaptar automáticamente la carta disponible según si el pedido es en el salón, para llevar o a domicilio.
- Ver los grupos de opciones, como tamaño, término de cocción o adicionales, que se pueden elegir para un producto.
- Consultar las reglas de cada grupo, como cuántas opciones se pueden o se deben elegir.
- Conocer el valor adicional de cada opción antes de agregarla al pedido.
- Ver todos los precios configurados para los productos de una carta, incluyendo precios fijos, porcentuales, gratuitos o listas de opciones.
- Consultar las variaciones de precio de un producto, como distintos tamaños o presentaciones.
- Saber el valor final con el que se va a cobrar cada producto de esa carta.
- Ver todos los productos disponibles de una carta, organizados por categoría.
- Buscar un producto dentro de una carta escribiendo parte de su nombre.
- Traer los productos de a poco para que la carta cargue rápido aunque tenga muchos productos.
- Consultar los tiempos de servicio configurados, como entrada, plato fuerte o postre.
- Usar esos tiempos para indicar en qué momento debe salir cada producto de la orden.
Lo que ganas
Sabes de un vistazo cuántos productos vendibles hay en cada categoría antes de entrar a verlos.
El mesero navega la carta por categorías y toma el pedido más rápido, sin una lista interminable.
Nunca más una carta equivocada: el mesero ve solo los menús que aplican a esa hora, canal y zona.
Te ahorras armar a mano qué carta mostrar en cada mesa o pedido.
Sabes exactamente qué se le puede agregar o cambiar a cada producto antes de pedirlo.
Evitas comandas mal tomadas porque las reglas de cada grupo de modificadores están claras de entrada.
Confirmas el precio exacto de cualquier producto y sus presentaciones antes de cobrar.
Se acaban los cobros errados por precios desactualizados: siempre tienes el valor resuelto a mano.
Encuentras cualquier producto de la carta al instante, sin recorrerla entera con el cliente esperando.
La carta responde rápido aunque tu menú sea enorme, porque los productos llegan en tandas.
Organizas la salida de los platos en el orden correcto, sin que el postre llegue con la entrada.
Cocina sabe el momento exacto de cada plato y dejas de coordinarlo a los gritos.
Deja de buscar entre cientos de insumos: agrúpalos en categorías claras como carnes, lácteos o empaques.
Insumos ordenados desde el primer día
Categorías con que organizas los insumos del inventario.
Crea las categorías que reflejan tu cocina real, con nombre y descripción propios.
Encuentra cualquier categoría al instante buscando por nombre.
Cambia el nombre o la descripción de una categoría y el ajuste se ve en todos sus insumos.
Elimina una categoría vacía sin riesgo: si todavía tiene insumos, el sistema te avisa y no la borra.
Al crear un insumo eliges su categoría de una lista corta, sin escribir ni adivinar.
Filtra el inventario por categoría y revisa solo lo que te interesa en ese momento.
Una categoría ordenada hace que los conteos y ajustes de existencias sean más rápidos.
Configuras las categorías una vez y no vuelves a cargar datos.
Tu equipo habla el mismo idioma al nombrar y clasificar los insumos.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre o la descripción de una categoría de insumo.
- Crear una categoría para agrupar tus insumos.
- Crear hasta 100 categorías de insumo en una sola operación.
- Revisar un lote de categorías de insumo antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar una categoría de insumo que ya no usas.
- Ver las categorías con que organizas tus insumos y cuántos insumos tiene cada una.
Lo que ganas
Corriges el nombre de una categoría sin rehacerla ni mover los insumos que ya tiene.
Agrupas tus insumos como los piensas en la operación, lácteos, carnes o licores, y dejas de buscar a ciegas.
Un maestro bien clasificado se recorre más rápido y se cuenta con menos errores.
Armas la clasificación completa de tu inventario de una sola vez en lugar de categoría por categoría.
Si algo falla no quedan categorías a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Sacas categorías vacías del camino y tu equipo elige entre menos opciones al cargar un insumo.
Te avisa si todavía tiene insumos, así ninguno queda huérfano sin categoría.
Ves cómo tienes agrupados tus insumos y cuántos hay en cada categoría, sin contar a mano.
Ubicas una categoría por nombre aunque tengas muchas.
Organiza tu carta en categorías claras y deja de buscar productos entre una lista interminable.
Un menú ordenado que se entiende solo
Categorías con que organizas y ordenas los productos de tu menú.
Ordena las categorías con arrastrar y soltar y el menú digital y el punto de venta las muestran igual.
Pausa una categoría de temporada sin borrarla y reactívala cuando vuelva.
Cada producto nuevo hereda un código a partir de su categoría, sin inventar códigos a mano.
Encuentra cualquier categoría al instante buscando por nombre.
Las categorías pausadas no se ofrecen al crear productos, así nadie las usa por error.
Elimina una categoría que ya no usas y su nombre queda libre para reutilizar.
Los reportes de ventas se filtran por categoría, así ves qué familia vende más.
Configuras las categorías una vez y todo el equipo trabaja con la misma estructura.
Cambia el nombre de una categoría y el efecto llega a toda la carta.
Restofy te permite
- Pausar una categoría sin borrarla, para que deje de ofrecerse en productos nuevos.
- Reactivar en cualquier momento una categoría que habías pausado.
- Editar el nombre, la descripción, el icono y el color de una categoría ya creada.
- Activar o desactivar una categoría al mismo tiempo que editas sus demás datos.
- Crear una categoría nueva para organizar tus productos, como bebidas, entradas o postres.
- Elegir un icono y un color para identificar visualmente cada categoría.
- Que la categoría nueva quede al final del orden del catálogo automáticamente.
- Crear hasta 100 categorías de producto en una sola operación.
- Revisar un lote de categorías antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar una categoría que ya no vas a usar en tu catálogo.
- Restofy no te deja eliminar una categoría mientras tenga productos asignados: primero debes cambiarlos a otra categoría.
- Conservar la referencia histórica en los productos que ya tenían esa categoría antes de eliminarla.
- Ver todas las categorías de producto de tu catálogo, organizadas y paginadas.
- Buscar una categoría escribiendo parte de su nombre.
- Consultar el catálogo de categorías respetando el orden en que las organizaste.
- Cambiar el orden en que se muestran las categorías de tu catálogo.
- Mover una categoría entre otras dos, y reacomoda el resto automáticamente.
Lo que ganas
Escondes una categoría de temporada sin perder nada de su configuración.
Te ahorras borrar y volver a crear lo que vas a necesitar de nuevo.
Corriges un nombre o un ícono sin borrar la categoría ni desarmar los productos que la usan.
Mantienes el catálogo prolijo y con nombres correctos sin rehacer nada.
Organizas la carta en secciones claras y la nueva se acomoda sola al final, sin reordenar a mano.
Tu equipo distingue cada categoría de un vistazo por su ícono y color, sin leer.
Armas la estructura completa de tu carta de una sola vez en lugar de categoría por categoría.
Si algo falla no quedan categorías a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Te frena antes de borrar por error una categoría que sigue en uso.
Limpias el catálogo de categorías que ya no necesitas y dejas de confundir al equipo.
Tus reportes y productos antiguos conservan su información aunque la categoría desaparezca.
Encuentras una categoría al instante sin recorrer todo el catálogo.
Ves la carta siempre en el orden que tú definiste, sin sorpresas.
Acomodas la carta en el orden que más te vende sin reescribir el catálogo.
El resto de las categorías se reacomoda sola: cero trabajo manual.
Cierra cada turno con un cuadre claro: el efectivo que debería haber contra el que contó el cajero.
Cierra la caja en minutos y sin discusiones
Cuadre y cierre de las sesiones de caja: conteo del efectivo, base que vuelve al fondo, reporte final y el detalle de sus órdenes, movimientos y gastos.
El conteo es ciego: el cajero declara sin ver el esperado y la diferencia sale sola como sobrante o faltante.
Cuenta el efectivo por denominación, billete por billete, y el sistema suma por ti.
Declara los medios electrónicos aparte y compáralos contra el sistema sin que afecten el cuadre del efectivo.
Define cuánta base vuelve al fondo y el resto se guarda en la caja fuerte de forma automática.
Un paso a paso de cierre te avisa si quedan mesas ocupadas, pedidos pendientes o pagos por hacer.
El reporte final trae ventas, medios de pago, propinas por mesero, gastos, domicilios y salidas de efectivo.
Revisa cada orden cobrada o de cortesía del turno con búsqueda por código, mesero, mesa o monto.
Consulta el reporte Z de una sesión o agregado por rango de fechas, caja y secuencia de comprobantes.
Cada usuario ve solo las cajas y secuencias que tiene autorizadas, y el cuadre solo quien tiene permiso.
Los movimientos del turno quedan en una bitácora ordenada: ingresos, retiros, traslados y ajustes.
Termina el turno con el cajero en cinco minutos y sin discusiones por plata que no cuadra.
Restofy te permite
- Cerrar un turno de caja de forma definitiva.
- Que al cerrar la base vuelva sola al fondo y el resto quede guardado en la caja fuerte.
- Frenar el cierre cuando quedan mesas ocupadas, pedidos sin cobrar o domicilios sin asignar.
- Guardar cuánto efectivo y cuánto de otros medios declara la persona al cerrar.
- Rehacer el conteo: lo nuevo reemplaza por completo lo anterior.
- Armar el conteo de cierre con los billetes y monedas que circulan en tu país.
- Saber qué otros medios de pago hay que declarar al cerrar.
- Retomar un conteo a medias con lo que ya se había guardado.
- Ver de un vistazo los datos básicos de un turno de caja: qué caja es, quién lo atendió y cuándo se abrió y cerró.
- Identificar un turno puntual sin cargar todo el detalle del cierre.
- Elegir cuánto efectivo vuelve al fondo de bases al cerrar el turno.
- Dejar en la caja fuerte todo lo que sobre por encima de esa base.
- Borrar el conteo declarado y dejarlo en cero para empezar de nuevo.
- Limpiar de una sola vez tanto el efectivo como los otros medios contados.
- Ver todos los gastos de un turno de caja con su categoría, medio de pago y responsable.
- Saber con qué medio se pagó cada gasto.
- Ver qué gastos se anularon y por qué.
- Ver todos los movimientos de un turno en un solo lugar: entradas y salidas de efectivo, traslados, prepagos y ajustes.
- Buscar un movimiento por su descripción o por quién lo hizo.
- Ver el estado de cada movimiento: si sigue vigente, se anuló o fue un reverso.
- Ver todas las órdenes canceladas en el horario de un turno, con motivo y responsable.
- Separar las órdenes canceladas antes de cobrar de las anuladas después de cobrarse.
- Ver las órdenes que se entregaron como cortesía durante el turno, sin cobro.
- Buscar una cortesía por su código, el mesero, la mesa o el monto.
- Ver todas las órdenes que se cobraron durante un turno de caja.
- Buscar una orden del turno por su código, el mesero, la mesa o el monto.
- Ver cuáles son los pedidos sin cobrar que frenan el cierre de un turno.
- Ver cada producto cancelado de un turno con su orden, motivo y responsable.
- Sacar el reporte Z de un turno puntual o de un rango de fechas.
- Ver los totales del periodo: ventas, formas de pago e impuestos.
- Filtrar el reporte por caja y por numeración de comprobantes.
- Revisar qué falta antes de cerrar un turno: el dinero por contar, las mesas ocupadas, los pedidos sin cobrar y los domicilios sin asignar.
- Ver los totales del turno (base, gastos, propinas y domicilios) antes de cerrar.
- Saber cuánta base queda para el próximo turno y cuánto hay en el fondo de bases.
Lo que ganas
Cierras el turno en un paso y la plata queda repartida donde va: base al fondo y el resto a la caja fuerte.
Un faltante o un sobrante sale a la luz en el momento, no semanas después cuando ya nadie recuerda.
Nadie cierra con pendientes sin resolver, y el siguiente turno arranca con la caja limpia.
Registras lo que contaste directo en el sistema, sin planillas ni papeles que se pierden.
Si te equivocaste, vuelves a contar y lo nuevo reemplaza lo anterior sin enredos.
Cuentas la caja con los billetes y monedas que de verdad usas, sin adaptarte a una lista genérica.
Si ya habías avanzado el conteo, retomas donde ibas: nada de empezar de cero.
Sabes exacto qué medios de pago te toca declarar y no se te olvida ninguno.
Identificas un turno al instante, sin esperar el reporte completo, cuando solo necesitas saber cuál es.
Sabes quién estuvo en la caja y en qué horario, sin revolver papeles ni preguntar.
Dejas lista la base del próximo turno sin cálculos a mano, y lo demás se guarda en la caja fuerte.
Controlas cuánta plata queda de fondo y cuánta se guarda, sin que supere lo que contaste.
Arrancas el conteo desde cero cuando algo quedó mal cargado, en vez de cerrar mal por no poder corregir.
No corriges línea por línea: borras todo y vuelves a contar tranquilo.
Revisas en qué se fue la plata del turno sin abrir gasto por gasto.
Ves los gastos de todo el horario del turno, sin importar desde qué caja se registraron.
Entiendes todo lo que pasó con la plata del turno, no solo las ventas, en una sola bitácora.
Rastreas un retiro, un gasto o un traslado puntual sin buscar a ciegas.
Sabes quién hizo cada movimiento y si sigue vigente o fue anulado: sin dudas al cerrar.
Detectas a tiempo cancelaciones raras o repetidas en un turno.
Sabes quién canceló cada orden y por qué, sin preguntar.
Sabes exacto cuánto se regaló en el turno y en qué órdenes, sin depender de la memoria del mesero.
Detectas cortesías fuera de lo normal antes de que se vuelvan una fuga de plata.
Revisas todo lo que se vendió en el turno sin contar orden por orden.
Un cliente reclama por una cuenta y la encuentras en segundos por código, mesa, mesero o monto.
Cruzas lo cobrado con lo que quedó en la caja y detectas un faltante antes de que se haga viejo.
Sabes exactamente qué pedidos faltan por cobrar sin buscarlos mesa por mesa.
Cierras el turno sin cuentas olvidadas ni domicilios sin pagar.
Encuentras qué productos se devuelven más y por qué.
Sabes quién canceló cada producto sin revisar orden por orden.
Tienes el resumen de ventas del día o del periodo listo, sin sumar comandas a mano.
Comparas turnos o días completos en una sola vista y sabes cuál rindió mejor.
Llegas a tus declaraciones con las cifras listas, sin armar cuentas aparte.
Llegas al cierre sabiendo justo qué te falta: mesas ocupadas, pedidos pendientes o pagos sin registrar.
Evitas cerrar con cabos sueltos que después ya no se pueden arreglar.
Ves el panorama del turno de un vistazo: base, gastos, propinas y domicilios, sin cuentas a mano.
Elige la ciudad de tu negocio o de un cliente desde un catálogo oficial ya cargado: no escribes nada a mano.
Ubicaciones oficiales listas sin cargar datos
Catálogo oficial de ciudades por país para direcciones y datos fiscales.
Evita direcciones con ciudades mal escritas que después traban una factura o un domicilio.
Los datos fiscales de tus facturas salen con la ubicación exacta que exige la facturación electrónica.
Registra la dirección de un cliente eligiendo su ciudad de una lista, sin errores de tipeo.
El catálogo viene completo con el sistema: nada que importar ni mantener.
Escribe las primeras letras de una ciudad y la encuentras al instante.
Usa la misma fuente de ubicaciones en direcciones, clientes y datos legales.
Configura una vez la ubicación de tu negocio y no vuelves a tocarla.
Tus repartidores reciben direcciones con la ciudad correcta desde el primer pedido.
Menos rechazos de documentos por ubicaciones inválidas.
Un dato menos del que preocuparte al abrir el restaurante.
Restofy te permite
- Buscar una ciudad del catálogo oficial escribiendo parte de su nombre.
- Elegir la ubicación del negocio o de un cliente desde una lista oficial.
- Ver la región a la que pertenece cada ciudad.
- Que el comensal vea su ciudad detectada por su ubicación, sin escribirla.
Lo que ganas
Eliges la ciudad correcta de una lista oficial y evitas errores de escritura que ensucian tus datos.
Encuentras la ciudad con las primeras letras, sin recorrer toda la lista del país.
Distingues ciudades con el mismo nombre gracias a su región.
El comensal no tiene que escribir su ciudad para ver lo que hay cerca.
Quien llega de otra ciudad ve de inmediato dónde está buscando.
Cobra la orden con uno o varios métodos de pago y la factura sale sola en el mismo paso.
Cobra rápido, factura al instante y sin errores
Cobro de la orden con sus métodos de pago, el crédito del cliente, la emisión y reimpresión de la factura y el envío del enlace de pago.
Mesa 8 · Orden Nº 1043
$89.424
Recibe $60.000 · vuelto
$10.000
Combina efectivo, tarjeta, transferencia o crédito en un mismo cobro sin cuadrar nada a mano.
Vende a crédito con cupo controlado: ves el límite y la deuda del cliente antes de aceptar.
Envía el enlace de pago por WhatsApp y el cliente paga desde su celular.
Cada cobro cae en la caja abierta del cajero, así el cierre cuadra sin sorpresas.
La factura usa la secuencia correcta de la caja, sin que nadie tenga que elegirla.
Reimprime la factura en la impresora que quieras cuando el cliente pide copia.
Solo se ofrecen los métodos de pago que aplican al canal de la venta.
Consulta qué pagos se registraron sobre la orden, con monto, referencia y quién los tomó.
Revisa los intentos de pago en línea, incluidos los que fallaron o quedaron pendientes.
Resuelve el crédito y los anticipos de un cliente a partir de su contacto, sin buscar dos veces.
Restofy te permite
- Fijar en qué caja se debe registrar el cobro en línea antes de enviar el enlace de pago.
- Elegir con qué medio de pago electrónico se va a cobrar ese enlace.
- Saber si el cobro en línea de un pedido ya tiene todo listo o si falta elegir en qué caja va a caer.
- Ver las cajas con sesión abierta disponibles para recibir ese cobro.
- Ver las cajas a las que tienes acceso y que en este momento están abiertas.
- Elegir en cuál de tus cajas registrar un cobro.
- Cobrar una orden con uno o varios métodos de pago en el mismo cobro.
- Cobrar con gift card, anticipo, saldo a favor o crédito además de efectivo y tarjeta.
- Calcular el vuelto cuando el cliente paga en efectivo.
- Que, al cobrar el total completo, la orden se cierre y se emita la factura automáticamente.
- Enviarle al cliente, por WhatsApp, un enlace para que pague su pedido en línea.
- Recalcular el monto a cobrar al momento de enviar el enlace, según lo que falte pagar.
- Ver si un cliente tiene crédito habilitado, su tipo de crédito, su cupo y su deuda actual.
- Validar si un cliente puede pagar a crédito por un monto determinado.
- Ver qué métodos de pago están habilitados para cobrar una orden según su canal de venta y canal de entrega.
- Saber si una orden todavía admite cobro o si ya está cerrada o pagada.
- Ver todos los pagos registrados de una orden, con el monto y el método usado en cada uno.
- Ver si un pago se hizo en efectivo, cuánto recibió el cajero y cuánto vuelto entregó.
- Ver si un pago se hizo con una gift card, un anticipo o un saldo a favor, y cuál de ellos se usó.
- Reimprimir la factura de una orden ya cobrada en cualquier impresora del negocio.
- Sacar otra copia cuando el primer ticket no salió bien.
- Saber si un contacto ya está registrado como cliente para cobrar a crédito o con anticipo.
- Obtener los datos del cliente antes de aplicar un crédito o un anticipo en el cobro.
- Ver las secuencias de facturación habilitadas para tus cajas antes de cobrar.
- Elegir con cuál secuencia se numera la factura de un cobro.
- Ver todas las transacciones con la pasarela de pago de una orden, incluidos los intentos que fallaron o quedaron pendientes.
- Revisar el estado y el motivo por el que un cobro en línea no se completó.
Lo que ganas
El cobro en línea llega directo a la caja correcta y suma a su cierre, sin que nadie lo acomode después.
Evitas enlaces de pago sin caja asignada que después te descuadran el cierre.
Sabes antes de enviar el enlace de pago si ese cobro ya tiene caja o si hay que elegir una, sin descubrirlo tarde.
Nunca queda plata pagada en línea sin saber en qué caja cayó cuando el cliente ya pagó.
Cobras sin perder tiempo probando cajas: solo ves las tuyas que están abiertas y listas para recibir plata.
Cobras una cuenta mezclando efectivo, tarjeta, tarjeta de regalo o crédito en un solo paso, sin cuentas a mano.
Se acabaron las cuentas cerradas con plata de menos: el cobro no pasa si no cubre el total exacto.
La factura sale sola apenas se completa el cobro, sin que nadie tenga que acordarse de emitirla.
Nadie cobra en una caja cerrada ni a crédito por encima del cupo del cliente: el sistema frena antes del error.
Cobras un pedido por WhatsApp sin que el cliente pase por la caja ni tengas que llevarle el datáfono.
Nada de enlaces con un monto viejo: el valor se calcula con el saldo pendiente justo al enviarlo.
No se envía un enlace de un pedido ya cobrado o cerrado, así evitas cobrar dos veces.
Sabes antes de cobrar cuánto cupo le queda al cliente y dejas de fiar a ciegas.
Frenas un pago a crédito que supera el límite antes de que se vuelva una deuda difícil de cobrar.
Nunca le ofreces al cliente una forma de pago que no aplica para ese pedido y luego tienes que dar marcha atrás.
Sabes antes de cobrar si la orden sigue abierta y evitas cobrar dos veces la misma cuenta.
Un cliente reclama que ya pagó y lo confirmas en segundos, sin preguntarle al cajero que estaba en el turno.
Si un cobro genera dudas, sabes quién lo registró, con qué medio y cuándo, sin revolver papeles.
Ves si una cuenta se pagó con tarjeta de regalo, anticipo o saldo a favor, y cuál se usó, sin buscar aparte.
El cliente pide otra copia de la factura y se la das al instante, sin anular ni volver a cobrar nada.
Un atasco de papel o una impresora apagada no te deja sin factura: la reimprimes en la que sí funciona.
Sabes al instante si ese contacto puede pagar a crédito o con anticipo, sin buscarlo en otra pantalla ni frenar la fila.
La factura sale con la numeración correcta de la caja sin que el cajero tenga que acordarse de cuál es.
Evitas una factura mal numerada que después te cuesta tiempo y correcciones.
Se acaba el "yo ya pagué y no aparece": ves cada intento en línea y si pasó, falló o quedó pendiente.
Dejas de asumir cobros que nunca entraron y evitas entregar un pedido que la pasarela rechazó.
Cuando algo falla, tienes el mensaje de la pasarela a mano para resolverlo sin adivinar.
Registra la factura del proveedor y los insumos entran a bodega en el mismo paso.
Compras registradas y bodega al día
Compras de insumos a tus proveedores, con su detalle y el costo de la última compra.
El costo de cada insumo se actualiza solo con un promedio de tus compras recientes.
Consulta el costo de la última compra de un insumo antes de volver a pedirlo.
Cada compra queda con número de factura, fechas, término de pago y estado.
Elige la bodega de destino por insumo y el stock se suma donde corresponde.
El total se calcula desde las líneas, sin errores de suma a mano.
Encuentra una compra por proveedor, número o fecha con búsqueda libre.
Revisa el detalle completo de una compra cuando el proveedor reclama.
Compra en la unidad que te vende el proveedor y el sistema convierte a tu unidad de conteo.
Si la compra generó un movimiento contable, lo consultas desde la misma compra.
Restofy te permite
- Ver todas las compras que le hiciste a tus proveedores, con su fecha, número de factura y total.
- Buscar una compra por cualquier dato relacionado, como el proveedor o el número de factura.
- Ordenar tus compras por fecha, número, total o estado.
- Registrar la factura de un proveedor y sumar automáticamente el stock de cada insumo comprado.
- Repartir los insumos comprados entre distintas bodegas, según donde correspondan.
- Que el costo de cada insumo se actualice solo, con base en tus compras recientes.
- Ver el detalle completo de una factura de compra: proveedor, fechas, totales y estado.
- Revisar qué insumos entraron a bodega en esa compra y en qué cantidad.
- Consultar el movimiento contable que generó la compra, si aplica.
Lo que ganas
Tienes el historial de todo lo que compraste sin revolver carpetas.
Encuentras una factura vieja al instante cuando un proveedor reclama o llega una revisión.
Ves cuánto has gastado en compras y en qué estado quedó cada una, de un vistazo.
Registras la factura y los insumos entran a bodega en el mismo paso: se acabó cargar dos veces.
El costo de cada insumo se actualiza solo con cada compra y tus platos se costean con precios reales.
El total se suma por ti a partir de las líneas, así la factura siempre cuadra.
Confirmas qué compraste, a qué precio y en qué bodega quedó, sin adivinar.
Resuelves un reclamo con el proveedor mirando el detalle exacto, no de memoria.
Verificas que la compra quedó bien registrada antes de que un error llegue a tus costos.
Ajustas cómo opera tu restaurante desde un solo lugar, sin depender de soporte para cada cambio.
Tu restaurante configurado a tu manera
Configuración del restaurante: sus parámetros por categoría, actualizaciones del sistema, grupos de WhatsApp y avisos de notificación.
Restofy · Alertas
en línea
Caja 1 cerrada. Declarado $1.240.000 · esperado $1.252.000. Faltante de $12.000. Responsable: Carlos M.
9:04 p. m.Pechuga de pollo llegó a 2 kg. Revisa el inventario antes del servicio de la noche.
6:38 p. m.Se anuló la orden Nº 1042 por $86.000. Autorizó: Ana (gerente). Motivo: error de digitación.
2:15 p. m.Alerta enviada
Al instante
Encuentras cada opción ordenada por categoría y ves su valor exacto y el valor de referencia.
Cambias un parámetro y el sistema valida el dato antes de guardarlo, sin romper nada.
Solo quien tiene permiso modifica cada opción, y las acciones críticas piden PIN.
Actualizas el sistema cuando hay una versión nueva, con un toque y sin llamar a nadie.
Aplicas los ajustes pendientes de tu cuenta desde la misma pantalla.
Lees las novedades y mejoras de la plataforma sin salir de tu panel.
Conectas grupos de WhatsApp para recibir avisos del negocio donde ya conversa tu equipo.
Eliges qué evento avisa a qué grupo y pausas los avisos cuando quieras.
Activas un grupo de WhatsApp con asistente de IA que responde a tu equipo.
Envías un mensaje de prueba y confirmas que la conexión funciona antes de confiar en ella.
Restofy te permite
- Ver todas las categorías de configuración disponibles para tu negocio, como impresión, comandas de cocina, precuenta o recibo.
- Ver cuántas opciones tiene cada categoría antes de entrar a revisarla.
- Ver todos los parámetros de configuración de una categoría, con su valor actual y su valor por defecto.
- Consultar si una opción específica está activada o cómo está configurada, como si el cajón se abre al cobrar.
Lo que ganas
Ubicas en segundos dónde vive la opción que quieres cambiar, sin recorrer toda la configuración.
Sabes exactamente cómo está configurada una opción sin tener que probarla en el negocio para descubrirlo.
Dejas de adivinar valores: ves el actual y el que trae por defecto, así vuelves atrás sin miedo.
Encuentra a cualquier cliente en segundos por teléfono, nombre, documento, dirección o placa.
Todos tus contactos en un solo directorio
Contactos del negocio —clientes, repartidores y proveedores— con sus direcciones, vehículos y datos de facturación, y su búsqueda.
Laura Méndez
+57 300 123 4567
12
Pedidos
$486k
Gastado
4,8
Promedio
-
$89.424
Orden Nº 1043
Hace 3 días · Mesa
-
$54.900
Orden Nº 0987
Hace 2 semanas · Domicilio
Guarda clientes, repartidores y proveedores en un mismo directorio, cada uno con lo suyo.
Registra varias direcciones por cliente y elige la correcta al tomar un domicilio.
Guarda los datos de facturación del cliente una vez y factúralo sin volver a pedirlos.
Asocia vehículos a un contacto y ubícalo por placa cuando llega al mostrador.
El teléfono identifica al cliente: si ya existe, el sistema lo reconoce y no lo duplica.
Actualiza contacto, direcciones, vehículos y datos de factura en una sola operación.
Elimina solo lo que sobra: una dirección o un vehículo sin tocar el resto del contacto.
Lleva a tus repartidores y proveedores en el mismo lugar que a tus clientes.
Tus datos de cliente quedan limpios y listos para reportes y facturación.
Menos tiempo pidiendo datos y más tiempo atendiendo.
Restofy te permite
- Traer los datos completos de un cliente a partir de su número de teléfono exacto.
- Buscar un contacto por nombre, teléfono, documento, dirección o placa.
- Encontrar rápido a un cliente, repartidor o proveedor del directorio.
- Importar hasta 100 contactos nuevos en una sola operación.
- Revisar una lista de contactos antes de guardarla, sin crear nada.
- Eliminar un contacto del directorio de forma permanente.
- Eliminar una dirección guardada de un cliente.
- Quitar del directorio a un proveedor de forma permanente.
- Eliminar los datos de facturación guardados de un cliente.
- Quitar del directorio a un repartidor de forma permanente.
- Eliminar un vehículo guardado de un cliente.
- Crear un contacto nuevo con sus direcciones, vehículos y datos de facturación.
- Editar un cliente y todos sus datos en una sola operación.
- Darle cupo de crédito a un cliente al guardarlo.
- Ver el directorio completo de contactos con búsqueda por nombre.
- Saber de un vistazo cuántas direcciones y datos tiene cada cliente.
- Ver todos los proveedores con su código, términos de pago y persona de contacto.
- Ver todos los repartidores con su teléfono y plataforma de reparto.
- Ver todos los datos de un cliente con sus direcciones, vehículos y datos de facturación.
- Ver los datos de un proveedor con su código, días de pago y persona de contacto.
- Ver los datos de un repartidor con su teléfono y plataforma de reparto.
Lo que ganas
Con solo el teléfono recuperas al cliente con sus direcciones y datos de factura, sin pedirle nada de nuevo.
Se acabaron los contactos repetidos: sabes al instante si ese número ya existe.
Encuentras al cliente en segundos por nombre, teléfono, placa o dirección, mientras te espera en la línea.
Ves solo lo que necesitas según el momento: clientes, repartidores o proveedores, sin ruido.
Cargas tu lista de clientes o de proveedores de una sola vez en lugar de uno por uno.
Si algo falla no queda el directorio a medias ni con contactos duplicados.
Sacas del directorio un contacto que ya no necesitas y mantienes la lista limpia.
Las órdenes pasadas conservan sus datos aunque elimines al cliente.
La libreta del cliente queda limpia, sin direcciones viejas que confundan al repartidor.
Las órdenes pasadas conservan la dirección que usaron, aunque la borres del directorio.
Un proveedor con el que ya no trabajas sale de la lista y nadie le registra un gasto por error.
Los gastos pasados conservan sus datos para cualquier revisión.
Sacas datos de facturación viejos o equivocados y evitas facturarle mal a un cliente.
Las facturas ya emitidas conservan sus datos intactos, aunque borres los del directorio.
Un repartidor que ya no trabaja contigo sale de la lista y nadie le asigna una entrega por error.
Las entregas pasadas conservan sus datos para cualquier revisión.
Quitas un vehículo que ya no es del cliente y nadie lo asocia mal en la próxima orden.
Las órdenes pasadas conservan el vehículo que usaron, sin perder historial.
Guardas al cliente con direcciones, vehículos y datos de factura de una vez, sin cargar cada cosa por separado.
Cero clientes duplicados: si el teléfono ya existe, se reutiliza el mismo contacto.
Editas un dato sin miedo: lo que no cambias se conserva tal cual.
Recorres tu directorio ordenado y paginado sin perderte, por más clientes que tengas.
Sabes de un vistazo si un contacto también es repartidor o proveedor, sin abrirlo.
Tienes a todos tus proveedores a mano para registrar compras y gastos sin buscar sus datos.
Encuentras a un proveedor por su nombre en segundos, con sus términos de pago a la vista.
Tienes a todos tus repartidores a mano para asignar entregas sin buscar teléfonos por ahí.
Encuentras a un repartidor por su nombre en segundos, con su plataforma de reparto a la vista.
Antes de atender a un cliente tienes todo lo que sabes de él en un solo lugar: direcciones, vehículos y datos de factura.
Revisas los días de pago y la persona de contacto de un proveedor antes de registrarle una compra.
Revisas el teléfono y las notas de un repartidor antes de asignarle una entrega, sin llamar a nadie.
Deja de descubrir faltantes a fin de mes: cada entrada, salida y consumo queda registrado con su saldo al instante.
Sabe cuánto tienes en cada bodega, siempre
Inventario de insumos: su stock, movimientos, ajustes, transferencias entre bodegas y las reglas de qué bodega abastece cada consumo.
Pechuga de pollo
2kg
Bajo mínimo
Queso cheddar
6,5kg
Compra a Avícola del Valle
+25kg pechuga · $312.500
Consulta las existencias actuales de cada insumo por bodega en una sola pantalla.
Ajusta el inventario tras un conteo físico: agrega, quita o fija la cantidad real con su motivo.
Transfiere insumos entre bodegas y el sistema descuenta en origen y suma en destino sin doble captura.
Registra cantidades en la unidad que uses en el momento; la conversión la hace el sistema.
Revisa el historial completo de movimientos con quién lo hizo, cuándo y qué saldo dejó.
Filtra movimientos por insumo, tipo, bodega o rango de fechas y ve los indicadores del periodo.
Decide de qué bodega se descuenta cada insumo al vender, según la cocina, la zona o el canal.
Ordena las reglas de bodega por prioridad y la primera que aplica gana, sin ambigüedades.
Bloquea transferencias que dejarían la bodega de origen en negativo, si así lo configuras.
Consulta el detalle de cualquier transferencia con todas sus líneas cuando surja una duda.
Tu cocina consume del lugar correcto y las existencias reflejan lo que realmente hay.
Restofy te permite
- Cambiar la bodega o la condición de una regla de descuento de stock ya creada.
- Sumar, quitar o fijar la cantidad real de un insumo en una bodega.
- Corregir el stock después de un conteo físico.
- Descontar mermas o pérdidas dejando registrado el motivo.
- Ajustar el stock de hasta 100 insumos en una sola operación.
- Revisar un conteo físico completo antes de aplicarlo, sin mover el stock.
- Consultar cuánto tienes de un insumo puntual en una bodega.
- Ver el detalle de una transferencia con todos los insumos que incluyó.
- Definir de qué bodega se descuenta un insumo según la cocina, la impresora, la zona o el canal de entrega.
- Quitar una regla de bodega de consumo que ya no necesitas.
- Ver, en orden de prioridad, de qué bodega se descuenta un insumo al vender.
- Ver el historial completo de entradas, salidas, ajustes y consumos de tus insumos.
- Filtrar los movimientos por insumo, bodega, tipo y fechas.
- Ver cuánto tienes de cada insumo en cada bodega en este momento.
- Filtrar las existencias por bodega.
- Ver el historial de traslados de insumos entre tus bodegas.
- Cambiar el orden de prioridad de las reglas de bodega de un insumo.
- Mover uno o varios insumos de una bodega a otra en una sola operación.
- Dejar registrado el traslado con las cantidades movidas.
Lo que ganas
Corriges una regla en el momento, sin borrarla y crearla de nuevo ni perder su lugar en la prioridad.
Dejas el inventario cuadrado con la realidad después de un conteo, sin recalcular nada a mano.
Cada merma o carga queda con su motivo y su rastro: se acaban las diferencias sin explicación.
Ingresas la cantidad en la unidad que usas en la práctica y la conversión a la base corre sola.
Cargas el conteo físico de toda la bodega de una vez en lugar de insumo por insumo.
Si una línea falla no queda el inventario a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Ves cuánto hay antes de ajustar y evitas dejar un saldo en negativo por un dato mal tomado.
Confirmas al instante si una bodega tiene insumo suficiente sin recorrer toda la lista.
Revisas insumo por insumo qué cantidades salieron en un traslado y resuelves cualquier diferencia con datos.
Confirmas de qué bodega a cuál fue y quién lo registró, sin que nadie tenga que explicar de memoria.
Cada venta descuenta el insumo de la bodega correcta sola, sin que nadie tenga que acordarse de ajustar.
Barra y cocina descuentan cada una de su bodega y las existencias reflejan lo que de verdad pasó.
Sacas del camino una regla que ya no aplica y las ventas siguientes descuentan bien, sin tocar el historial.
Entiendes por qué un insumo se descuenta de una bodega y no de otra, sin cazar el error a ciegas.
Ves las reglas ya cargadas y su orden antes de crear otra, para no duplicar ni pisar una existente.
Sabes en qué se fue cada insumo y quién lo movió, sin llevar cuadernos ni cuentas a mano.
Ubicas un movimiento puntual filtrando por bodega, tipo o fecha en vez de rebuscar en todo el historial.
Descubres mermas y consumos raros antes de que se conviertan en plata perdida a fin de mes.
Sabes qué te queda de cada insumo sin mandar a nadie a contar a la bodega.
Detectas a tiempo lo que está por agotarse y compras antes de quedarte sin un plato de la carta.
Miras solo las existencias de una bodega cuando necesitas revisar un lugar puntual.
Sabes qué se movió, entre qué bodegas y quién lo hizo, sin depender de que alguien se acuerde.
Encuentras un traslado puntual buscando por bodega cuando un saldo no te cierra.
Decides cuál regla manda cuando varias podrían aplicar y evitas que una venta descuente de la bodega equivocada.
Llevas insumos de una bodega a otra y las existencias quedan cuadradas en ambas, sin descuadres que explicar.
Mueves varios insumos de un solo viaje en un solo registro, sin cargarlos uno por uno.
Si lo configuras, te frena antes de mover más de lo que hay y el origen nunca queda en negativo.
Ten el saldo de cada cuenta bancaria del negocio a la vista sin abrir la aplicación del banco.
Tus cuentas bancarias con saldo siempre al día
Cuentas bancarias del negocio, con su saldo y el registro y conciliación del movimiento de dinero.
Bancolombia
$8.450.000
Caja fuerte
$1.200.000
Gas para cocina
Servicios · desde caja fuerte
Registra una cuenta con solo su nombre y agrega banco, número y titular cuando quieras.
Cada cobro por transferencia o tarjeta que apunta a una cuenta le suma el saldo solo.
Los traslados de caja al banco quedan reflejados en la cuenta correcta sin anotaciones a mano.
Revisa el extracto de cada cuenta en el sistema y compáralo con el del banco sin planillas aparte.
Pausa una cuenta que dejaste de usar sin borrarla ni perder su historial.
Reactívala en un clic cuando la vuelvas a necesitar, con todo intacto.
El sistema no deja eliminar una cuenta con saldo: cero riesgo de perder dinero de vista.
Corrige nombre o datos del banco sin tocar el saldo ni el estado de la cuenta.
Encuentra cualquier cuenta al instante buscando por nombre o por banco.
Sabe en todo momento cuánto dinero tienes en el banco y cuánto en caja.
Restofy te permite
- Pausar una cuenta bancaria para sacarla del día a día sin borrarla.
- Reactivar una cuenta bancaria cuando la vuelvas a necesitar.
- Editar el nombre y los datos del banco de una cuenta.
- Corregir el número o el titular de una cuenta bancaria.
- Registrar una cuenta bancaria nueva de tu negocio.
- Guardar el banco, el número y el titular de la cuenta.
- Crear una cuenta con solo ponerle un nombre.
- Eliminar una cuenta bancaria que ya no vas a usar.
- Proteger tus cuentas impidiendo borrar una que todavía tiene saldo.
- Ver todas las cuentas bancarias de tu negocio con su saldo.
- Buscar una cuenta bancaria por nombre o banco.
- Ver también las cuentas pausadas para reactivarlas.
Lo que ganas
Ocultas una cuenta que ya no usas sin perder su información ni su saldo.
La operación diaria solo ofrece las cuentas con las que trabajas: menos errores al elegir.
Vuelves a usar una cuenta pausada en cualquier momento, sin cargarla de nuevo.
Pausar no toca el saldo ni los datos del banco: nada se pierde.
Cambió el número o el titular y lo corriges sin crear la cuenta de nuevo.
El saldo y el estado no se tocan al editar: cero riesgo de descuadrar por corregir un dato.
Le pones un nombre claro a cada cuenta y el equipo la identifica sin dudas.
Tienes los datos del banco correctos cuando los necesitas, sin buscar en correos.
Registras una cuenta en segundos con solo el nombre; los demás datos los completas después.
Cada cuenta nace con saldo en cero y desde ahí sabes siempre dónde está la plata.
Separas el dinero por cuenta y dejas de mezclar bancos en una sola bolsa.
Llevas el control de cada banco con el que trabajas sin hojas de cálculo.
Quitas de la lista las cuentas que ya no usas y el equipo no las elige por error.
Te frena si la cuenta todavía tiene saldo: no borras plata sin querer.
Trabajas solo con las cuentas que de verdad usas.
Tu lista de cuentas queda limpia y al día sin esfuerzo.
Ves todas las cuentas del negocio, activas y pausadas, en un solo lugar.
Encuentras una cuenta en segundos por nombre o banco sin recorrer toda la lista.
Controlas qué cuentas están en uso y cuáles pausadas sin abrir cada una.
Sabes con qué bancos trabajas sin buscar en extractos.
Sabes en todo momento cuánto efectivo tienes guardado y en qué caja fuerte o bóveda está.
Todo tu efectivo resguardado y bajo control
Cuentas de caja fuerte donde resguardas el efectivo del negocio, con su creación, edición y disponibilidad.
Registras cada caja fuerte con nombre y ubicación claros para no confundir una con otra.
Cada caja fuerte arranca con saldo en cero y lo mueve solo lo que registras en el sistema.
Tienes a la mano el listado completo de dónde resguardas el efectivo, sin revisar cuenta por cuenta.
Ubicas una caja fuerte puntual escribiendo parte de su nombre.
Pausas una caja fuerte que ya no usas sin perder su historial ni su saldo.
La reactivas cuando la vuelvas a necesitar, sin crearla de nuevo.
Corriges el nombre o los datos de una caja fuerte sin eliminarla ni volver a empezar.
Evitas borrar plata por accidente: una caja fuerte con saldo no se puede eliminar.
La caja fuerte del sistema queda protegida contra ediciones y borrados.
Mantienes el listado limpio, solo con las cajas fuertes que de verdad usas.
Restofy te permite
- Pausar una caja fuerte para que deje de aparecer como opción activa.
- Reactivar una caja fuerte pausada en cualquier momento.
- Editar el nombre, la ubicación, el tipo y las notas de una caja fuerte ya creada.
- Corregir los datos de una caja fuerte en cualquier momento.
- Restofy no permite editar la caja fuerte que trae el sistema por defecto.
- Crear cajas fuertes y bóvedas nuevas para el negocio.
- Indicar el tipo de caja fuerte (bóveda, caja de bajada, lockbox u otro) y su ubicación.
- Agregar notas para identificar cada caja fuerte.
- Eliminar una caja fuerte que ya no uses.
- Restofy no permite eliminar la caja fuerte del sistema ni una que todavía tenga saldo.
- Ver todas las cajas fuertes y bóvedas registradas en el negocio.
- Buscar una caja fuerte por su nombre.
- Consultar el saldo actual de cada caja fuerte.
Lo que ganas
Sacas de circulación una caja fuerte que ya no usas sin perder su historial ni su saldo, y la recuperas cuando quieras.
Nadie del equipo guarda plata por error en una caja fuerte que ya no está en uso.
Corriges el nombre o la ubicación de una caja fuerte sin eliminarla ni perder su saldo.
Organizas el efectivo del negocio por caja fuerte desde el primer día, con el saldo arrancando en cero.
Con nombre y ubicación claros, nadie confunde en qué caja fuerte quedó la plata.
Limpias el listado de cajas fuertes que ya no usas, y te frena si todavía tiene plata adentro.
Sabes en un solo lugar dónde guardas el efectivo del negocio, sin revisar caja fuerte por caja fuerte.
Ubicas una caja fuerte puntual escribiendo parte de su nombre.
Billetes y monedas de tu moneda vienen cargados: no digitas denominaciones al cuadrar.
Cuadra la caja contando lo que tienes
Billetes y monedas que usas para contar y cuadrar el efectivo de la caja.
Agrega cheques, vales o cupones como denominaciones auxiliares para contarlos en el cierre.
Tu cajero cuenta por denominación y el total del efectivo se calcula solo.
Pausa una denominación que dejó de circular sin eliminarla del catálogo.
Ordena las denominaciones como quieres verlas al momento de contar.
Edita las auxiliares que creaste; las del sistema quedan protegidas.
Configuras una vez y todos los cierres de caja usan el mismo catálogo.
Menos errores de suma al contar la caja al final del turno.
Cada denominación auxiliar tiene su nombre claro para que nadie confunda un vale con un cupón.
Elimina las auxiliares que ya no usas y mantén el conteo limpio.
Tu cierre de caja refleja exactamente lo que hay en la gaveta.
Restofy te permite
- Pausar una denominación para que deje de aparecer al contar la caja.
- Volver a activar una denominación pausada cuando la necesites.
- Cambiar el nombre de las denominaciones que tú creaste.
- Crear tus propias formas de pago para el cuadre, como cheques, vales o cupones.
- Sumar estas denominaciones a las que ya trae el sistema.
- Eliminar para siempre una denominación que tú creaste y ya no usas.
- Cuidar tus billetes y monedas del sistema, que no se pueden eliminar.
- Ver las formas de pago extra que usas al contar la caja, como cheques, vales y cupones.
- Buscar una denominación por su nombre.
- Ver el detalle de una denominación con su nombre, tipo y valor.
- Reordenar las denominaciones para que aparezcan como tú las cuentas.
- Mover una denominación arriba o abajo sin tocar las demás.
Lo que ganas
Guardas un medio que no usas por ahora sin perderlo ni borrarlo.
El conteo de cierre muestra solo lo que sí recibes y el cajero no se distrae con opciones vacías.
La reactivas en un toque cuando la vuelvas a necesitar.
Los cierres que ya la usaron quedan intactos.
Corriges un nombre mal escrito sin borrar la denominación ni empezar de cero.
Todo el equipo cuenta con los mismos nombres claros y sin dobles interpretaciones.
Ajustas cómo llamas a cada medio cuando cambia tu operación.
Evitas confusiones al contar la caja por un nombre ambiguo.
Cuentas al cierre todo lo que recibes, no solo billetes y monedas, y el cuadre deja de tener huecos.
Cuadras la caja tal como trabaja tu negocio, con los vales o cheques que de verdad te llegan.
Empiezas a recibir algo nuevo y lo agregas al conteo el mismo día.
Nada de juntar cosas distintas en un mismo montón que después nadie sabe explicar.
Dejas el conteo de caja limpio, sin medios que nadie usa.
Quitas de una vez lo que creaste por prueba y no te sirvió.
Los cierres que ya la usaron quedan intactos: no pierdes historial.
Evitas que el equipo se confunda con denominaciones viejas al cerrar.
Tienes a la mano todo lo que recibes aparte de billetes y monedas: cheques, vales, cupones.
Encuentras al instante la denominación que buscas aunque tengas varias.
Cuadras la caja contando cada cosa por separado y sin mezclar montones.
Revisas cómo quedó una denominación antes de cambiarla y evitas romper el conteo del equipo.
Confirmas el nombre y el valor exactos sin adivinar.
Cuentas la caja en el orden que te resulta más cómodo, no en el que vino por defecto.
Pones primero lo que más recibes y el conteo va más rápido.
Acomodas la lista a tu forma de cerrar la caja.
Cada cuadre te toma menos tiempo con el orden a tu medida.
Encuentra restaurantes cerca de ti ordenados por distancia.
Encuentra dónde comer cerca de ti
Lista de restaurantes para encontrar dónde pedir, cerca de ti o en tu ciudad.
Si no compartes tu ubicación, eliges tu ciudad y ves los restaurantes de ahí.
Filtra por tipo de cocina para ir directo a lo que se te antoja.
Busca un restaurante por su nombre en segundos.
Cada restaurante muestra si está abierto en este momento.
Ves a qué distancia queda cada lugar antes de elegir.
Los restaurantes muestran su logo y su tipo de cocina para reconocerlos rápido.
Tocas un restaurante y entras directo a su chat para pedir.
La lista carga por partes, así abre rápido aunque haya muchos lugares.
Solo aparecen los restaurantes que decidieron mostrarse en Tu zona.
Restofy te permite
- Que tus clientes te encuentren en Tu zona por cercanía, ciudad o tipo de cocina.
- Que el comensal vea si estás abierto antes de entrar a pedir.
- Que el comensal filtre Tu zona por tipo de cocina.
Lo que ganas
Nuevos clientes te descubren cuando buscan dónde comer cerca.
Apareces en el filtro de tu tipo de cocina sin pagar publicidad.
El comensal sabe si estás abierto y no pierde el viaje.
Quien está en tu ciudad te encuentra aunque no comparta su ubicación.
El comensal va directo a lo que se le antoja sin recorrer toda la lista.
Tu restaurante aparece junto a los de su mismo tipo de cocina.
Los íconos hacen que Tu zona se lea de un vistazo.
La misma lista para todos evita tipos repetidos o mal escritos.
Aplica un descuento o una cortesía en un toque y deja de recalcular cuentas a mano.
Descuentos y cortesías con control y motivo
Descuentos y cortesías que aplicas a una orden completa o a alguno de sus ítems.
Descuenta a la cuenta completa o a un solo plato, por monto fijo o por porcentaje.
Cada descuento queda con su motivo registrado, así el cierre y los reportes cuentan la historia real.
Decide qué acciones piden PIN y evita rebajas sin autorización en tu barra o salón.
Elige el motivo de una lista que tú defines, sin textos libres que nadie entiende después.
Invita la cuenta a un cliente especial y queda todo registrado sin desajustar tus números.
Regala solo una parte de la cantidad de un ítem cuando corresponde, sin regalar el resto.
Un descuento nunca supera lo que vale la cuenta: la orden jamás queda con saldo negativo.
Quita un descuento mal aplicado en segundos, antes de cobrar.
Tu equipo aplica promociones sin llamarte y tú conservas el control con las autorizaciones.
Los totales, impuestos y propina se recalculan solos después de cada ajuste.
Restofy te permite
- Hacerle un descuento a toda la orden, por un monto fijo o por un porcentaje.
- Quitar un descuento ya aplicado dejando el valor en cero.
- Descontar un producto puntual de la orden, por monto fijo o por porcentaje.
- Ver las razones de descuento disponibles antes de aplicar un descuento o una cortesía.
- Regalar un producto de la orden como cortesía, entero o solo una parte de la cantidad.
- Regalar una orden completa como cortesía, dejándola en cero y cerrada sin cobro.
Lo que ganas
Aplicas una promoción o un ajuste a la cuenta completa en un toque, sin recalcular nada a mano.
Cada descuento queda con su motivo y su responsable: se acaban los descuentos sin explicación en el cierre.
Ajustas el precio de un solo plato sin tocar el resto de la cuenta ni dejar el descuento sin motivo.
Eliges siempre un motivo válido y sabes de entrada si la acción pide PIN, sin frenar la caja a mitad de un cobro.
Invitas un plato puntual, o parte de él, sin regalar toda la cuenta y con el motivo registrado para el cierre.
Invitas la cuenta a un cliente y queda todo registrado con su motivo, sin desajustar la contabilidad ni perder el rastro.
Controla en qué canal de venta ofreces cada forma de entrega y evita pedidos que no puedes atender.
Decide dónde vendes y cómo te pagan
Disponibilidad, menús y métodos de pago de cada canal de entrega en cada canal de venta.
Activa el domicilio solo por enlace, el recoger en tienda solo por QR o ambos donde te convenga.
Todo pedido del menú digital pasa por tu personal antes de entrar a cocina, se pague antes o después.
Elige si el cliente paga en línea, al recibir o al recoger, según el canal por el que pide.
Configura una vez por combinación de canal y no vuelves a tocarlo hasta que cambies de estrategia.
Mezcla pago en línea, contra entrega o al recoger en un mismo canal, sin reglas que te limiten.
Mira en una sola pantalla cómo está configurado cada canal de entrega en cada canal de venta.
Cambia la disponibilidad de un canal y el efecto llega de inmediato a los pedidos por enlace y QR.
Ofrece formas de pago distintas para domicilio y para recoger sin duplicar configuración.
El cliente paga desde su celular cuando quiere y tu personal decide qué entra a cocina.
Tus comensales solo ven las opciones que realmente atiendes, sin confusiones ni cancelaciones.
Elige qué menús se muestran en cada canal de entrega y ofrece en domicilio solo lo que viaja bien.
Restofy te permite
- Recibir pedidos en línea por varios canales, como domicilio y para llevar.
- Elegir qué menús se muestran en cada canal de entrega y canal de venta.
- Decidir si un canal de entrega se ofrece en un canal de venta.
- Habilitar los pedidos por enlace o QR en un canal de entrega.
- Elegir cuándo el cliente puede pedir por el menú digital: siempre o solo dentro de un horario.
- Elegir con qué medios paga el cliente su pedido cuando lo toma por enlace o QR.
- Ofrecer pasarela automática, transferencia con comprobante, pago anticipado en caja, contra entrega, pago al recoger, pagar al final o cargo a la habitación.
- Ver cómo está configurado un canal de entrega en cada canal de venta: si se ofrece y qué medios acepta.
- Elegir por qué canales de entrega piden tus clientes en línea.
Lo que ganas
Tus clientes en línea eligen cómo recibir su pedido entre los canales que ofreces.
Muestras en domicilio solo lo que viaja bien y en mesa la carta completa, sin duplicar productos ni cambiar nada a mano.
Abres o cierras cada forma de entrega por canal sin depender de nadie.
Programas un horario y los pedidos entran solos cuando toca, sin que nadie tenga que prender nada.
Le ofreces al cliente solo las formas de pago que a ti te sirven en cada canal, sin las que no aplican.
El cliente paga desde su celular cuando quiere y tú decides qué pedidos entran a cocina.
Revisas en un solo lugar cómo se ofrece cada forma de entrega y qué medios acepta, antes de cambiar algo.
Sabes siempre por qué canales entran los pedidos de quien te encuentra en línea.
Registra cada razón social con la que facturas y cada factura sale con los datos legales correctos.
Factura con la razón social correcta siempre
Razones sociales con que el negocio factura, con su logo de factura, creación, edición y estado.
Maneja varias razones sociales en un mismo negocio sin mezclar datos fiscales entre ellas.
Carga el logo de factura de cada entidad y tus documentos salen con tu imagen, no con una genérica.
Suspende una razón social que dejas de usar y nadie vuelve a facturar con ella por error.
Reactívala cuando la necesites sin volver a cargar sus datos.
Actualiza los datos de facturación en un solo lugar y aplican desde la siguiente factura.
Evita errores fiscales costosos: los datos legales se escriben una vez y se reutilizan siempre.
Protege tus cajas: no puedes eliminar una entidad que todavía tiene cajas asociadas.
Encuentra cualquier razón social al instante con la búsqueda del listado.
Reemplaza o quita el logo de factura en segundos cuando cambie tu marca.
Ten claro qué entidades están activas y listas para facturar en cada momento.
Restofy te permite
- Cambiar los datos de una razón social: nombre legal, identificación fiscal, dirección y teléfono.
- Ajustar los textos que salen en la factura de esa razón social.
- Subir el logo que aparece en la factura de una razón social.
- Reemplazar el logo de factura actual por uno nuevo.
- Registrar una nueva razón social con la que tu negocio factura.
- Cargar la identificación fiscal, la dirección y el teléfono que salen impresos en la factura.
- Tener varias razones sociales para un mismo negocio.
- Eliminar de forma definitiva una razón social que ya no usas.
- Ver todas las razones sociales con las que factura tu negocio.
- Buscar una razón social por su nombre legal o su nombre visible.
- Ver también las razones sociales suspendidas.
- Ver el detalle de una razón social: nombre legal, identificación fiscal, dirección y textos de la factura.
- Revisar cómo salen impresos los datos legales en la factura.
- Quitar el logo de factura de una razón social para que deje de imprimirse.
- Suspender una razón social para que deje de ofrecerse al facturar, sin perder su configuración.
- Reactivar una razón social suspendida cuando la vuelvas a necesitar.
Lo que ganas
Corriges un dato legal mal cargado sin crear todo de nuevo ni perder lo que ya estaba bien.
La información que ve tu cliente en la factura se mantiene al día y sin reclamos.
Cambian los textos legales de tu factura y los ajustas tú mismo, sin esperar a nadie.
Te mudaste o cambiaste de teléfono y la factura lo refleja en un solo paso.
Tu factura sale con la imagen de tu marca y deja de verse como un papel genérico.
Tus documentos se ven profesionales frente al cliente sin contratar a un diseñador.
Cambias el logo de la factura apenas renuevas tu marca, sin tocar nada más.
Cada razón social lleva su propio logo, sin confundir a los clientes de una con los de otra.
Empiezas a facturar con una razón social nueva el mismo día, sin depender de nadie.
Los datos legales que ve tu cliente en la factura quedan listos de una vez.
Separas la operación en distintas razones sociales cuando el negocio lo pide, sin cuentas cruzadas.
Solo el nombre legal es obligatorio: arrancas ya y completas el resto cuando puedas.
Tu lista de razones sociales queda solo con las que de verdad usas, sin ruido.
Nadie factura por error con una razón social que ya no aplica.
Ordenas tus datos legales quitando lo que sobra, con las cajas ya reasignadas a la razón social correcta.
Si solo la quieres dejar de usar un tiempo, la suspendes y conservas todo en vez de borrarla.
Ves todas las razones sociales con las que facturas en un solo lugar, sin repasar documentos.
Encuentras una razón social por su nombre en segundos, incluso cuando manejas varias.
Sabes cuáles están activas y cuáles suspendidas antes de que alguien facture con la equivocada.
Manejas varias razones sociales desde el mismo lado sin mezclar sus datos.
Confirmas la identificación tributaria y la dirección fiscal exactas antes de que salgan en una factura.
Sabes cómo quedó configurada una razón social sin adivinar ni preguntarle a quien la cargó.
Tienes todo precargado antes de corregir un dato, así cambias solo lo que hace falta.
Evitas que tu cliente reciba una factura con datos fiscales equivocados.
Dejas la factura sin logo cuando lo prefieres, en un solo paso.
Sacas un logo viejo antes de subir el nuevo, sin que convivan los dos.
Ninguna imagen desactualizada sigue saliendo en tus documentos por descuido.
Mantienes la factura limpia mientras defines la nueva imagen de marca.
Frenas el uso de una razón social al instante, sin borrar nada ni perder su configuración.
Todo queda intacto mientras está suspendida: la retomas tal como la dejaste.
La reactivas en un solo paso cuando vuelva a operar, sin volver a cargar datos.
Al facturar solo aparecen las razones sociales vigentes, así nadie elige una que no corresponde.
Cada comanda sale directo a la estación que la prepara: barra, fría, caliente o parrilla, sin gritar pedidos.
Cada comanda llega a la estación correcta
Estaciones de cocina que preparan los productos de tus órdenes, con su creación, edición y disponibilidad.
Crea tus estaciones una vez y asigna productos a cada una: la cocina se organiza sola desde el primer pedido.
Pausa una estación cuando cierra un turno o falta personal y sus productos dejan de enrutarse ahí.
Reanuda la estación con un toque y todo vuelve a fluir como antes.
Edita nombre y descripción cuando reorganices la cocina sin perder la asignación de productos.
Evita que un pedido se pierda entre estaciones: cada ítem tiene un destino claro.
Ten a la vista todas tus estaciones, activas y pausadas, en una sola pantalla.
Encuentra cualquier estación al instante buscando por nombre o estado.
Elimina una estación que ya no usas sin afectar el historial de tus órdenes.
Escala de una cocina chica a varias estaciones sin rehacer tu carta.
Tu equipo de cocina trabaja con menos ruido y más orden en cada servicio.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre y la descripción de una estación de cocina existente.
- Crear una estación de cocina nueva con su nombre y una descripción opcional.
- Eliminar de forma definitiva una estación de cocina que ya no usas.
- Ver todas las estaciones de cocina del restaurante, las activas y las pausadas.
- Buscar una estación por su nombre.
- Ver las estaciones de cocina activas para asignarlas a los productos del menú.
- Consultar el nombre, la descripción y el estado de una estación de cocina.
- Pausar una estación de cocina para que deje de recibir comandas nuevas.
- Reanudar una estación pausada cuando vuelva a operar.
Lo que ganas
Cuando una estación cambia de nombre o de función la corriges al momento, sin crearla de nuevo ni reasignar productos.
Cada comanda llega directo a quien la prepara, sin gritos ni papelitos cruzando la cocina.
Tu cocina queda solo con las estaciones que operan de verdad, y el sistema te frena si todavía tiene productos o comandas colgando.
Todas tus estaciones en un solo lugar: sabes a dónde va cada comanda sin preguntarle al chef.
Ubicas la estación que buscas en segundos aunque tu cocina tenga muchas áreas.
Detectas de un vistazo una estación pausada que olvidaste reanudar antes de que las comandas se queden sin destino.
Asignas cada producto a una estación que sí está operando y ninguna comanda termina en una estación pausada, esperando a nadie.
Antes de editar o de asignarle productos confirmas qué estación es y evitas mandar la parrilla a la cocina fría.
Una estación que hoy no trabaja deja de recibir comandas al instante y ninguna orden se queda esperando en un puesto vacío.
Apenas vuelve a operar la reanudas en un toque, con su configuración intacta.
Cada venta cerrada genera su factura sola: nadie olvida facturar ni se pierde un documento.
Facturas emitidas, validadas y bajo control
Emisión, consulta, anulación con nota crédito y envío a validación fiscal de las facturas, con su descarga, historial de envíos y los datos fiscales del cliente.
FERE 6373
Laura Méndez · hoy 8:41 p. m.
$89.424
-
Generada
-
Enviada
-
Aceptada
Envía tus facturas electrónicas a validación fiscal y consulta si fueron aprobadas o rechazadas sin salir del sistema.
Anula una factura con nota crédito en un paso y deja el documento sin efecto fiscal de forma limpia.
Previsualiza con qué numeración saldrá la nota crédito antes de confirmar la anulación.
Si una factura electrónica es rechazada, descártala y emite una nueva para la misma orden sin enredos.
Revisa el historial de cada envío a validación: sabes qué se mandó, cuándo y qué respondió la entidad tributaria.
Descarga el documento electrónico de cualquier factura aprobada cuando el cliente o el contador lo pida.
Consulta el listado de facturas por rango de fechas con los totales del periodo y filtro por tipo de documento.
Abre el detalle completo de una factura con sus datos fiscales, totales y líneas.
Ve todas las facturas y notas crédito de una orden juntas, sin buscar en varios lugares.
Registra los datos fiscales del cliente con su tipo de documento, tipo de organización y régimen tributario.
Los datos fiscales de cada factura quedan congelados al emitir: lo que se imprimió es lo que se conserva.
Restofy te permite
- Anular una factura ya emitida generando una nota crédito que la deja sin efecto.
- Dejar registrado el motivo de la anulación en la nota crédito.
- Consultar si una factura electrónica ya fue aprobada o rechazada.
- Emitir una factura nueva para una orden cuya factura anterior quedó anulada o descartada.
- Descargar el archivo electrónico de una factura ya aprobada.
- Descartar una factura electrónica rechazada para poder emitir otra en su lugar.
- Deshacer una anulación cuando la nota crédito fue rechazada, reactivando la factura original.
- Ver el detalle completo de una factura con sus productos, totales y datos del cliente.
- Ver todas las facturas y notas crédito de una orden.
- Enviar una factura electrónica a validación ante la autoridad fiscal.
- Ver el historial de envíos de una factura electrónica a validación fiscal.
- Ver todas las facturas emitidas en un rango de fechas.
- Buscar una factura por número, cliente u orden.
- Ver cuánto facturaste en el período.
- Ver los motivos disponibles para anular una factura.
- Ver con qué numeración saldría la nota crédito antes de anular una factura.
- Ver los regímenes fiscales bajo los que puede estar registrado tu cliente.
- Ver con qué numeraciones puedes emitir una factura nueva.
- Ver los tipos de documento de identificación válidos para el cliente de una factura.
- Indicar si el cliente de una factura es una persona natural o una empresa.
Lo que ganas
Te equivocaste en una factura y lo arreglas con respaldo fiscal, sin cobrar de nuevo ni tocar la orden.
El motivo queda guardado en la nota crédito, así nadie te pregunta después por qué la anulaste.
Sales de la duda al momento: sabes si la entidad fiscal ya aprobó tu factura sin esperar correos.
Una factura que figuraba rechazada puede aparecer aprobada al volver a consultar, sin que hagas nada más.
Vuelves a facturar una orden ya anulada sin rehacer el pedido ni recalcular nada: mismos productos, mismos totales.
Cuando tu contador o tu cliente pide el archivo oficial, lo descargas al instante sin pedírselo al proveedor.
Tienes el respaldo validado de cada factura electrónica a mano para cualquier revisión.
Una factura rechazada deja de bloquearte: la descartas y vuelves a facturar la orden en el momento.
No cargas con anulaciones fallidas colgando cuando la entidad fiscal nunca aceptó el documento.
Un cliente pregunta por su factura y le respondes al momento, con productos, totales y documentos relacionados a la vista.
Nunca más una orden facturada dos veces: ves de entrada qué documentos ya tiene y cuáles siguen vigentes.
Una factura que quedó sin enviar la mandas a validar en un clic, sin rehacerla ni perder su numeración.
Cuando una factura queda rechazada, ves en qué intento y por qué, sin llamar a nadie para averiguarlo.
Sabes cuánto facturaste en el período sin sumar a mano ni revisar factura por factura.
Cuando un cliente reclama, encuentras su factura por número, nombre u orden en segundos.
Eliges el motivo de anulación de una lista válida y evitas que la entidad fiscal rechace la nota crédito por un motivo mal puesto.
Sabes con qué número y resolución saldrá la anulación antes de confirmarla, sin numeraciones inesperadas.
Dejas de preguntar en qué régimen está cada cliente: lo eliges de la lista y la factura queda correcta a la primera.
Facturas con la numeración que corresponde a tu caja sin buscarla, y evitas emitir con una serie equivocada.
Ninguna factura rechazada por un tipo de documento mal puesto: lo eliges de una lista y listo.
Olvídate de adivinar si tu cliente es persona o empresa: lo clasificas bien y la factura sale sin reparos.
Registra cada gasto en segundos y descuéntalo de la caja o cuenta desde donde lo pagaste.
Registra gastos y cuadra sin sorpresas
Gastos del negocio, su registro y cancelación, y las categorías con que los clasificas.
Los gastos pagados desde la caja entran al cuadre del turno sin que nadie los sume a mano.
Clasifica cada gasto en su categoría y ve en qué se te va la plata.
Cancela un gasto mal registrado y el dinero vuelve solo a su origen.
Consulta el listado con búsqueda, filtros y totales del período.
Ve el detalle de cada gasto y cómo quedó reflejado en las cuentas del negocio.
Crea las categorías que usa tu negocio y pausa las que ya no aplican.
Tu contador recibe gastos clasificados, sin recibos sueltos.
Sabe al cierre cuánto salió de la gaveta y por qué.
Cada gasto queda en la contabilidad al momento, sin doble digitación.
Menos efectivo sin justificar al final del día.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre y la descripción de una categoría de gasto.
- Cancelar un gasto ya registrado y devolver la plata a la caja o cuenta desde la que salió.
- Ver con qué categorías y desde qué caja o cuenta puedes registrar un gasto antes de cargarlo.
- Crear una categoría nueva para clasificar tus gastos.
- Ver todos los datos de un gasto puntual, incluida su cancelación si la hubo.
- Ver las categorías con las que clasificas los gastos del negocio.
- Ver todos los gastos del negocio con búsqueda, filtros y totales del período.
- Ver los gastos pagados en efectivo durante una sesión de caja.
- Pausar una categoría de gasto para que deje de ofrecerse, o reactivarla cuando quieras.
- Registrar un gasto del negocio y descontarlo de la caja o cuenta desde la que se paga.
Lo que ganas
Renombras una categoría sin perder los gastos ya registrados en ella.
Un gasto cargado por error lo anulas con su motivo y la plata vuelve a la caja o cuenta sin descuadrar nada.
Registras el gasto con categorías y cajas válidas: nunca eliges una caja cerrada ni una categoría que no existe.
Agrupas los gastos como funciona tu negocio y después sabes exacto en qué se va la plata.
Entiendes de dónde salió cada gasto y si fue cancelado, sin revisar papeles ni preguntar.
Tienes claro con qué categorías organizas tus gastos y cuáles están activas, sin adivinar.
Sabes en qué se está yendo la plata del negocio y cuánto llevas gastado en el periodo que elijas, sin sumar recibos.
Ves qué se pagó de la caja en el turno y entiendes por qué el efectivo no cuadra antes de cerrar.
Escondes categorías que ya no usas sin borrar su historial y las traes de vuelta cuando las necesites.
Cada salida de plata queda registrada al instante, con su caja y categoría, sin recibos que se pierden.
Sabes en todo momento cuánto llevas gastado y el cierre del turno no se descuadra por un gasto olvidado.
Convierte regalos en ventas anticipadas: el dinero entra hoy y el consumo llega después.
Vende hoy, cobra hoy y sirve después
Gift cards del negocio: su venta, consulta por código, saldo disponible y anulación.
$150.000
Quedan $150.000 de $200.000
Anticipo de reserva
Laura Méndez · sáb 24 oct
Saldo a favor
Andrés Ruiz · pedido llegó frío
Vende una gift card por el monto que el cliente quiera y entrega un código único al instante.
Cobra la venta por el medio de pago que prefieras, sea efectivo en caja, banco o transferencia.
Consulta el saldo y el estado de cualquier gift card con solo escribir su código.
Revisa los últimos movimientos de cada gift card: ventas, consumos y ajustes en orden.
Anula una gift card devolviendo el saldo al portador o dejándolo como ingreso del negocio.
Cuando la venta lo exige, un PIN protege la operación y evita ventas no autorizadas.
Filtra tus gift cards por estado y ve los totales resumidos sin sumar a mano.
La fecha de vencimiento queda registrada para que sepas cuáles siguen vigentes.
Cada movimiento queda con su rastro: sabes quién vendió, quién consumió y cuándo.
Ofrece un producto que trae clientes nuevos recomendados por los que ya te conocen.
Restofy te permite
- Anular una gift card devolviendo el saldo que le queda o dejándolo como ingreso del local.
- Consultar el saldo y estado de una gift card con solo su código.
- Ver las opciones para anular una gift card según a dónde vaya su saldo.
- Ver con qué medios de pago y desde qué caja puedes cobrar la venta de una gift card.
- Ver una gift card con su saldo y sus últimos movimientos.
- Ver todas las gift cards vendidas, con su saldo y estado.
- Vender una gift card por el monto que quieras y te devuelve el código para el cliente.
Lo que ganas
Una tarjeta de regalo vendida por error la deshaces sin tocar lo que el cliente ya usó.
El cliente muestra su código y sabes al instante si la tarjeta sirve y cuánto saldo tiene, antes de cobrar.
Antes de anular ya sabes si devuelves la plata o la dejas como ingreso, sin improvisar frente al cliente.
Vendes con un medio de pago válido y nunca cobras desde una caja cerrada.
Cuando alguien pregunta por una tarjeta de regalo, ves en qué se usó y cuánto le queda, sin discusiones.
Sabes cuántas tarjetas de regalo tienes en la calle y cuánto saldo te queda por cubrir, sin cuadernos.
Plata en caja hoy por consumos futuros, con el código listo para entregar al cliente en el momento.
Sabe quién te visita: familias, parejas, ejecutivos o turistas, agrupados como tú decidas.
Segmenta a tus comensales sin hojas de cálculo
Grupos con que segmentas a tus comensales, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Crea los grupos que reflejan tu clientela real, con nombre, descripción e ícono.
Ordena los grupos para que los más frecuentes aparezcan primero al clasificar.
Pausa un grupo que dejó de servir sin perder la clasificación de los comensales que lo tienen.
Elimina definitivamente los grupos que sobran y mantén la lista corta y útil.
Los grupos base ya vienen listos; agregas los tuyos sin empezar de cero.
Encuentra cualquier grupo buscando por nombre.
Cambia el nombre de un grupo y el ajuste se ve en todos los comensales clasificados.
Clasificar a un cliente toma segundos cuando el catálogo está bien armado.
Entiende mejor a quién atiendes y adapta tu servicio a cada tipo de mesa.
Restofy te permite
- Pausar o volver a activar un grupo de clientes.
- Editar el nombre y el ícono de un grupo de clientes.
- Crear tus propios grupos para segmentar a tus clientes, como familia o ejecutivos.
- Eliminar de forma permanente un grupo de clientes que ya no usas.
- Ver todos los grupos con que segmentas a tus clientes, como familia, pareja o ejecutivos.
- Ver los datos de un grupo de clientes antes de editarlo.
- Cambiar el orden en que aparecen los grupos de clientes.
Lo que ganas
Sacas de circulación un grupo que ya no usas sin borrar la historia de los clientes que ya están en él.
Lo reactivas cuando lo vuelvas a necesitar, sin crearlo de nuevo ni reagrupar a nadie.
Renombras un grupo o le cambias el ícono una sola vez y el cambio llega a todos los clientes que ya están en él.
Agrupas a tus clientes como los ve tu negocio, familias, oficinas o turistas, y dejas de tratar a todos igual.
Descubres a quién le vendes de verdad y ajustas la atención y las promociones a cada grupo.
Mantienes la lista de grupos limpia para que clasificar a un cliente tome segundos y no búsquedas.
Nunca borras por accidente un grupo en uso: si está en una orden activa, se frena antes de dejar clientes sin su grupo.
Sabes de un vistazo cómo tienes segmentados a tus clientes, sin preguntarle a nadie ni revisar cuadernos.
Encuentras el grupo que buscas al instante, aunque tengas muchos creados, sin recorrer la lista.
Confirmas cómo está definido un grupo antes de tocarlo y evitas editar el equivocado.
Pones arriba los grupos que más usas y tu equipo clasifica sin desplazarse por la lista en pleno servicio.
Arma una vez el grupo de opciones y reutilízalo en todos los productos que lo necesiten.
Organiza las opciones de tus productos sin repetir
Grupos que reúnen los modificadores disponibles para tus productos, con su creación, edición y disponibilidad.
Crea grupos como término de la carne, tipo de pan o adiciones y asígnalos donde apliquen.
Pausa un grupo completo cuando se acabe un insumo y sus opciones desaparecen de todos los productos a la vez.
Reactívalo con un toque y vuelve a estar disponible en toda la carta.
Edita los datos del grupo en un solo lugar en vez de producto por producto.
Consulta cada grupo con su lista ordenada de opciones antes de asignarlo.
Protege tu carta: un grupo en uso por algún producto no se puede eliminar por accidente.
Busca cualquier grupo al instante en el listado paginado.
Elige entre todos los grupos disponibles al configurar un producto nuevo.
Estandariza cómo se personaliza cada plato en mesa, mostrador y domicilio.
Tu equipo toma pedidos con las mismas opciones en todos los canales.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre, la descripción y las reglas de selección de un grupo.
- Crear un grupo de opciones y definir cuántas puede elegir el cliente.
- Crear hasta 100 grupos de opciones con sus modificadores en una sola operación.
- Revisar un lote de grupos de opciones antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar un grupo de opciones que ya no usas, siempre que ningún producto lo tenga asignado.
- Ver todos los grupos de modificadores de tu catálogo, con cuántas opciones y productos usa cada uno.
- Ver todos los grupos de opciones disponibles para asignárselos a un producto.
- Ver un grupo con la lista ordenada de sus modificadores.
- Pausar un grupo completo para que deje de ofrecerse en todos sus productos y reactivarlo cuando quieras.
Lo que ganas
Ajustas cuántas opciones puede elegir el cliente o corriges el nombre sin rehacer el grupo ni tocar cada producto.
Armas un conjunto de opciones como "Salsas" o "Término de la carne" una sola vez y lo reutilizas en todos tus productos.
Armas todas las opciones de tu carta, como términos, salsas o adiciones, de una sola vez.
Si algo falla no quedan grupos a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Limpias el catálogo de conjuntos de opciones viejos sin dejar productos rotos: te frena si alguno lo usa.
Tienes a la mano todos tus conjuntos de opciones, como salsas o tamaños, y sabes cuántos productos usan cada uno.
Eliges en un toque qué conjuntos de opciones ofrecer en un plato, sin recorrer todo el catálogo.
Revisas qué opciones tiene un grupo y en qué orden antes de editarlo, sin sorpresas en la carta.
Escondes un conjunto de opciones un tiempo sin desvincularlo producto por producto, y lo reactivas cuando quieras.
Atiendes pedidos de servicio a la habitación con la misma fluidez que una mesa del salón.
Servicio a la habitación sin enredos
Habitaciones del negocio para atender pedidos de servicio a la habitación, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Das de alta cada habitación con su nombre, ubicación y capacidad de huéspedes en segundos.
Encuentras rápido una habitación aunque tengas decenas, buscando por nombre.
Sabes de un vistazo cuáles habitaciones están activas y cuáles pausadas.
Pausas una habitación en mantenimiento sin borrarla y la reactivas apenas esté lista.
Evitas que el equipo cargue pedidos a una habitación que no está disponible.
Proteges las órdenes en curso: una habitación ocupada no se pausa ni se elimina por error.
Ordenas las habitaciones como más te sirve y pones primero las que más usas.
Corriges nombre, ubicación o capacidad sin tener que crear la habitación de nuevo.
No repites nombres: el sistema te avisa si la habitación ya existe.
Depuras el listado eliminando habitaciones que ya no atiendes.
Restofy te permite
- Pausar una habitación para que no aparezca al tomar pedidos.
- Volver a activar una habitación pausada cuando quieras.
- Proteger una habitación con orden en curso impidiendo pausarla.
- Editar el nombre, la ubicación y la capacidad de una habitación.
- Evitar que dos habitaciones vigentes tengan el mismo nombre.
- Crear una habitación nueva para recibir pedidos.
- Cargar su nombre, ubicación y capacidad de huéspedes.
- Evitar nombres repetidos entre las habitaciones vigentes.
- Crear hasta 100 habitaciones en una sola operación.
- Revisar un lote de habitaciones antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar de forma definitiva una habitación que ya no usas.
- Proteger las órdenes en curso impidiendo eliminar una habitación ocupada.
- Ver todas las habitaciones para servicio a la habitación, incluidas las pausadas.
- Buscar una habitación por su nombre o ubicación.
- Ver el estado, la capacidad y la ubicación de cada habitación.
- Ver los datos de una habitación puntual.
- Conocer su nombre, ubicación y capacidad de huéspedes.
- Mover una habitación a otra posición dentro del listado.
- Reacomodar el resto de las habitaciones sin dejar huecos.
Lo que ganas
Una habitación en mantenimiento sale de circulación sin borrarla y sin que nadie le cargue pedidos.
Apenas está lista la reactivas en un paso y vuelve con toda su configuración.
Evitas que el equipo tome un pedido para un cuarto que hoy no está disponible.
Si tiene un pedido en curso el sistema te frena, así no dejas una cuenta colgada.
Cuando cambia el nombre o la ubicación de un cuarto, lo corriges sin borrar nada ni perder su historial.
Ajustas la capacidad de huéspedes y los pedidos futuros llegan con el dato correcto.
Tus habitaciones siempre coinciden con la realidad del alojamiento, sin cuartos fantasma.
Un cambio toma un momento y no tienes que crear la habitación de nuevo.
Empiezas a recibir pedidos de servicio a la habitación el mismo día que la das de alta.
Con nombre y ubicación claros, el equipo lleva cada pedido al cuarto correcto sin preguntar.
Defines cuántos huéspedes caben y evitas pedidos que no corresponden a esa habitación.
Un nombre repetido se rechaza al instante y te ahorras confusiones al cobrar dos cuartos iguales.
Cargas todas las habitaciones del alojamiento en un paso en lugar de una por una.
Si una habitación del lote tiene un error no queda la carga a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Sacas del sistema un cuarto que ya no atiendes y nadie le carga un pedido por error.
Si tiene una orden en curso el sistema te frena y evitas perder una cuenta sin cobrar.
La lista de habitaciones queda limpia y el equipo no duda cuál usar.
Trabajas solo con las habitaciones reales del alojamiento, sin ruido.
Todas las habitaciones que atienden pedidos en una sola lista, incluidas las pausadas, sin que se te pierda ninguna.
Ubicas una habitación por nombre o ubicación en segundos, aunque manejes muchos pisos.
Detectas de un vistazo una habitación pausada que olvidaste reactivar antes de que un huésped pida.
Controlas cuántos huéspedes acepta cada habitación sin abrirlas una por una.
Antes de editar confirmas cómo está cargada esa habitación y evitas tocar la equivocada.
La capacidad y la ubicación reales a la mano, sin adivinar ni preguntar en recepción.
Editas partiendo de los datos que ya tiene, sin volver a escribir todo.
Resuelves una duda puntual sin recorrer el listado completo.
Acomodas las habitaciones en el orden que sigue tu equipo para que nadie busque de más.
Las que más piden quedan primero y tomas el pedido sin desplazarte por toda la lista.
Mueves una y las demás se reacomodan solas, sin huecos ni saltos.
Ubicas cada habitación al instante cuando el huésped ya está esperando en la línea.
Da de alta tus impresoras una vez y deja de configurarlas en cada equipo.
Impresoras listas y bajo control
Impresoras del negocio, su calibración, estado y disponibilidad.
Sabor Urbano
Comanda 1043 · Mesa 8
- - - - - - - - - - - - - - -
» Sin cebolla
» Término medio
- - - - - - - - - - - - - - -
Software Restofy
Comanda Nº 1043
Cocina · Impresa
Precuenta mesa 8
Caja 1 · Imprimiendo
Factura FERE 6374
Caja 1 · En cola
Agrupa cada impresora en su estación para que cocina, barra y caja impriman donde deben.
Calibra cuántos caracteres entran en un renglón y las tirillas salen alineadas.
Pausa una impresora dañada sin borrarla y reanúdala cuando vuelva a funcionar.
Elige el ancho de papel de cada impresora y el contenido se adapta solo.
Ve todas tus impresoras con su estación en un solo listado.
Cambia nombre, ancho o estación en segundos cuando reorganizas la cocina.
Solo las impresoras activas se ofrecen al asignar comandas o reimprimir.
Da de baja una impresora que ya no usas sin afectar el historial de impresión.
Cada producto y cada caja apuntan a una impresora concreta, sin adivinar.
Restofy te permite
- Editar el nombre, el ancho del papel, las columnas y la estación de una impresora existente.
- Cambiar si la impresora imprime tildes y la ñ o las reemplaza por letras simples.
- Cambiar cuántas copias iguales saca la impresora de cada comanda de cocina.
- Crear una impresora nueva y asignarla a una estación del negocio.
- Definir el ancho del papel y, si lo conoces, cuántos caracteres entran por renglón.
- Decidir si la impresora imprime tildes y la ñ o las reemplaza por letras simples.
- Elegir cuántas copias iguales saca la impresora de cada comanda de cocina.
- Eliminar una impresora del negocio de forma definitiva.
- Restofy bloquea la eliminación si la impresora todavía tiene trabajos pendientes por imprimir.
- Guardar cuántos caracteres entran en un renglón de una impresora, según su calibración real.
- Corregir tirillas que salen cortadas o desalineadas ajustando este valor.
- Ver el listado completo de impresoras del negocio, activas y pausadas.
- Buscar una impresora por su nombre.
- Filtrar las impresoras por estación o por si están activas.
- Ver solo las impresoras activas y disponibles para elegir a dónde enviar una comanda.
- Usar este listado para decidir en qué impresora sale cada producto del menú.
- Ver los datos completos de una impresora: nombre, ancho de papel, columnas, estación y estado.
- Pausar una impresora para que deje de recibir trabajos nuevos sin eliminarla.
- Reanudar una impresora pausada en cualquier momento.
Lo que ganas
Corriges el nombre o el ancho de papel al instante, sin borrar la impresora ni perder su historial.
Cuando reorganizas la cocina mueves la impresora a otra estación y las comandas siguen llegando a donde toca.
Conectas una impresora nueva sin calcular a mano cuántas columnas entran por renglón: el sistema lo estima por ti.
Las tildes y la ñ salen bien desde el primer día, y si el equipo no las soporta las reemplazas sin símbolos raros en la comanda.
El listado queda solo con las impresoras que usas de verdad y nadie manda comandas a un equipo que ya no existe.
Ninguna comanda se pierde por accidente: el sistema te frena si la impresora todavía tiene trabajos pendientes.
Se acaban las tirillas cortadas o con espacio desperdiciado: ajustas el valor real de tu impresora y listo.
Precio y cantidad quedan alineados en cada tirilla y el cliente lee su cuenta sin esfuerzo.
Ubicas cualquier impresora del negocio en segundos, sin recorrer estación por estación.
Detectas de un vistazo una impresora pausada que olvidaste reanudar antes de que las comandas dejen de salir.
Eliges la impresora correcta entre las que sí funcionan, sin tropezarte con las pausadas.
Ninguna comanda termina enviada a una impresora fuera de servicio, esperando a nadie.
Cuando algo no imprime bien, confirmas la configuración exacta de esa impresora antes de tocarla o llamar al técnico.
Una impresora dañada sale de servicio al instante sin perder su configuración ni su historial.
Cuando vuelve del taller la reanudas en un toque, sin crearla de nuevo ni reasignar productos.
Ten cada insumo registrado con su costo, su categoría y su punto de reorden, sin cuadernos ni hojas sueltas.
El maestro de insumos que tu cocina necesita
Insumos del inventario que consumen tus recetas y productos, con su creación, edición, búsqueda y disponibilidad.
Cada insumo nace con un código automático: nadie inventa nombres ni duplica registros.
Define cómo lo controlas, cómo lo cuentas y cómo lo compras, con unidades distintas y compatibles entre sí.
Registra el costo de cada insumo y ten la base para saber cuánto te cuesta cada receta.
Marca el punto de reorden y sabe cuándo es hora de volver a comprar antes de quedarte sin nada.
Encuentra cualquier insumo buscando por nombre o por código.
Pausa un insumo de temporada sin perder su historial y reactívalo cuando vuelva.
Elimina definitivamente lo que ya no usas; los registros anteriores se conservan.
Al armar una receta, eliges el insumo de una lista compacta con su unidad lista para usar.
Un nombre interno separado te deja mantener el nombre comercial y el de bodega a la vez.
Nombres únicos entre insumos activos: se acabaron los duplicados que descuadran el inventario.
Restofy te permite
- Pausar un insumo para que deje de ofrecerse, o reactivarlo cuando lo necesites.
- Editar los datos de un insumo: su nombre, su categoría, sus unidades y su costo.
- Buscar insumos para agregarlos como ingredientes de una receta.
- Encontrar de una vez qué insumos de una factura ya existen en tu inventario.
- Crear un insumo nuevo con su categoría, sus unidades de medida y su costo.
- Definir en qué unidad controlas, cuentas y compras un insumo.
- Crear hasta 100 insumos en una sola operación.
- Revisar un lote de insumos antes de guardarlo, sin crear nada.
- Dar de baja un insumo que ya no vas a usar.
- Ver el listado de todos tus insumos con su costo, su unidad y su punto de reorden.
- Buscar un insumo por nombre o por código.
- Ver toda la ficha de un insumo: sus datos, su costo y sus unidades.
Lo que ganas
Escondes un insumo de temporada sin perder su historial ni sus movimientos.
Lo reactivas cuando vuelva a entrar, sin cargarlo de nuevo.
Mantienes el costo de tus insumos al día y tus platos dejan de costearse con precios viejos.
Corriges categoría o unidades sin perder el historial ni dar de alta el insumo otra vez.
Encuentras el insumo que va en la receta con su unidad ya lista, sin cambiar de pantalla ni adivinar medidas.
Evitas duplicar ingredientes cuando el proveedor los escribe distinto en la factura.
Das de alta un ingrediente y desde ese momento puedes descontarlo por receta y saber cuánto te queda.
Olvídate de inventar códigos: se genera solo y nunca se repite.
Defines cómo controlas, cuentas y compras cada insumo, y te frena si mezclas peso con volumen.
Cargas todos los ingredientes de una factura de una sola vez en lugar de uno por uno.
Si algo falla no queda el maestro a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Sacas del maestro lo que ya no manejas y tu equipo deja de ver insumos que confunden.
El historial se conserva, así que ningún reporte pasado pierde información.
Tienes el maestro de insumos con costo y unidad a la mano, sin hojas de cálculo desactualizadas.
Ubicas un insumo por nombre o código sin recorrer toda la lista.
Ves de un vistazo cuáles insumos están pausados y no te sorprendes al armar una receta.
Revisas cómo está configurado un insumo antes de tocarlo y evitas romper recetas o conteos por un cambio a ciegas.
Ves de un vistazo qué mesas están libres, ocupadas o reservadas sin caminar el salón.
Tu salón bajo control, mesa por mesa
Mesas del salón, su estado de ocupación, orden y disponibilidad.
Creas tus mesas con nombre, capacidad y zona en minutos y empiezas a atender.
Asignas cada mesa a una zona y a un área de reserva para que las reservas caigan donde corresponde.
Ordenas las mesas en el mismo orden en que las ves en el salón, así tu equipo las ubica sin pensar.
Pausas una mesa fuera de servicio y deja de aparecer para pedidos nuevos, sin borrarla.
Actualizas capacidad o nombre cuando reorganizas el salón y todo sigue en su lugar.
Una mesa con orden abierta no se pausa ni se elimina por accidente: el sistema te avisa.
Menos errores de asignación: el mesero sabe qué mesa está disponible antes de sentar al cliente.
Encuentras cualquier mesa al instante buscando por nombre o filtrando por zona.
Eliminas mesas que ya no existen y mantienes tu salón limpio en el sistema.
Tus mesas quedan listas para el menú digital por QR y para las reservas.
Nombres únicos por zona: nadie confunde dos mesas iguales.
Restofy te permite
- Pausar una mesa para que deje de aparecer en el salón, sin eliminarla.
- Reactivar una mesa pausada cuando la vuelvas a usar.
- Cambiar el nombre, la capacidad, la zona y el área de reserva de una mesa.
- Mover una mesa a otra zona del salón.
- Crear una mesa nueva dentro de una zona del salón.
- Definir su nombre, su capacidad de comensales y el área de reserva a la que pertenece.
- Crear hasta 100 mesas en una sola operación.
- Revisar un lote de mesas antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar de forma definitiva una mesa que ya no vas a usar.
- Ver todas las mesas del salón, incluidas las pausadas.
- Buscar una mesa por su nombre.
- Ver el estado de tus mesas en este momento: libre, ocupada o reservada.
- Ver la orden en curso de una mesa ocupada.
- Filtrar las mesas por zona del salón.
- Ver el detalle de una mesa: su nombre, capacidad, zona y área de reserva.
- Cambiar el orden en que se muestran tus mesas en el salón.
- Mover una mesa a una nueva posición y reacomodar el resto de forma automática.
Lo que ganas
Sacas una mesa de circulación mientras la reparas o la guardas, sin borrar nada.
Cuando la vuelves a necesitar, la reactivas en un paso y sigue con toda su configuración.
Mesas de terraza o de temporada entran y salen del salón sin crearlas cada vez.
Tu equipo solo ve las mesas que realmente están en uso y no abre órdenes en una que no existe hoy.
Un dato mal cargado se corrige al momento, sin borrar la mesa ni perder su historial.
Reacomodas el salón moviendo mesas entre zonas cuando cambias la distribución del local.
Si juntaste o separaste mesas físicamente, ajustas la capacidad y el sistema refleja la realidad.
Tu tablero de salón siempre coincide con lo que hay en el piso, sin mesas fantasma.
Sumas una mesa nueva al salón en un momento y ya está lista para recibir órdenes.
Cada mesa nace en su zona correcta, así tu equipo la ubica sin preguntar dónde está.
Con la capacidad definida desde el inicio, sientas a cada grupo donde de verdad cabe.
Un nombre repetido dentro de la zona se rechaza al instante y te ahorras confusiones al cobrar.
Montas todo el salón en un paso en lugar de crear las mesas una por una.
Si una mesa del lote tiene un error no queda el salón a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
El salón queda solo con las mesas que existen de verdad y nadie abre una orden en una que ya no está.
Retiras una mesa que quitaste del local y dejas de verla estorbar en el tablero.
Si la orden de esa mesa sigue abierta, el sistema te frena y evitas perder una cuenta sin cobrar.
Para una ausencia temporal tienes la pausa: eliminar es solo para mesas que no vuelven.
Tienes todas tus mesas en una lista, incluidas las pausadas, sin perder ninguna en el camino.
Encuentras la mesa que buscas por su nombre en segundos, aunque tengas decenas.
Detectas de un vistazo una mesa pausada que olvidaste reactivar antes de que te falte en el servicio.
Planeas cambios de nombre, capacidad o zona con el panorama completo, sin sorpresas después.
Sientas a un grupo en la mesa correcta al primer intento, sin caminar el salón para ver cuál está libre.
Nadie ocupa por error una mesa que tiene reserva próxima: la ves marcada antes de sentar a alguien.
El salón deja de depender de la memoria del mesero: ocupada, libre o reservada está claro para todos.
En un local grande miras solo la zona que atiendes y te ahorras el ruido del resto.
Antes de tocar una mesa confirmas exactamente cómo está configurada y evitas cambiar la que no era.
Nada de adivinar la capacidad o la zona: los datos reales están a la mano.
Editas partiendo de lo que ya tiene cargado, sin volver a escribir todo desde cero.
Sabes a qué área de reserva pertenece y evitas reservas mal ubicadas.
Acomodas las mesas en el orden en que tu equipo las recorre, para que nadie busque de más.
Mueves una sola mesa y las demás se reacomodan solas, sin arrastrar una por una.
El orden queda parejo, sin huecos ni saltos que confundan al mesero nuevo.
El tablero refleja cómo se camina el salón de verdad, no el orden en que creaste las mesas.
Acepta efectivo, tarjeta, transferencia o billeteras y cada cobro cae en la cuenta que le corresponde.
Cobra como tu cliente quiera pagar
Formas de pago que aceptas al cobrar una orden, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Crea tus propios métodos de pago en segundos, con el nombre que tu equipo ya usa.
Decide a qué cuenta va el dinero de cada método y tus cierres cuadran solos.
Ordena los métodos como los usas: el más frecuente primero y el cobro sale más rápido.
Pausa un método cuando falle el datáfono y reactívalo cuando vuelva, sin borrarlo.
Elige qué métodos se declaran en el cierre de caja y cuáles no.
Los métodos base del sistema vienen listos y protegidos contra cambios accidentales.
Actualiza un método propio y aplica desde el siguiente cobro.
Busca cualquier método al instante en el listado paginado.
Elimina los que ya no usas sin afectar los pagos registrados.
Tu caja refleja exactamente cómo entró cada peso.
Restofy te permite
- Pausar un método de pago y volver a activarlo cuando quieras.
- Editar el nombre, ícono, color, cuenta destino y opciones de cobro de un método de pago.
- Agregar un método de pago nuevo eligiendo su tipo, ícono y color.
- Indicar a qué cuenta va el dinero de cada método de pago.
- Eliminar un método de pago que ya no usas.
- Ver todos los métodos de pago que aceptas, con búsqueda y filtro por tipo.
- Ver los tipos de medio de pago disponibles, como efectivo, tarjeta o transferencia.
- Ver la configuración completa de un método de pago.
- Cambiar el orden en que aparecen los métodos de pago al cobrar.
Lo que ganas
Dejas de ofrecer un medio de pago por un tiempo sin borrarlo ni perder los cobros históricos, y lo reactivas cuando quieras.
Cambió el banco o el nombre del medio de pago y lo ajustas sin crear otro ni perder lo que ya cobraste con él.
Aceptas una forma de cobro nueva el mismo día que la necesitas, sin llamar a nadie técnico.
La plata de cada medio cae en su cuenta correcta desde el primer cobro, sin reclasificar después.
El cajero solo ve las formas de pago que sí aceptas, y los cobros viejos con ese medio siguen intactos.
Encuentras en segundos el medio de pago que quieres revisar, filtrando por tipo o nombre, aunque tengas muchos.
Eliges el tipo correcto al crear un medio de pago y sabes de entrada cuáles piden una cuenta destino, sin ensayo y error.
Ves cómo está armado un medio de pago, a qué cuenta va la plata y cómo cobra, antes de cambiarle algo y romper la operación.
Pones primero lo que más usas y cada cobro va más rápido, sin buscar entre opciones que casi nadie elige.
Define cada opción de personalización con su receta de insumos y el inventario se descuenta bien en cada venta.
Cada opción del plato con su receta exacta
Modificadores que personalizan un producto, su orden y la receta de insumos de cada uno.
Agrega opciones a un grupo en segundos: extra queso, sin cebolla, término medio.
Ordena las opciones como quieres que las vea tu equipo al tomar el pedido.
Pausa una opción cuando falte el insumo y reactívala cuando vuelva, sin borrarla.
Vincula recetas de tu recetario a una opción y reutiliza lo que ya tienes armado.
Crea una receta privada para una opción puntual sin ensuciar el recetario general.
Edita nombre, precio y datos de una opción sin tocar el resto del grupo.
Elimina opciones viejas sin afectar los pedidos ya registrados.
Consulta de un vistazo qué recetas alimentan cada opción.
Tus costos reflejan lo que realmente se sirve, adición por adición.
El equipo toma pedidos personalizados sin errores ni anotaciones a mano.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre, el recargo y las cantidades de una opción.
- Agregar una opción nueva dentro de un grupo, con su recargo de precio.
- Agregar hasta 100 opciones a un grupo en una sola operación.
- Revisar un lote de opciones antes de guardarlo, sin crear nada.
- Quitarle a una opción una receta del recetario para que deje de descontar insumos.
- Eliminar de forma definitiva una opción que ya no ofreces.
- Crear o cambiar la receta propia de una opción con su lista de insumos.
- Ver la receta propia de una opción y las recetas del recetario vinculadas a ella.
- Ver la receta propia de una opción con todos sus insumos y cantidades.
- Pausar una opción para dejar de ofrecerla y reactivarla cuando quieras.
- Cambiar el orden en que se muestran las opciones dentro de un grupo.
- Vincular una receta del recetario a una opción para que descuente insumos al venderse.
Lo que ganas
Corriges el precio o el nombre de una opción al instante, sin crearla de nuevo ni cobrar mal la próxima orden.
Sumas una opción como "Extra queso" o "Término medio" y el cliente la elige solo, sin preguntarle al mesero.
Llenas un grupo con todas sus opciones de una vez en lugar de crearlas una por una.
Si algo falla no queda el grupo a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Dejas de descontar insumos por una opción sin borrar la receta, que sigue lista para otras.
Sacas una opción vieja del grupo y las órdenes que ya la usaron conservan su detalle intacto.
Defines qué insumos descuenta cada opción al venderse y tu inventario cuadra sin sorpresas.
Sabes qué insumos consume una opción al venderse y evitas que el inventario se descuadre por un adicional.
Revisas al detalle qué lleva una opción antes de ajustar su receta y evitas descuentos de inventario equivocados.
Se te acabó un adicional: lo escondes un rato sin borrarlo y lo reactivas cuando vuelva.
Pones primero las opciones más pedidas y el cliente arma su plato sin buscar.
Reutilizas una receta que ya tienes en varias opciones sin volver a cargarla insumo por insumo.
Deja de adivinar por qué se anulan órdenes: cada anulación queda con un motivo claro elegido de tu lista.
Cada anulación con su motivo y su responsable
Catálogo de motivos que eliges al anular una orden, con su creación, edición y disponibilidad.
Asigna a cada motivo quién es el responsable, sea cocina, servicio, el cliente o un factor externo.
Con el responsable definido, tus reportes de causa raíz muestran dónde se pierde el dinero.
Configura los motivos una vez y tu equipo solo elige de la lista: sin textos libres ni excusas vagas.
Pausa un motivo que ya no aplica y deja de ofrecerlo en nuevas anulaciones sin perder el historial.
Reactívalo cuando lo necesites, en un clic.
El sistema evita nombres repetidos entre motivos activos: tu lista se mantiene limpia.
No puedes eliminar un motivo que sigue en uso: tus reportes históricos nunca quedan huérfanos.
Corrige el nombre o la descripción de un motivo sin borrarlo ni volverlo a crear.
Filtra por responsable y encuentra al instante los motivos de cocina, de servicio o del cliente.
Detecta patrones y corrige procesos antes de que las anulaciones se conviertan en pérdidas.
Restofy te permite
- Pausar un motivo para que deje de ofrecerse en nuevas anulaciones.
- Reactivar un motivo pausado cuando lo necesites.
- Cambiar el nombre y la descripción de un motivo.
- Cambiar el responsable asignado a un motivo.
- Crear motivos nuevos para anular órdenes o platos.
- Indicar quién fue el responsable de cada motivo.
- Sumarle una descripción al motivo para dejarlo más claro.
- Eliminar de forma definitiva un motivo que ya no usas.
- Frenar la eliminación si el motivo sigue en uso.
- Ver todos los motivos por los que anulas una orden o un plato.
- Buscar un motivo por su nombre.
- Filtrar los motivos según quién fue el responsable.
- Ver los datos de un motivo de anulación puntual.
- Consultar el nombre, la descripción y el responsable de un motivo.
Lo que ganas
Ocultas un motivo que ya no usas sin perder el historial de anulaciones pasadas.
Lo sacas de circulación sin borrarlo, por si lo retomas después.
La lista que ve tu equipo al anular queda corta y clara.
Lo reactivas cuando lo necesites, sin cargarlo de nuevo.
Corriges un motivo mal cargado sin borrarlo ni crearlo otra vez.
Ajustas el responsable y tus reportes de causas quedan bien clasificados.
Mantienes la lista prolija y tu equipo elige sin confundirse.
Afinas la redacción para que todos entiendan el motivo igual.
Cada anulación queda con su porqué y dejas de perder plata sin saber la causa.
Armas la lista con el lenguaje de tu equipo, así la usan sin dudar.
Le pones responsable a cada motivo y ves dónde se generan las pérdidas.
Te avisa si el nombre ya existe y la lista no se llena de repetidos.
Limpias los motivos viejos que ya no necesitas.
Te frena si el motivo sigue en órdenes activas, así no borras nada por error.
Tu equipo ve al anular solo lo que aplica hoy.
Te quedas con las razones que de verdad usas y los reportes salen más claros.
Ubicas un motivo sin recorrer toda la lista.
Ves con qué razones tu equipo anula órdenes y detectas patrones que te cuestan plata.
Agrupas los motivos por responsable y sabes dónde se pierden ventas: cocina, servicio o cliente.
Revisas un motivo antes de editarlo o usarlo, sin adivinar qué responsable tiene.
Confirmas de un toque su descripción y a quién se le carga esa pérdida.
Define los motivos válidos para descontar y tu equipo elige uno al aplicar el descuento.
Cada descuento con su motivo claro
Catálogo de motivos que eliges al aplicar un descuento, con su creación, edición y disponibilidad.
Sabe por qué se otorgó cada descuento sin preguntar al cajero.
Detecta motivos que se repiten demasiado y corrige a tiempo.
Pausa un motivo de temporada sin borrarlo y reactívalo cuando vuelva.
Edita el nombre o la descripción de un motivo sin afectar los descuentos ya aplicados.
Configuras una vez y todas las órdenes lo usan.
Elimina los motivos que ya no aplican y mantén la lista corta.
Encuentra cualquier motivo buscando por nombre.
Menos descuentos sin justificación en el cierre.
Tus reportes de descuentos cuentan una historia clara por motivo.
El cajero descuenta más rápido eligiendo de una lista en vez de escribir.
Restofy te permite
- Pausar un motivo de descuento para que no aparezca en nuevas selecciones.
- Reactivar un motivo pausado cuando lo vuelvas a necesitar.
- Cambiar el nombre o la descripción de un motivo de descuento existente.
- Crear un motivo de descuento nuevo con un nombre único y una descripción opcional.
- Eliminar de forma definitiva un motivo de descuento que ya no usas.
- Ver todos los motivos de descuento del restaurante, los activos y los pausados.
- Buscar un motivo por su nombre.
- Consultar los datos de un motivo de descuento, incluido si está activo o pausado.
Lo que ganas
Ocultas un motivo que ya no aplica sin borrarlo ni tocar los descuentos ya aplicados.
Lo habilitas de nuevo en cualquier momento.
Corriges el texto de un motivo sin crearlo de nuevo ni perder los descuentos ya asociados.
Cada descuento queda con su porqué: tu equipo elige de una lista y tú sabes cuánto se descuenta y por qué.
Dejas solo los motivos que aplican hoy y te frena si alguno sigue en uso, así no rompes nada.
Tienes todos los motivos de descuento en un solo lugar y controlas por qué se descuenta en tu negocio.
Ubicas el motivo que buscas aunque tengas muchos.
Revisas un motivo antes de editarlo o de decidir si lo sigues usando, sin adivinar.
Registra por qué viene cada comensal, sea cumpleaños, aniversario o negocios, y sorpréndelo en el momento justo.
Nunca más un cumpleaños sin celebrar
Ocasiones especiales de tus comensales, como cumpleaños o aniversarios, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Crea las ocasiones que importan en tu negocio, con nombre, descripción e ícono propios.
Ordena las ocasiones para que las más comunes aparezcan primero al registrar una visita.
Pausa una ocasión de temporada sin borrarla y reactívala cuando vuelva la fecha.
Elimina definitivamente las ocasiones que no usas y mantén el catálogo limpio.
Las ocasiones base ya vienen listas; agregas las tuyas sin empezar de cero.
Encuentra cualquier ocasión buscando por nombre.
Cambia nombre o ícono y el ajuste se refleja en todas las visitas que la tienen.
Tu equipo sabe qué mesa celebra algo y puede preparar el detalle a tiempo.
Convierte una visita cualquiera en un recuerdo que trae al cliente de vuelta.
Restofy te permite
- Pausar o volver a activar una ocasión.
- Editar el nombre, la descripción y el ícono de una ocasión.
- Crear tus propias ocasiones de visita, como cumpleaños o aniversario.
- Eliminar de forma permanente una ocasión que ya no usas.
- Ver todas las ocasiones de visita de tus clientes, como cumpleaños, aniversario o negocios.
- Ver los datos de una ocasión antes de editarla.
- Cambiar el orden en que aparecen las ocasiones.
Lo que ganas
Sacas de circulación una ocasión de temporada sin perder los registros de las visitas ya marcadas.
La reactivas cuando vuelva la temporada, sin crearla de nuevo ni tocar lo anterior.
Ajustas el nombre o la descripción una sola vez y el cambio llega a todos los registros que ya tienen la ocasión.
Registras que un cliente vino a celebrar y tu equipo lo sorprende con un detalle sin que nadie tenga que avisar.
Adaptas las ocasiones a lo que celebra tu clientela, del cumpleaños al cierre de negocio, y conviertes cada festejo en una visita que se repite.
Mantienes la lista de ocasiones limpia para que registrar el motivo de una visita tome segundos.
Nunca borras por accidente una ocasión en uso: si está en una orden activa, se frena antes de dejar registros huérfanos.
Sabes de un vistazo qué motivos de visita puede registrar tu equipo, sin preguntarle a nadie.
Encuentras la ocasión que buscas al instante, aunque tengas muchas creadas, sin recorrer la lista.
Confirmas cómo está definida una ocasión antes de tocarla y evitas editar la equivocada.
Pones arriba las ocasiones que más registras y tu equipo las marca sin desplazarse por la lista en pleno servicio.
Abre el turno con la base declarada y desde ese momento cada peso que entra o sale queda registrado.
Tu turno de caja bajo control
Operación diaria de la caja: apertura de la sesión, ingresos y retiros de efectivo, transferencias entre cuentas, entrega de propinas e indicadores del turno.
Sesión Z-214
Carlos M. · desde 8:02 a. m.
- Apertura con base +$200.000
- Entrada de efectivo +$50.000
- Salida · hielo −$18.500
Declarar efectivo
Cierre ciegoCuadrado
Diferencia $0
Corrige la base de apertura si te equivocaste, sin cerrar el turno ni pedir ayuda a nadie.
Registra ingresos y retiros de efectivo con su motivo obligatorio: nunca más plata sin explicación.
Entrega propinas al personal cuando quieras, desde la caja, el banco o la caja fuerte.
Mueve dinero entre caja, banco o caja fuerte y el traslado queda en ambas puntas sin anotaciones a mano.
Cancela un movimiento cargado por error mientras el turno sigue abierto, con razón registrada.
Abre el cajón monedero fuera de una venta solo con motivo, y con PIN si así lo configuras.
Consulta el historial de las últimas horas: cobradas, cortesías y canceladas en un solo listado.
Filtra ese historial por estado y encuentra el pedido que te preguntan sin salir de la caja.
Sigue los saldos de clientes del turno: gift cards, anticipos y saldos a favor, con lo que suma y lo que resta.
Cada caja acepta un solo turno abierto a la vez: cero cruces entre cajeros.
Cambia de caja activa en un clic y tus indicadores del turno se actualizan solos.
Restofy te permite
- Abrir el cajón del dinero aunque no estés cobrando una venta.
- Dejar anotado el motivo cada vez que abres el cajón por fuera de una venta.
- Que, si tienes una caja abierta, esa apertura quede ligada a tu turno.
- Abrir una caja declarando el efectivo con el que arrancas el turno.
- Llevar el control del turno desde que abres la caja hasta que la cierras.
- Que solo una persona tenga abierta una misma caja a la vez.
- Corregir el efectivo con el que declaraste que abriste la caja.
- Reemplazar la base inicial por la cifra correcta mientras el turno sigue abierto.
- Dejar la base en cero si al abrir declaraste un monto por error.
- Cambiar la caja en la que estás trabajando cuando el negocio tiene varias.
- Que la caja que elijas quede como tu caja de siempre para que te aparezca al volver.
- Ver enseguida si la caja que seleccionaste ya tiene un turno abierto.
- Anular un ingreso o un retiro que registraste por error en la caja.
- Anular un pago de propinas o de domicilios registrado por equivocación.
- Corregir un movimiento sin borrarlo, dejando siempre el rastro de la anulación.
- Entregar propinas al personal en cualquier momento, durante el turno o después del cierre.
- Elegir si las propinas salen del efectivo de una caja, de un banco o de una caja fuerte.
- Descontar cada entrega de propinas de lo pendiente con el personal.
- Ver en una sola pantalla las órdenes cobradas, de cortesía y canceladas de las últimas horas.
- Filtrar ese historial por estado para revisar solo lo cobrado, lo regalado o lo cancelado.
- Ver el historial completo del restaurante, sin importar en qué caja se atendió cada orden.
- Ver todas las entradas y salidas de efectivo de la caja durante el turno.
- Revisar la apertura, los ingresos, los retiros y los pagos hechos al cierre.
- Seguir el movimiento del dinero sin mezclarlo con las ventas.
- Ver las gift cards y los anticipos que cobraste durante el turno.
- Ver los saldos a favor que le otorgaste a los clientes.
- Saber de cada movimiento si le suma o le resta saldo al cliente.
- Sumar efectivo a la caja por fuera de las ventas.
- Registrar aportes, reintegros o correcciones que meten plata a la caja.
- Dejar anotado el motivo de cada ingreso de efectivo.
- Sacar efectivo de la caja por fuera de los pagos del cierre.
- Registrar retiros de excedente, anticipos o correcciones.
- Dejar anotado el motivo de cada retiro de efectivo.
- Mover dinero de una cuenta a otra del negocio, sea caja, banco o caja fuerte.
- Pasar efectivo de una caja a otra, o de la caja al banco y al revés.
- Llevar el excedente de efectivo a la caja fuerte para no dejarlo en la caja.
Lo que ganas
Das un cambio o guardas plata sin inventar una venta falsa para abrir el cajón.
Cada apertura queda con su motivo: nadie abre el cajón sin dejar explicación.
Sabes quién abrió el cajón y para qué, sin cámaras ni interrogatorios.
Reduces las aperturas sin justificación y con eso los faltantes que nadie sabe explicar.
Arrancas el turno dejando claro con cuánta plata empieza la caja, y nadie discute después de dónde salió.
Todo lo que entra y sale queda ordenado bajo esa apertura, listo para cuadrar al cierre.
Nadie abre dos veces la misma caja: si ya está abierta, el sistema frena.
El cierre te va a cuadrar contra la base que declaraste, sin sorpresas ni faltantes falsos.
Te equivocaste en la base al abrir y lo corriges al momento, sin cerrar y volver a abrir la caja.
El cierre cuadra contra la cifra correcta y no contra un número mal tecleado.
Sigues cobrando sin trabas mientras corriges: la sesión no se detiene.
Evitas un faltante o un sobrante falso que después te toca explicar.
Cambias de caja en un toque y sigues cobrando sin confundirte de dónde estás registrando la plata.
Tu caja queda marcada como la tuya: no tienes que buscarla cada vez que entras.
Sabes al instante si esa caja está abierta o hay que abrirla antes de cobrar.
Se acabó la plata registrada en la caja equivocada por un descuido.
Un movimiento mal cargado lo corriges al momento, sin cerrar la caja ni llamar a nadie.
El cierre cuadra porque el movimiento anulado deja de contar en el efectivo esperado.
Nada se borra: el registro queda anulado con su motivo, y siempre puedes explicar qué pasó.
El equipo trabaja tranquilo sabiendo que un error de dedo tiene arreglo.
Queda claro cuánto recibió el personal en propinas y de dónde salió la plata: se acabaron las discusiones.
Pagas las propinas cuando te queda cómodo, sin que el cierre de caja te obligue a repartirlas.
Nadie entrega de más: te frena si el monto supera lo que se le debe al personal.
Revisas todo lo que pasó con los pedidos del turno sin saltar entre tres pantallas distintas.
Encuentras en segundos ese pedido que te preguntan, aunque lo haya cobrado otra caja.
Detectas a tiempo si hay más cortesías o cancelaciones de lo normal.
Respondes un reclamo con el dato a la vista: qué pasó con el pedido, cuándo y quién lo atendió.
Sabes en todo momento cuánta plata entró y salió de la caja fuera de las ventas.
Encuentras en segundos ese retiro o ingreso que hiciste durante el turno.
Revisas el efectivo del turno sin que se mezcle con las ventas ni con saldos de clientes.
Llegas al cierre sabiendo todo lo que pasó con el dinero, sin reconstruirlo de memoria.
Sabes qué tarjetas de regalo y anticipos cobraste en el turno sin perseguir recibos.
Ves claro cuánto saldo a favor quedó a nombre de cada cliente.
Entiendes de un vistazo si un movimiento cargó o descontó saldo del cliente, sin interpretar nada.
Cuadras el turno sin confundir la plata de clientes con el efectivo de las ventas.
Entra plata a la caja que no viene de una venta y queda registrada al instante, no en un papel que se pierde.
El cierre cuadra porque ese efectivo extra cuenta como movimiento del turno, no como un sobrante misterioso.
La nota del motivo explica de dónde salió el dinero, así nadie tiene que acordarse después.
Si te equivocaste, lo anulas después con su motivo, sin enredar las cuentas.
Sacas plata de la caja y queda registrada al instante, sin que aparezca como faltante al cierre.
El cierre cuadra porque ese retiro cuenta como movimiento del turno.
La nota del motivo deja claro para qué salió el dinero, sin discusiones al final del día.
Si te equivocaste, lo anulas después con su motivo y las cuentas siguen limpias.
Mueves plata entre cajas, caja fuerte y banco sin sacar cuentas a mano ni papelitos.
Sacas el efectivo de más de la caja y lo guardas seguro sin que el cierre se descuadre.
Cada traslado queda con su motivo: siempre sabes de dónde a dónde fue la plata y quién la movió.
El cierre de cada caja refleja exacto lo que entró y salió por traslados, sin ajustes después.
Sabe en todo momento cuánto le debes a cada domiciliario por los pedidos que entregó.
Paga a tus domiciliarios sin cuentas en papel
Deuda acumulada con los domiciliarios por sus entregas y el pago que les liquidas.
Julián Ospina
Turno de hoy
Entregas
8
Propinas
$12.000
Cada entrega suma sola a la deuda del domiciliario, sin planillas ni cuadernos.
Paga el total o un abono parcial y el saldo se actualiza al instante.
Elige si el pago sale de la caja abierta, del banco o de la caja fuerte.
Si pagas en efectivo, el cierre de caja ya descuenta ese dinero del esperado.
Nunca pagas de más: el sistema rechaza un pago mayor a lo que se le debe.
Ve por defecto solo a quienes tienen saldo pendiente y evita revisar a todos.
Busca a un domiciliario por su nombre y liquídale en segundos.
Cada pago queda registrado en la contabilidad sin trabajo adicional.
Termina el día con las cuentas de domicilios claras para ti y para tu equipo.
Evita discusiones con tus domiciliarios: la deuda tiene respaldo pedido por pedido.
Restofy te permite
- Ver cuánto le debes a cada domiciliario por sus entregas.
- Ver solo a quienes tienen saldo pendiente o a todos.
- Buscar un domiciliario por su nombre.
- Registrar el pago total o parcial a un domiciliario.
- Pagar desde cualquier caja abierta, un banco o una caja fuerte.
- Descontar el pago del saldo que le debes.
Lo que ganas
Sabes al instante cuánto le debes a cada domiciliario y se acaban las discusiones al pagar.
Ves de un vistazo a quiénes les debes plata y a quiénes ya les pagaste.
Encuentras el saldo de un domiciliario puntual por su nombre.
Le pagas al domiciliario, total o en partes, y su saldo queda al día sin cuentas a mano.
Eliges si la plata sale de la caja, del banco o de la caja fuerte, y el cierre lo refleja bien.
Nadie paga de más: te frena si el valor supera lo que le debes.
Tus clientes pagan el pedido o el depósito de su reserva desde el celular, sin transferencias ni capturas.
Tus clientes pagan en línea sin llamar
Cobro en línea de pedidos y depósitos de reserva, y las cuentas de pasarela con que se procesan los pagos.
Cobra con billeteras digitales o débito bancario según lo que el cliente prefiera.
El saldo a cobrar lo calcula el sistema: nadie edita el monto que paga el cliente.
Un intento de pago en curso se puede continuar o descartar sin duplicar cobros.
Consulta el estado de cada cobro en tiempo real y sabe cuándo quedó aprobado.
Conecta varias cuentas de pasarela y elige cuál procesa cada tipo de cobro.
Prueba la conexión de una cuenta antes de usarla y evita sorpresas en el primer cobro.
Pausa una cuenta de pasarela sin perder sus credenciales y reactívala cuando quieras.
Las reservas confirman su depósito en línea y reduces las mesas vacías por no presentarse.
El cliente ve productos, totales y saldo antes de pagar, con total claridad.
Cobras antes de preparar cuando lo necesitas y evitas pedidos que nunca se retiran.
Restofy te permite
- Activar una cuenta de pasarela para poder cobrar con ella.
- Pausar una cuenta sin borrar sus credenciales.
- Volver a activar una cuenta pausada cuando quieras.
- Editar el nombre y las credenciales de una cuenta de pasarela.
- Activar o pausar la cuenta al guardarla.
- Dejar en blanco un secreto para conservar el que ya tenías.
- Crear una cuenta de pasarela nueva con sus credenciales.
- Dejar la cuenta activa o pausada desde que la creas.
- Conectar tu pasarela para empezar a cobrar en línea.
- Ver solo las cuentas de pasarela activas de tu restaurante.
- Conocer el nombre y el ambiente de cada cuenta lista para cobrar.
- Ver los datos de una cuenta de pasarela para editarla.
- Saber qué ambiente usa la cuenta y si cada credencial está cargada.
- Eliminar una cuenta de pasarela que ya no usas.
- Proteger tus cobros bloqueando el borrado si un medio de pago todavía la usa.
- Ver todas las cuentas de pasarela de pago configuradas en tu restaurante.
- Buscar una cuenta de pasarela por su nombre.
- Saber qué ambiente usa cada cuenta y si sus credenciales ya están cargadas.
- Probar que las credenciales de una cuenta funcionan de verdad.
- Confirmar el ambiente de la cuenta al probar la conexión.
Lo que ganas
Pausas una cuenta con problemas al instante y dejas de recibir cobros fallidos, sin borrar nada.
Cuando el problema se resuelve, la reactivas sin volver a cargar credenciales.
Controlas qué cuentas pueden cobrar en cada momento con un solo cambio.
Nada de borrar y recrear cuentas por un contratiempo pasajero.
Cambió una credencial y la actualizas en un momento, sin volver a escribir las que no cambiaron.
Dejas un secreto en blanco y se conserva el anterior: cero riesgo de borrar una llave que sí sirve.
Pausas o activas la cuenta al mismo tiempo que guardas, sin dar vueltas.
Tu cobro en línea sigue funcionando aunque la pasarela te haya renovado las llaves.
Empiezas a cobrar pedidos en línea con tu propia cuenta de pasarela, sin depender de nadie más.
Tus credenciales quedan guardadas en un solo lugar seguro, no en un chat ni en una nota suelta.
El ambiente se detecta solo por la llave que cargas: nada de marcar mal pruebas o producción.
Dejas la cuenta activa o pausada desde el primer momento, según cuándo quieras salir a cobrar.
Al configurar un cobro solo ves cuentas que sí funcionan: las pausadas no aparecen ni por error.
Eliges la cuenta correcta de un vistazo, sin abrir cada una a revisar.
Sabes si estás eligiendo una cuenta de pruebas o de producción antes de dejarla cobrando.
Nadie del equipo ve credenciales en ese paso: solo el nombre y el ambiente.
Revisas cómo quedó una cuenta antes de tocarla, sin exponer secretos a quien mira la pantalla.
Descubres al instante si falta alguna credencial y lo arreglas antes de que falle un cobro.
Confirmas el ambiente de la cuenta y no te llevas la sorpresa de estar cobrando en pruebas.
Tienes todo a la mano para corregir la cuenta sin buscar datos en otro lado.
Sacas de circulación una cuenta vieja para que nadie vuelva a cobrar por ella.
Si un medio de pago todavía la usa, te frena antes: no dejas un cobro apuntando al vacío.
Tu lista de cuentas queda solo con las que de verdad usas, sin ruido.
Evitas que el equipo se confunda eligiendo entre cuentas que ya no aplican.
Ves en un solo lugar con qué cuentas cobras en línea y cuáles están activas o pausadas.
Detectas una cuenta a la que le faltan credenciales antes de que un cliente se quede sin poder pagar.
Sabes si cada cuenta está en pruebas o en producción y evitas cobrar de verdad con una de prueba.
Tus secretos nunca se muestran en pantalla: solo ves si están cargados o no.
Compruebas que las credenciales funcionan contra la pasarela antes de que un cliente intente pagar.
Un dato mal copiado lo detectas ahora, no cuando el cobro falla con el cliente esperando.
Sabes con certeza si la cuenta quedó lista y en qué ambiente, sin hacer un pago de prueba real.
Cero cobros fallidos por una llave vencida o mal cargada.
Reemplaza las comandas de papel por una pantalla donde cada plato avanza con un toque.
Cocina sin papel y sin gritos
Comandas activas de cocina y el avance de cada producto hasta que queda listo.
#1043
Mesa 8
-
2
Bandeja paisa
Sin cebolla
-
1
Churrasco
Término medio
#1038
Mesa 3
-
3
Punta de anca
-
Pechuga
Ve las órdenes agrupadas con sus productos, modificadores, notas y tiempo de servicio.
Filtra por estación de cocina y cada puesto ve solo lo suyo, sin ruido de las demás.
Mueve cada producto de en cola a en preparación y a listo, y deshaz un paso si te equivocas.
Avanza una comanda completa de una vez cuando toda la orden sale junta.
Marca listas todas las comandas visibles en un solo gesto al despejar el tablero.
Cuando una comanda queda lista sale del tablero sola; si hace falta, la recuperas.
Cada estación muestra su carga de trabajo activa para repartir mejor el esfuerzo.
El estado de cada producto se ve igual para cocina, meseros y caja en tiempo real.
Las últimas comandas listas quedan a mano por si alguien pregunta por su plato.
Menos papel, menos confusiones y platos que salen en el orden correcto.
Restofy te permite
- Avanzar de una vez todos los productos de una comanda a en preparación o a listo.
- Acotar el avance a una sola estación de cocina.
- Mover un producto de la comanda entre en cola, en preparación y listo.
- Deshacer un paso y devolver el producto al estado anterior.
- Ver en la pantalla de cocina todas las comandas en preparación, agrupadas por orden.
- Filtrar las comandas por estación de cocina.
- Seguir cuántas comandas están en cola, en preparación, listas y atrasadas.
- Marcar listas de una sola vez todas las comandas visibles en el tablero de cocina.
- Despachar todo respetando el filtro de estación que tengas puesto.
Lo que ganas
Despachas la orden completa en un toque en lugar de marcar plato por plato mientras se enfría la comida.
Una comanda que diste por lista demasiado pronto vuelve al tablero sin que se pierda.
El mesero sabe al instante qué plato ya está listo sin asomarse a la cocina ni preguntar a gritos.
Un toque de más se deshace al momento y ningún plato queda marcado listo cuando todavía está en la plancha.
Sabes qué falta preparar y qué se está atrasando sin caminar hasta cada estación a preguntar.
Cada estación ve solo lo suyo y deja de distraerse con platos que no le tocan.
Mides el ritmo real de la cocina con el tiempo promedio del turno y detectas el cuello de botella antes de que el salón lo sufra.
Cuando ya salió todo, limpias el tablero en un toque y la cocina arranca la siguiente ronda sin arrastrar comandas viejas.
Tu cliente escanea el código de su mesa y abre su pedido sin esperar al mesero.
El pedido del cliente de punta a punta
Abrir un pedido desde un link de acceso, sumarse al de la mesa y enviarlo al restaurante.
Varios comensales de la misma mesa se suman al mismo pedido con un código corto.
Cada uno pide desde su propio celular y el pedido queda uno solo.
El pedido llega a tu equipo y nadie manda nada a cocina sin tu aprobación.
Vendes a domicilio y para llevar por el mismo camino que usas en el salón.
El pedido no se envía si le faltan los datos de entrega, así evitas llamadas después.
Cuando el canal no está recibiendo pedidos, el envío se corta solo.
Cada comensal tiene su propio acceso al pedido y nadie toca el pedido de otra mesa.
El acceso al pedido se vence solo cuando la comida termina.
Integras tu propia aplicación de pedidos sin montar la cocina de nuevo.
Lo que el cliente arma es exactamente lo que ve tu equipo.
Restofy te permite
- Que tus clientes califiquen la atención de su pedido desde el chat.
- Que tus clientes califiquen cada plato que pidieron como compra verificada.
- Que tus clientes cancelen su pedido desde el celular mientras todavía no lo apruebas.
- Que tus clientes confirmen que ya recibieron su pedido y cierren la entrega solos.
- Que tus clientes pidan cancelar un pedido ya en preparación y que tu equipo decida.
- Que tus clientes pidan quitar o cambiar un solo producto ya en preparación y que tu equipo decida.
- Que tus clientes quiten un producto de su pedido mientras todavía no lo apruebas.
- Que tus clientes retiren su solicitud de cancelación si cambian de opinión.
- Que tus clientes retiren la solicitud de quitar un producto si cambian de opinión.
- Que tus clientes vean si aceptaste o rechazaste su solicitud de cancelación.
- Que tus clientes vean qué platos de su pedido pueden calificar y lo que ya calificaron.
Lo que ganas
Sabes qué tal le pareció la visita a cada cliente justo después de atenderlo.
Cada plato suma opiniones reales de quien lo probó y tu carta gana confianza.
Un pedido que el cliente ya no quiere sale de tu cola solo, sin llamadas ni rechazos a mano.
Un pedido que salió deja de quedarse abierto porque nadie lo marcó, y el cliente puede calificarte.
Te enteras al instante de que el cliente no quiere el pedido y decides antes de preparar de más.
Te enteras al instante de qué producto quiere cambiar el cliente y lo resuelves sin ir a la mesa.
Tu cliente corrige su pedido solo y a tu equipo le llega exactamente lo que quiere.
Si el cliente se arrepiente, el pedido sigue sin que tu equipo tenga que hacer nada.
Si el cliente se arrepiente, el producto sigue sin que tu equipo tenga que hacer nada.
Tu cliente sabe la respuesta sin preguntarle a tu equipo.
Tu cliente retoma su calificación donde la dejó, sin repetir platos.
Publica tu negocio en Tu zona y deja que nuevos comensales te descubran.
Tu restaurante presentado como se merece
Datos, ubicación, logo y portada del negocio y su publicación en Tu zona.
Carga tu logo y tu portada una vez y aparecen al instante en tu menú digital y en Tu zona.
Elige tu color de marca y tus textos de bienvenida para que la experiencia se sienta tuya.
Ubica tu local en el mapa para que te encuentren y lleguen sin llamar a preguntar la dirección.
Tu ficha muestra si estás abierto o cerrado en este momento según tu horario, sin que lo actualices a mano.
Reserva tu dirección pública fácil de recordar y compártela en redes o en el QR de la mesa.
Verifica si la dirección que quieres está libre antes de guardarla.
Pausa tu presencia en Tu zona cuando lo necesites sin perder nada de la configuración.
Cambia un teléfono o un horario y el dato se actualiza en todos los canales al mismo tiempo.
Las imágenes se optimizan solas para que tu ficha cargue rápido en cualquier celular.
Mantén un único perfil por restaurante y olvídate de datos desactualizados repartidos por todos lados.
Restofy te permite
- Cambiar el nombre comercial y los datos de contacto de tu negocio.
- Registrar quién es el responsable del negocio.
- Personalizar el color de marca y los textos de bienvenida que ven tus clientes.
- Elegir la dirección pública con la que te encuentran en Tu zona.
- Mostrar tu tipo de cocina, tu dirección y tu WhatsApp en Tu zona.
- Subir el logo de tu negocio para que aparezca en Tu zona.
- Reemplazar el logo actual por uno nuevo cuando quieras.
- Subir la portada de tu negocio, la imagen grande de fondo de tu perfil.
- Reemplazar la portada actual por una nueva cuando quieras.
- Enviar tu perfil a revisión cuando ya lo tienes completo.
- Ver qué te falta antes de poder aparecer en Tu zona.
- Definir los días y horas en que atiende tu negocio.
- Marcar festivos y vacaciones en que el negocio no atiende.
- Marcar en el mapa dónde queda tu negocio con su latitud y longitud.
- Que tus clientes ubiquen tu negocio en Tu zona.
- Elegir el tipo de cocina de tu negocio de una lista cerrada.
- Que tus clientes te encuentren filtrando por tipo de cocina en Tu zona.
- Ver los datos de tu negocio: contacto, ubicación, horario, color de marca y textos de bienvenida.
- Saber si tu negocio está abierto en este momento según su horario.
- Consultar cómo se muestra tu negocio en Tu zona.
- Mostrar tu negocio en Tu zona para que la gente lo descubra.
- Pausar tu negocio de Tu zona cuando lo necesitas, sin perder nada de lo configurado.
- Quitar el logo de tu negocio para que deje de mostrarse en Tu zona.
- Quitar la portada de tu negocio para que deje de mostrarse en Tu zona.
- Consultar si una dirección pública está libre antes de usarla para tu negocio.
- Evitar que dos negocios elijan el mismo enlace público.
Lo que ganas
Tus datos de contacto siempre al día, sin llamadas ni correos perdidos.
El nombre de tu negocio cambia en un solo lugar y se ve igual en todos lados.
Un dato mal cargado lo corriges en el momento, sin empezar de cero.
Tu negocio se ve como tuyo, con tu color y tus mensajes de bienvenida, no como uno más.
Los comensales te encuentran por tu ciudad y tu tipo de cocina.
Cada cambio llega al instante a Tu zona, sin esperar a que nadie lo publique.
Un enlace fácil de recordar para compartir en redes o en el QR de la mesa.
Tu negocio tiene cara propia frente a quien lo descubre en Tu zona.
Renuevas tu marca y el logo cambia al instante, sin pedírselo a nadie.
El logo aparece en Tu zona apenas lo guardas, listo para tus clientes.
Te presentas profesional ante quien te ve por primera vez.
Tu local o tus platos entran por los ojos con una imagen de fondo que vende.
Renuevas la portada según la temporada o una promoción, sin diseñador ni esperas.
La portada aparece en Tu zona apenas la guardas.
Tu perfil llama la atención de quien te descubre y no pasa de largo.
Sabes exactamente qué te falta para aparecer frente al público.
Entras a Tu zona con tu ficha completa y bien presentada.
Si algo no pasa la revisión, te dicen el motivo y lo corriges.
No dependes de llamar a nadie para que te publiquen.
Tus clientes saben si estás abierto antes de pedir o de ir al local.
Un festivo o unas vacaciones se cargan una vez y se aplican solas.
Los turnos partidos, como almuerzo y cena, quedan claros sin explicarlos a mano.
Tus clientes llegan sin llamarte a preguntar dónde queda el local.
Se acaban las confusiones por una dirección ambigua: el punto exacto está en el mapa.
La ubicación aparece en Tu zona apenas la guardas, sin pasos extra.
Si el pin quedó mal puesto, lo mueves y listo.
Tu negocio aparece en el filtro correcto cuando alguien busca carnes, pizza o café.
Eliges de una lista y evitas nombres escritos a mano que nadie encuentra.
Tu ficha se ve ordenada, con el ícono de tu tipo de cocina.
Cambias el tipo cuando renuevas tu carta, en un solo paso.
Toda la información de tu negocio en un solo lugar, sin buscar en varios lados.
Sabes si figuras abierto ahora mismo sin calcularlo a mano contra el horario.
Confirmas que lo que ven tus clientes es correcto antes de que alguien llegue a un local cerrado.
Tienes todo a la vista antes de cambiar algo, así ajustas solo lo que hace falta.
Tú decides cuándo tu negocio aparece frente al público, sin pedirle permiso a nadie.
En temporada de cierre ocultas tu ficha sin perder nada de lo configurado.
Vuelves a publicar en un solo paso cuando reabres.
Controlas tu visibilidad tú mismo, sin depender de terceros.
Dejas tu negocio sin logo cuando lo necesitas, en un solo paso.
Sacas el logo viejo antes de subir el nuevo, sin que convivan los dos.
Ninguna imagen desactualizada sigue saliendo en tu perfil por descuido.
Mantienes limpio tu perfil mientras defines la nueva marca.
Dejas tu perfil sin imagen de fondo cuando lo prefieres, sin complicaciones.
Sacas la portada vieja antes de subir la nueva, sin que convivan las dos.
Ninguna imagen desactualizada sigue mostrándose en tu perfil por descuido.
Mantienes tu perfil limpio mientras eliges la nueva portada.
Sabes si el enlace que quieres está libre antes de guardarlo, sin intentos fallidos.
Evitas el error de pedir una dirección que ya usa otro negocio.
Eliges con confianza el enlace con el que tus clientes te van a encontrar.
Te ahorras idas y vueltas al configurar tu perfil.
Vende el mismo producto en distintas presentaciones y precios sin duplicarlo en la carta.
Un producto, todos sus precios y presentaciones
Precios de un producto y sus distintas presentaciones, con su creación, edición y disponibilidad.
Define precios fijos, por porcentaje sobre el base, gratis, abiertos al vender o con lista de opciones.
Decide en qué menús se ofrece cada precio: uno para el salón, otro para domicilio.
Pausa una presentación que se agotó sin borrarla y reactívala cuando vuelva.
Las ventas históricas conservan el precio con el que se hicieron aunque lo cambies después.
Ve todos los precios de un producto y en qué menús están en una sola pantalla.
Agrega, cambia o retira opciones de un precio sin tocar el producto.
Un precio abierto permite escribir el valor al momento de la venta.
Encuentra un precio por su nombre cuando el producto tiene muchas presentaciones.
Si un producto queda sin precios activos, sigue vendiéndose con su precio base.
Restofy te permite
- Editar el nombre, el modo y el valor de un precio ya creado.
- Agregar, cambiar o quitar las opciones de una lista de precios.
- Cambiar en qué cartas está disponible ese precio.
- Crear un precio nuevo para un producto: de valor fijo, como porcentaje del precio base, gratis, con lista de opciones o abierto para definirlo al vender.
- Crear una lista de opciones dentro de un mismo precio, como distintos tamaños con su propio valor.
- Elegir en qué cartas va a estar disponible ese precio nuevo, siempre que el producto ya esté en ellas.
- Eliminar un precio de forma permanente, junto con sus opciones y las cartas donde estaba asociado.
- Eliminar un precio sin perder las ventas históricas que ya lo usaron.
- Ver todos los precios y presentaciones que tiene configurados un producto.
- Ver en qué cartas está disponible cada precio.
- Buscar un precio por su nombre dentro de un producto.
- Pausar un precio sin borrarlo, para que deje de ofrecerse en órdenes nuevas.
- Reactivar en cualquier momento un precio que habías pausado, conservando sus opciones y menús.
Lo que ganas
Ajustas un precio sin eliminarlo ni volver a crearlo, y sigue en las cartas donde estaba.
Cambias un valor o sus opciones en el momento, antes de que alguien cobre mal.
Ofreces varias presentaciones o promociones del mismo producto sin duplicarlo ni ensuciar la carta.
Armas combos, descuentos porcentuales o precios abiertos sin salir del producto.
Decides desde el principio en qué cartas se ve cada presentación, sin olvidos.
Eliminas un precio que ya no usas y tus reportes anteriores siguen intactos.
Nunca dejas un producto sin precio: si borras el único activo, se vende por su precio base.
Tienes todas las presentaciones y valores de un producto a la vista sin ir plato por plato.
Sabes en qué cartas se ofrece cada precio y evitas cobrar uno equivocado.
Escondes una presentación o promoción un tiempo sin perder su configuración.
El producto nunca queda sin precio: si pausas el único activo, se vende por su precio base.
Carga cada producto una vez y véndelo en el salón, el menú digital y el domicilio sin duplicarlo.
Tu carta completa, lista para vender en todo
Productos del catálogo con sus precios, presentación en el menú, modificadores, recetas, alérgenos, imágenes y las estaciones e impresoras de cocina que los preparan.
Burger de la casa
En 2 menús · SKU FUE-014
Mesa
$34.900
Domicilio
$36.900
Recoger
$33.900
Término de la carne
Cada producto nace con un código único automático, sin inventar códigos a mano.
Asigna modificadores, estación de cocina e impresora de comanda por producto y por menú.
Aplica menús, estación, impresora y tiempo de preparación a decenas de productos en una sola pasada.
Sube una galería de fotos por producto y elige cuál se muestra primero.
Declara alérgenos por producto y tus clientes lo ven antes de pedir.
Vincula recetas al producto y controla qué insumos consume cada venta.
Elige cómo se ve cada producto en el menú digital: con foto, descripción o solo el nombre.
Pausa un producto agotado sin borrarlo y reactívalo cuando vuelva.
Ordena tu carta arrastrando productos y el orden se respeta en todos los canales.
Muestra solo los campos de la ficha que tu negocio usa, según tu configuración.
Filtra y busca en un catálogo grande sin que la pantalla se vuelva lenta.
Restofy te permite
- Pausar un producto para que no se ofrezca en órdenes nuevas sin eliminarlo.
- Reactivar un producto pausado en cualquier momento.
- Editar el nombre, la categoría, el precio y los demás datos de un producto ya creado.
- Cambiar el código del producto o dejarlo vacío para que se genere uno nuevo solo.
- Activar o pausar el producto al mismo tiempo que editas sus otros datos.
- Actualizar el precio, la categoría o el estado de hasta 100 productos en una sola operación.
- Asignar menús, impuestos, alérgenos, modificadores, cocina e impresora a muchos productos en una sola operación.
- Elegir cómo se muestra un producto en la carta digital: automático, en fila, destacado o solo texto.
- Dejar la presentación en automático para que se elija sola según si el producto tiene foto.
- Crear un producto nuevo en el catálogo con su nombre, categoría, precio y demás datos.
- Que el código del producto se genere solo, sin que tengas que inventarlo.
- Dejar activo o pausado un producto desde el momento en que lo creas.
- Crear hasta 100 productos en una sola operación.
- Revisar un lote de productos antes de guardarlo, sin crear nada.
- Declarar si un producto contiene un alérgeno, puede contenerlo o está libre de él.
- Borrar una declaración de alérgeno dejándola sin marcar.
- Eliminar una foto de la galería de un producto sin afectar las demás.
- Eliminar un producto para que deje de ofrecerse en órdenes nuevas.
- Conservar el historial de órdenes anteriores aunque el producto ya no exista.
- Eliminar hasta 100 productos del catálogo en una sola operación.
- Asignar una estación de cocina a un producto en las cartas que elijas.
- Quitar la estación de cocina de un producto en las cartas que no incluyas.
- Agregar un grupo de adicionales a un producto en las cartas que elijas.
- Quitar el grupo de adicionales de un producto en las cartas que no incluyas.
- Ordenar en qué posición aparece el grupo de adicionales frente a los demás.
- Asignar una impresora a un producto en las cartas que elijas.
- Quitar la impresora de un producto en las cartas que no incluyas.
- Crear o reemplazar por completo la receta privada exclusiva de un producto con sus insumos y cantidades.
- Que la receta privada se vincule sola a todas las cartas donde está el producto.
- Cargar la receta de hasta 100 productos en una sola operación.
- Ver, para cada alérgeno del catálogo, si un producto lo contiene, puede contenerlo, está libre de él o no se ha declarado todavía.
- Ver qué estación de cocina prepara un producto y en qué cartas aplica esa asignación.
- Ver qué grupos de adicionales tiene un producto, su orden y en qué cartas aplican.
- Ver la galería de fotos de un producto, su orden y cuál es la foto principal.
- Ver qué impresora imprime la comanda de un producto y en qué cartas aplica.
- Ver en cuáles cartas está incluido un producto y en cuáles no.
- Ver todos los productos del catálogo con su precio y estado en un solo lugar.
- Buscar un producto por su nombre, su código o el nombre de su categoría.
- Filtrar productos por categoría y por si están activos o pausados.
- Ver la receta privada de un producto, si tiene una, y las recetas públicas vinculadas con sus cartas.
- Elegir cuál foto de la galería queda como la principal del producto.
- Ver todos los datos de un producto puntual: nombre, categoría, precio, apariencia y estado.
- Revisar un producto antes de editarlo para no perder ningún dato.
- Ver la receta privada exclusiva de un producto con sus insumos, cantidades y unidades.
- Quitar por completo la estación de cocina asignada a un producto en todas sus cartas.
- Quitar por completo un grupo de adicionales de un producto en todas sus cartas.
- Quitar por completo la impresora asignada a un producto en todas sus cartas.
- Quitar un producto de una carta sin eliminarlo del catálogo ni afectar el historial de órdenes.
- Quitar una receta pública de un producto en todas sus cartas, sin borrar la receta.
- Cambiar el orden en que se muestran los grupos de adicionales de un producto.
- Cambiar el orden de las fotos de la galería de un producto.
- Mover un producto a otra posición del catálogo entre dos productos vecinos.
- Mover un producto hasta el principio o el final del catálogo.
- Subir hasta 5 fotos por producto, siempre cuadradas y de máximo 5 megabytes.
- Que la primera foto subida quede como la foto principal del producto.
- Agregar un producto a una carta para que se pueda vender desde ahí.
- Reactivar un producto en una carta de la que se había quitado antes.
- Vincular una receta ya creada a un producto en las cartas que elijas.
- Quitar la receta de un producto en las cartas que no incluyas.
Lo que ganas
Se te acabó un producto: lo escondes en un toque y nadie lo pide en vano.
Lo reactivas igual de rápido cuando vuelve, con toda su configuración intacta.
Corriges un precio o un nombre mal cargado sin borrar el producto ni perder su historial.
Reacomodas categoría o unidad cuando cambia tu carta, sin recrear nada.
Ajustas los precios de toda la carta en un solo paso, sin editar producto por producto.
Pausas de una vez todo lo que se agotó.
Configuras toda una categoría en un solo paso en vez de abrir producto por producto.
Decides si sumas a lo que ya tienen los productos o lo reemplazas.
Le das más protagonismo en la carta al plato que quieres vender más, cambiando solo cómo se muestra.
Ajustas la presentación sin riesgo de tocar el precio ni ningún otro dato.
Sumas un plato nuevo a la carta sin inventar códigos a mano: se genera solo desde su categoría.
Te frena antes de duplicar un producto con el mismo nombre y evitas una carta con repetidos.
Cargas la carta entera de una sola vez en lugar de crear plato por plato.
Si algo falla no queda la carta a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Cumples con la información de alérgenos que tus clientes necesitan y te evitas reclamos y riesgos de salud.
Sacas una foto que ya no representa el plato sin rehacer toda la galería.
Sacas de la carta lo que ya no vendes y tus reportes de ventas pasadas siguen intactos.
Limpias la carta de productos viejos en un solo paso, sin perder el historial de ventas.
Diriges la comanda de un producto a la estación correcta de una sola vez, sin repetir la configuración carta por carta.
Ofreces tamaños y adicionales en un producto sin crear un producto por cada variante ni inflar tu carta.
La comanda de un producto sale siempre por la impresora correcta, configurada una sola vez para todas las cartas.
Defines exactamente qué insumos y cantidades consume un producto y tu inventario cuadra sin afectar otras recetas.
Subes las fichas técnicas de toda tu carta de una vez y el inventario empieza a descontar solo.
Informas con claridad los alérgenos de cada producto y evitas un susto con un cliente alérgico.
Confirmas a qué estación de cocina llega la comanda de un producto y evitas platos que nadie prepara.
Revisas de un vistazo qué opciones y adicionales puede pedir el cliente en un producto y detectas qué falta ofrecer.
Revisas de un vistazo cómo se ven las fotos de un producto en la carta antes de que las vea el cliente.
Confirmas por dónde sale impresa la comanda de un producto y evitas pedidos que nunca llegan a cocina.
Sabes de un vistazo en qué cartas se vende un producto y evitas quitarlo de la carta equivocada.
Encuentras cualquier plato o bebida al instante por nombre, código o categoría, sin recorrer toda la carta.
Detectas de un vistazo qué está pausado y evitas ofrecer algo que no tienes.
Revisas de un vistazo con qué insumos se prepara un producto antes de cambiar algo y evitas descuadres de inventario.
Decides qué foto vende tu producto por defecto, sin borrar ni volver a subir las demás.
Confirmas los datos exactos de un producto antes de tocarlo y evitas cambios sobre el plato equivocado.
Confirmas los insumos exactos de la receta antes de editarla y evitas que el inventario descuente de más o de menos.
Corriges de una sola vez el destino de cocina de un producto sin repetir el cambio carta por carta.
Se acabó el adicional que ya no vendes apareciendo en la carta: lo quitas del producto una sola vez y desaparece de todos tus menús.
Nunca más una comanda saliendo en la impresora equivocada: quitas la impresora del producto una sola vez y el cambio corre en todas tus cartas.
Sacas un producto de una carta puntual y sigue vendiéndose en las demás sin tocar nada más.
Corriges la ficha de un producto sin romper la receta que usan otros productos.
Muestras primero el adicional que más se pide o más te conviene y el cliente lo elige sin buscar.
Pones primero la foto que más vende sin borrar ni volver a subir el resto.
Pones primero lo que más te interesa mostrar y dejas de perder ventas por platos escondidos al final.
Vendes tus platos con fotos reales sin pelear con tamaños ni optimizarlas a mano.
Sumas un producto a una carta nueva sin volver a cargarlo desde cero.
Reutilizas una receta ya definida en varios productos sin volver a cargar sus insumos uno por uno.
Conecta tu proveedor de facturación electrónica y empieza a emitir sin trámites largos.
Factura electrónica conectada en minutos
Proveedores de facturación electrónica, la prueba de su conexión y la descarga de sus resoluciones.
Prueba la conexión en tiempo real y confirma que tu credencial funciona antes de facturar.
Descarga las resoluciones de numeración registradas en tu proveedor y úsalas para crear tus secuencias.
Cambia de proveedor o suma otro sin detener la operación.
Pausa un proveedor sin eliminarlo y reactívalo cuando lo necesites.
Tu credencial queda guardada y protegida; nadie la digita en cada factura.
Elige el tipo de proveedor de un catálogo y completa solo lo necesario.
Edita los datos del proveedor cuando cambien sin tocar tus facturas emitidas.
Detecta a tiempo una credencial vencida antes de que rechacen tus documentos.
Deja lista la base para que cada venta cerrada salga como factura electrónica.
Un solo lugar para todo lo que tiene que ver con tu proveedor tecnológico.
Restofy te permite
- Pausar o reactivar un proveedor de facturación electrónica.
- Editar un proveedor de facturación electrónica y actualizar su credencial.
- Conectar un proveedor de facturación electrónica guardando su credencial.
- Traer las numeraciones autorizadas registradas en el proveedor de facturación electrónica.
- Eliminar un proveedor de facturación electrónica del negocio.
- Ver los proveedores de facturación electrónica conectados al negocio.
- Ver con qué proveedores de facturación electrónica puedes conectar el negocio.
- Ver los datos de un proveedor de facturación electrónica conectado.
- Probar en el momento si la credencial conecta bien con el proveedor.
Lo que ganas
Pausas un proveedor sin borrarlo y las numeraciones que ya lo usan siguen facturando como si nada.
Te cambiaron la credencial o el nombre y lo actualizas sin desconectar nada ni volver a empezar.
Conectas el proveedor una sola vez y tu facturación electrónica queda lista para emitir sin más trámites.
Creas una numeración con los datos oficiales del proveedor sin copiar rangos ni prefijos a mano.
Cero errores de dedo al cargar una resolución: los datos llegan tal como están registrados.
Quitas un proveedor que ya no usas y las numeraciones que lo usaban siguen funcionando sin interrupciones.
Sabes qué proveedores tienes conectados y cuáles siguen activos sin exponer nunca sus credenciales a quien mira la lista.
Conectas tu facturación electrónica con el proveedor correcto desde el arranque, sin configurar dos veces.
Revisas cómo quedó conectado un proveedor antes de tocarlo, sin que la credencial completa pase por ninguna pantalla.
Sabes que tu facturación electrónica va a funcionar antes de emitir la primera factura, sin llevarte sorpresas.
Una credencial mal cargada la detectas al instante, no cuando un cliente está esperando su factura.
Define una vez cómo se prepara cada insumo elaborado y todo el equipo lo produce igual.
Insumos elaborados con receta y rendimiento claros
Recetas de producción para preparar insumos elaborados.
Cada receta de producción declara cuánto rinde, así sabes qué sale de cada tanda.
Ten a la vista todas tus recetas de producción con su nombre y su salida en un solo listado.
Encuentra la receta que buscas al instante escribiendo parte de su nombre.
Retira una receta que ya no preparas y deja de ofrecerla para nuevas producciones.
Las salsas, masas y bases dejan de vivir en la cabeza de una sola persona.
Estandariza la producción interna y reduce las diferencias entre turnos.
Prepara el terreno para descontar insumos y sumar el elaborado a tu inventario.
El listado paginado no se vuelve pesado aunque tengas muchas recetas.
Solo ves recetas vigentes: las retiradas quedan fuera del camino.
Restofy te permite
- Eliminar una receta de producción que ya no uses, dejándola fuera de las que puedes elegir para producir.
- Mantener tu catálogo de producción con solo las recetas que realmente usas.
- Ver todas las recetas que usas para preparar tus insumos elaborados en lote.
- Buscar una receta de producción por su nombre.
- Ver cuánto rinde cada receta antes de elegirla para una producción nueva.
Lo que ganas
Mantienes el catálogo de producción limpio, sin recetas viejas dando vueltas.
Tu equipo elige solo entre las recetas que de verdad se producen y nadie prepara un lote con la equivocada.
Encuentras la receta correcta cuando vas a preparar un lote, sin revisar papeles.
Sabes de antemano cuánto rinde cada producción y no te quedas corto ni te sobra sin querer.
Tienes el catálogo listo para armar una producción nueva en el momento.
Define una vez qué insumos consume cada plato y cada venta descuenta el inventario sola.
Recetas que controlan tu costo y tu inventario
Recetas que definen los insumos que consume cada producto, con su creación, edición y disponibilidad.
Burger de la casa
Rinde 1 porción
- Carne de res 180g $4.320
- Pan brioche 1und $1.200
- Salsa de la casa Sub-receta 40ml $380
- Tocineta 2 tiras $1.100
Costo por porción
$7.900
Margen
$27.000
La salsa de la casa se usa en 2 platos.
Crea una receta con sus ingredientes y sub-recetas en un solo paso.
Reutiliza una receta pública en varios productos sin escribirla dos veces.
Arma recetas dentro de recetas: la salsa base vive una vez y se usa en todos los platos.
Pausa una receta sin eliminarla y reactívala cuando vuelva al menú.
No puedes borrar por error una receta en uso: el sistema te avisa qué producto la necesita.
Cada línea usa la unidad correcta del insumo, sin mezclar gramos con unidades.
Encuentra cualquier receta al instante buscando por nombre.
Edita ingredientes y cantidades y el cambio rige para las ventas siguientes.
La cocina prepara igual en todos los turnos porque la receta es una sola.
Restofy te permite
- Pausar una receta sin eliminarla, para que no se pueda usar por un tiempo.
- Reactivarla más adelante y dejarla disponible otra vez.
- Mantener toda la información de la receta guardada mientras está pausada.
- Editar el nombre, la descripción y el rendimiento de una receta.
- Reemplazar por completo los ingredientes y sub-recetas de una receta ya creada.
- Corregir la cantidad o la unidad de un ingrediente sin recrear toda la receta.
- Crear una receta nueva definiendo cuánto rinde y qué ingredientes lleva.
- Armar una receta combinando ingredientes sueltos y otras recetas ya creadas (sub-recetas).
- Dejar la receta lista para usarla de inmediato en tus productos y modificadores.
- Crear hasta 100 recetas con sus ingredientes y sub-recetas en una sola operación.
- Revisar un lote de recetas antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar una receta que ya no necesitas.
- Revisar antes si la receta está en uso por algún producto o modificador, para no eliminar por error.
- Ver cuántos productos y modificadores usan la receta cuando no se puede eliminar.
- Ver todas tus recetas en una sola lista, con la cantidad de ingredientes y en cuántos productos o modificadores se usa cada una.
- Buscar una receta por su nombre.
- Revisar el estado de cada receta (activa o pausada) desde el mismo listado.
- Ver todas las recetas activas listas para asociar a un producto o modificador.
- Elegir una receta ya creada en lugar de armar los ingredientes desde cero.
- Reutilizar la misma receta en distintos productos o modificadores.
- Ver el detalle completo de una receta: su rendimiento, sus ingredientes y las sub-recetas que la componen.
- Revisar la cantidad exacta y la unidad de cada ingrediente de una receta.
- Confirmar si una receta depende de otra receta más pequeña para armarse.
Lo que ganas
Sacas una receta de circulación si falta un ingrediente sin perder nada de su información.
La reactivas apenas vuelva el insumo, sin cargarla de nuevo.
Controlas qué recetas están disponibles en cada momento y nadie usa una que no debería.
Ajustas una receta al momento sin borrarla ni crearla de nuevo.
Mantienes tus recetas al día cuando cambia una cantidad o un ingrediente, y los costos siguen siendo reales.
Al guardar, la receta queda exactamente como la dejaste: cero datos viejos colados.
Cada venta descuenta siempre la misma cantidad de insumos y se acaban las mermas que nadie explica.
Cada ingrediente entra en la unidad correcta desde el inicio y no se cuela un error de medida.
Reutilizas preparaciones más pequeñas dentro de una receta y ahorras tiempo al armarla.
Cargas el recetario completo de tu carta de una sola vez en lugar de receta por receta.
Si algo falla no quedan recetas a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Mantienes el catálogo limpio, sin recetas viejas que confunden a tu equipo.
Te frena si la receta sigue en uso: ningún producto se rompe por un borrado a ciegas.
Sabes qué productos desvincular antes de eliminarla, sin adivinar.
Encuentras cualquier receta al instante sin abrir producto por producto.
Sabes si una receta está en uso antes de tocarla y evitas descuadrar un plato que se vende hoy.
Controlas todas tus recetas desde un solo lugar y nada se te pierde entre productos.
Armas un producto nuevo reutilizando una receta que ya tienes en vez de empezar de cero.
Usas la misma receta en varios productos y no duplicas ingredientes.
Dejas de escribir la misma lista de ingredientes cada vez y con eso se van los errores al cargarla.
Confirmas exactamente qué lleva una receta antes de usarla o cambiarla.
Ves si depende de otra preparación y evitas que un plato salga incompleto.
Nada de sorpresas al preparar: sabes qué necesita cada plato antes de que llegue la comanda.
Configura una vez cómo se cobra cada impuesto y olvídate: cada venta nueva lo aplica sola.
Impuestos bien cobrados sin pensarlo dos veces
Impuestos del negocio y las reglas que definen a qué productos y canales aplican.
Cobra el impuesto correcto según el canal por el que vendes, sea en mesa, domicilio o para llevar.
Decide por categoría de producto qué lleva impuesto y qué no, sin tocar producto por producto.
Cambia una regla y el efecto llega a todas las ventas siguientes, sin reprocesar nada.
Programa la vigencia de una regla para que entre o salga sola en la fecha que necesitas.
Cuando dos reglas podrían aplicar, gana la más específica: sin dobles cobros ni sorpresas.
Pausa una regla temporalmente sin borrarla y reactívala cuando la vuelvas a necesitar.
Ten a la vista qué impuestos cobras y en qué casos, en una sola pantalla.
Tus facturas salen con el impuesto que corresponde y evitas reclamos y correcciones.
Adapta la carga tributaria a cada canal de entrega sin duplicar tu carta.
Encuentra cualquier regla al instante buscando por impuesto, estado o nombre.
Restofy te permite
- Pausar una regla de impuesto sin borrar su configuración.
- Reactivar una regla pausada.
- Dejar de aplicar un impuesto en las ventas nuevas de forma temporal.
- Cambiar el impuesto, los canales y la vigencia de una regla.
- Ajustar cuál regla prevalece cuando dos coinciden.
- Mantener al día cómo se cobran tus impuestos.
- Crear una regla que aplica un impuesto en ciertos canales de entrega.
- Dejar la regla sin canales para que aplique en todos.
- Definir la vigencia de la regla.
- Eliminar de forma definitiva una regla de impuesto.
- Dejar de aplicar ese impuesto en las ventas nuevas.
- Conservar el impuesto en las ventas ya emitidas.
- Ver todas las reglas de impuestos de tu negocio.
- Filtrar las reglas por impuesto, por estado o por texto.
- Ver a qué canales de entrega aplica cada regla.
Lo que ganas
Pausas un impuesto cuando lo necesitas sin perder su configuración ni borrar nada.
Lo reactivas cuando quieras, con todo tal como lo dejaste.
Controlas qué impuestos se cobran sin rehacer las reglas cada vez.
Cambió tu operación y ajustas cómo cobras un impuesto sin rehacer nada desde cero.
Cambias canales o fechas de una regla y el efecto llega a las ventas siguientes al instante.
Tus impuestos se mantienen alineados con lo que vendes hoy, sin reclamos en la factura.
Cobras el impuesto correcto según el canal por el que vendes, sea en mesa, domicilio o para llevar.
Configuras una vez cómo se aplica un impuesto y cada venta nueva lo cobra sola, sin pensarlo.
Distintos canales, distintas reglas, una sola carta: sin duplicar productos.
Sacas del camino la regla que ya no aplica y dejas de cobrar de más en la próxima venta.
Ese impuesto deja de aplicarse en las ventas nuevas al instante, sin pasos extra.
Las ventas ya emitidas no se tocan: conservan el impuesto con el que se cerraron.
Nunca más un impuesto mal cobrado: lo ves de un vistazo y lo corriges antes de que llegue a una factura.
Encuentras la regla que buscas al instante por impuesto, estado o nombre.
Sabes cuál regla gana cuando dos podrían aplicar, así no hay dobles cobros ni sorpresas.
Ve qué productos venden más y cuánto dejan en cualquier rango de fechas, sin planillas a mano.
Los números de tu negocio sin armar planillas
Reportes del negocio: ventas por producto, cierres de caja, órdenes con saldo pendiente, órdenes canceladas, facturas pendientes y pagos en línea sin aplicar.
Resumen del día
Actualizado hace 1 minuto
$3.847.500
+12,4%
142
+8
$27.100
+3,1%
11 / 18
Salón
Ventas por hora
Pico 20h · $612.000Revisa cada cierre de caja del período con sus métricas y detecta diferencias a tiempo.
Encuentra las órdenes con saldo pendiente antes de que se pierdan en el día a día.
Revisa qué órdenes se cancelaron, quién lo hizo y por qué, en cualquier rango de fechas.
Sabe qué facturas electrónicas siguen sin aprobar y cuántas hay por estado.
Detecta pagos en línea aprobados que nunca se aplicaron a su pedido y concílialos.
Filtra por categoría, caja, canal o fecha y llega a la respuesta en segundos.
Los totales del período se calculan sobre todo el rango, no solo sobre lo que ves en pantalla.
Exporta cualquier reporte a Excel para compartirlo con tu contador.
Los rangos de fecha respetan la zona horaria de tu negocio, sin desfases.
Cada reporte pagina solo, así carga rápido aunque tengas meses de historia.
Toma decisiones de carta y de turnos con datos reales, no con sensaciones.
Restofy te permite
- Ver el historial de sesiones de caja abiertas y cerradas de tus cajas.
- Filtrar los cierres por caja, estado, fecha o el nombre de quien la manejó.
- Ver todas las facturas electrónicas que aún no quedaron aprobadas: las que no se enviaron, las que fueron rechazadas y las que están en proceso.
- Ver el estado actual de cada factura y el último mensaje que dio el proveedor.
- Filtrar el listado por estado o buscar una factura por número o cliente.
- Ver todas las órdenes canceladas en un rango de fechas, desde cualquier pantalla donde se hayan cancelado.
- Saber quién canceló cada orden y con qué motivo.
- Ver cuántas órdenes se cancelaron en el período y cuánto sumaban.
- Ver todas las órdenes que todavía tienen saldo por cobrar, sin importar el canal de entrega.
- Filtrar esas órdenes por canal, canal de entrega, mesa, fechas o el nombre del cliente.
- Ordenar el listado por fecha, total, saldo pendiente o número de orden.
- Ver los pagos en línea que se aprobaron pero no se pudieron aplicar a ningún pedido.
- Ver el motivo por el que cada pago quedó sin aplicar y la referencia de la pasarela para gestionar su devolución.
- Filtrar por fecha o buscar por pedido, correo o referencia del pago.
- Ver cuánto vendiste de cada producto en un rango de fechas: unidades, número de órdenes e ingresos.
- Filtrar las ventas por categoría o buscar un producto por nombre o código.
- Ver los ingresos reales de cada producto, sin contar las cortesías que no generan ingreso.
- Ver los totales del período completo, incluyendo el ticket promedio por orden.
Lo que ganas
Llevas el registro de cada turno de caja sin preguntarle a cada cajero.
Encuentras rápido el turno que quieres revisar y entras a su detalle.
Solo ves las cajas que tienes autorizadas: el reporte no se llena de información ajena.
Detectas las facturas trabadas antes de que se acumulen y las resuelves una por una.
Un resumen te dice cuántas facturas faltan por resolver, sin filtrar nada.
Sin sorpresas al cierre del mes: lo pendiente de aprobar está siempre a la vista.
Detectas a tiempo cancelaciones raras o repetidas antes de que se vuelvan pérdida.
Tienes con qué responder cuando preguntan por una orden que no se cobró.
Revisas las cancelaciones de cualquier día sin depender del cierre de caja.
Sabes quién te debe y cuánto sin revisar orden por orden.
La cuenta pendiente de un cliente puntual la encuentras buscando su nombre.
Cierras el día sabiendo qué saldos quedaron abiertos, sin sorpresas a fin de mes.
No pierdes plata que un cliente pagó en línea pero no se aplicó a ningún pedido.
Sabes exactamente cuánto tienes pendiente por resolver o devolver en el período.
Te ahorras rastrear pago por pago en la pasarela para entender qué pasó.
Descubres cuáles son tus productos estrella y cuáles casi no se venden, con números reales.
Decides qué mantener en la carta y qué ajustar o quitar sin intuiciones.
Sabes cuánto deja en promedio cada orden sin calcularlo a mano.
Olvídate del cuaderno de reservas: cada reserva queda registrada con su cliente, mesa, hora y notas.
Reservas en orden y mesas listas a tiempo
Reservas de tus clientes: su creación, depósito, confirmación, asignación de mesa y el paso a sentada, cancelada o no presentada.
Sábado 19 de septiembre
3 reservas · 14 personas
-
1:00 p. m.
Familia Torres
8 personas · Interior
-
7:30 p. m.
Depósito
Laura Méndez
4 personas · Terraza
-
8:30 p. m.
Camilo Ríos
2 personas · Interior
Reservada en línea
Laura pagó $100.000 desde su celular.
Evitas que dos reservas choquen en la misma mesa a la misma hora.
Cobras un depósito con el medio de pago que elijas y la reserva queda en firme.
El depósito queda ordenado en tu cierre de caja, sin dudas sobre a dónde fue la plata.
Cuando el cliente llega, sientas la reserva y la orden se abre sola en su mesa.
No vuelves a cargar el nombre, las personas ni las notas al abrir la orden.
Cambias mesa, hora o cantidad de personas sin cancelar y volver a crear la reserva.
Registras quién no se presentó y conservas ese historial por cliente.
Cancelas con motivo y la mesa se libera para otro cliente.
Ves de un vistazo qué reservas tienes hoy y cuáles vienen después.
Planeas el salón con la vista completa del mes, sin revisar reserva por reserva.
Encuentras cualquier reserva al instante buscando por nombre, teléfono o notas.
Restofy te permite
- Cambiar la fecha, la hora, la mesa, la cantidad de personas o las notas de una reserva ya hecha.
- Asignar, cambiar o quitar la mesa de una reserva sin tocar el resto de sus datos.
- Cancelar una reserva activa dejando registrado el motivo de la cancelación.
- Confirmar una reserva que está pendiente.
- Cobrar el depósito de una reserva desde una caja con sesión abierta.
- Elegir si el depósito queda como saldo a favor del cliente o como ingreso del negocio.
- Confirmar la reserva automáticamente al recibir el depósito.
- Crear una reserva para un contacto indicando la fecha, la hora y la cantidad de personas.
- Asignar de una vez la mesa donde se va a sentar el cliente.
- Avisar la ocasión especial de la reserva, como un cumpleaños.
- Ver todas las reservas agrupadas por hoy, próximas o historial.
- Buscar una reserva por el nombre, el teléfono o las notas del contacto.
- Ver todas las reservas de un mes completo, como en un calendario.
- Filtrar esas reservas por estado o por área de reserva.
- Marcar una reserva como no presentada cuando el cliente no llega.
- Ver el detalle completo de una reserva, con su contacto, fecha, estado y notas.
- Sentar una reserva en su mesa y abrir de una vez la orden con los datos del cliente ya cargados.
- Reabrir la misma orden si la reserva ya estaba sentada.
Lo que ganas
El cliente cambia de hora o de cantidad de personas y ajustas la reserva al momento, sin cancelar ni volver a crearla.
Mueves una reserva de mesa en un toque, sin editar toda la reserva ni arriesgarte a pisar otra reserva en esa mesa.
La mesa vuelve a estar libre al instante y queda registrado por qué se canceló, por si el cliente reclama después.
Equipo y cliente saben que la reserva quedó en firme, y nadie da esa mesa a otro grupo por duda.
La reserva queda asegurada con plata real y se acaban las mesas bloqueadas por clientes que nunca llegan.
Cada depósito queda en el cierre de la caja que lo recibió: nadie pregunta después a dónde fue esa plata.
La reserva queda agendada en el sistema y no en un cuaderno o un chat que nadie más ve.
Dos reservas nunca chocan en la misma mesa a la misma hora: el sistema te frena antes de prometer lo que no puedes cumplir.
Ubicas la reserva de un cliente por su nombre o teléfono en segundos, sin hojear un cuaderno ni buscar en el chat.
Sabes de un vistazo qué reservas llegan hoy y cuáles vienen después, y preparas el salón sin sorpresas.
Planeas personal y turnos del mes viendo todas las reservas de una vez, sin revisarlas una por una.
Sabes qué clientes reservan y no llegan, y decides con datos a quién pedirle depósito la próxima vez.
Cuando un cliente llama preguntando por su reserva, tienes toda la información al frente, incluso si se canceló y por qué.
Cuando llega el cliente abres su mesa en un toque, con nombre, personas y notas ya cargados desde la reserva.
Nunca terminas con dos órdenes abiertas para la misma reserva, ni con una cuenta duplicada al cobrar.
Tus clientes reservan mesa por su cuenta, a cualquier hora, sin llamar ni esperar respuesta.
Tus clientes reservan mesa desde el chat
Zonas, horarios libres y las reservas que el cliente hace, cambia o cancela por su cuenta.
Ven las zonas que habilitaste y para cuántas personas es cada una.
Eligen el día y la hora entre los horarios que de verdad están libres.
Las horas que ya se llenaron aparecen marcadas y no se pueden tomar.
Confirman su número de WhatsApp una sola vez y la reserva queda a su nombre.
Si la zona pide depósito, la reserva espera el pago y se cae sola si no llega a tiempo.
El cliente ve el detalle de su reserva y si todavía está a tiempo de cambiarla.
Cambia zona, día, hora o cuántos van mientras respete la anticipación de la zona.
Cancela por su cuenta antes de la hora y el cupo queda libre al instante.
Comparte su reserva por enlace y sus acompañantes la ven sin crear cuenta.
Cada reserva entra a la misma agenda del salón, sin doble registro.
Tu equipo se entera al instante de cada reserva nueva, cambiada o cancelada.
Restofy te permite
- Que tus clientes muevan su reserva de día, hora, zona o cantidad de personas.
- Que tus clientes cancelen su reserva antes de la hora y liberen el cupo.
- Que tus clientes vean el detalle de su reserva y si todavía pueden cambiarla.
- Que tus clientes vean qué horas están libres para reservar en una zona y un día.
- Que tus clientes reserven mesa por su cuenta eligiendo zona, día, hora y cuántos van.
- Pedir un depósito para confirmar la reserva cuando la zona lo exige.
- Compartir una reserva por enlace para que los acompañantes vean cuándo y dónde es.
- Ver una reserva compartida sin tener que identificarse ni entrar a una cuenta.
- Que tus clientes vean en qué zonas pueden reservar y para cuántas personas.
Lo que ganas
Tu cliente ajusta su reserva sin cancelarla y tú no pierdes la mesa.
Te enteras al instante cuando alguien no va a llegar y el cupo vuelve a estar libre.
Tu cliente revisa su reserva cuando quiera, sin escribirle a tu equipo.
Tu cliente elige una hora que de verdad está libre y tu salón no se sobrevende.
Tu cliente reserva desde el celular a cualquier hora y tu equipo no atiende el teléfono.
Tu cliente les manda a sus acompañantes el dónde y el cuándo con un solo enlace.
Tu cliente elige dónde sentarse antes de reservar, sin preguntarle a tu equipo.
Otorga un saldo a favor cuando un cliente merece compensación y déjalo listo para su próxima visita.
Compensa a tus clientes con saldo a favor
Saldos a favor que otorgas a un cliente, con su disponible, otorgamiento y anulación.
El saldo se registra como gasto del negocio, con contabilidad clara desde el primer momento.
Cada otorgamiento exige un motivo: sabes por qué se dio cada saldo.
Protege la operación con PIN según lo que configures.
Consulta el saldo vigente de un cliente antes de cobrarle.
Ve el detalle de cada saldo con sus últimos movimientos.
Anula un saldo a favor y lo pendiente se revierte; lo consumido no se toca.
Todos los saldos de un cliente se acumulan en un solo disponible.
Filtra por estado y busca por nombre del cliente.
Convierte una mala experiencia en una razón para volver.
Ningún saldo sale de la caja: es una cortesía controlada, no dinero en efectivo.
Restofy te permite
- Anular el saldo a favor que un cliente todavía no usó.
- Saber si otorgar un saldo a favor va a pedir PIN antes de hacerlo.
- Ver el saldo a favor de un cliente con sus últimos movimientos.
- Buscar clientes que tienen saldo a favor disponible.
- Ver todos los saldos a favor otorgados a clientes, con su disponible y estado.
- Otorgar un saldo a favor a un cliente para que lo use en compras futuras.
Lo que ganas
Retiras un saldo a favor otorgado por error sin tocar lo que el cliente ya gastó ni mover efectivo.
Sabes de entrada si otorgar el saldo a favor pide PIN, así no te frenas a mitad de la operación.
Cuando un cliente pregunta por su saldo a favor, le muestras cómo se formó y en qué se usó, sin discusiones.
Encuentras al cliente con saldo a favor en el momento de cobrar, sin recorrer todo el directorio.
Sabes cuánto saldo a favor les debes a tus clientes y quiénes lo tienen disponible, sin llevarlo en un cuaderno.
Compensas a un cliente molesto con saldo para su próxima compra, y lo recuperas en vez de perderlo.
No sale efectivo de la caja: queda registrado como saldo pendiente con el cliente, bajo control.
Ve todo el salón en una pantalla: qué mesa está libre, ocupada o reservada, sin caminar a preguntar.
Tu salón completo de un vistazo
Tablero del salón y de habitaciones: apertura de órdenes en mesas o habitaciones, su despacho, el cambio, unión y liberación de mesas, y las órdenes por cobrar o sin ubicar.
Mesa 8
4 personas · 42 min
ARMesa 3
2 personas · 1 h 10 min
CMMesa 5
6 personas · 58 min
ARMesa 9
Reserva 7:30 p. m.
Abre la orden tocando la mesa y registra cuántos comensales llegaron y su ocasión.
Cambia, une o libera mesas sin perder la cuenta ni volver a tomar el pedido.
Las reservas próximas aparecen sobre las mesas para que nadie las ocupe por error.
Despacha una orden completa o plato por plato y sabe qué falta por entregar.
Crea pedidos rápidos de mostrador, retiro, domicilio o vehículo desde el mismo tablero.
Los domicilios en curso y las órdenes sin mesa quedan a la vista, no olvidadas.
Detecta los pedidos que llevan horas sin cobrar antes de que se conviertan en pérdida.
Administra habitaciones igual que mesas: abre, mueve y libera pedidos de huéspedes.
Pasa un pedido de la mesa a la habitación o al revés sin volver a cargarlo.
Cancela una mesa abierta por error sin dejar rastro en tus ventas.
Cada usuario ve solo las zonas que le asignaste.
Restofy te permite
- Abrir un pedido nuevo sobre una habitación libre.
- Abrir un pedido nuevo en una mesa libre del salón.
- Registrar desde el inicio la cantidad de comensales y sus datos.
- Elegir el canal de venta con el que se abre la mesa.
- Asignarle una mesa libre a un pedido que quedó sin mesa.
- Mover un pedido de su habitación actual a otra habitación libre.
- Mover un pedido de su mesa actual a otra mesa libre, sin perder nada de lo pedido.
- Cancelar un pedido recién abierto que todavía no tiene productos agregados.
- Liberar la mesa automáticamente si el pedido cancelado la tenía asignada.
- Crear un pedido para mostrador, para llevar, domicilio, vehículo u otro canal sin necesidad de una mesa.
- Elegir el canal de venta y el tipo de entrega al crear el pedido.
- Marcar de una sola vez todos los productos de un pedido como entregados.
- Liberar la mesa o la habitación cuando el pedido ya se cobró en línea y solo faltaba entregarlo.
- Soltar una habitación de un pedido abierto sin cobrarlo, dejándola libre para otro huésped.
- Soltar una mesa de un pedido abierto sin cobrarlo, para que otro cliente pueda sentarse.
- Mantener vivo el pedido aunque ya no esté sobre ninguna mesa.
- Ver todos los domicilios que están en camino o esperando salir en un solo listado.
- Revisar desde cuándo lleva abierto cada domicilio.
- Ver en un solo listado los pedidos de mostrador, para llevar y por vehículo que aún no se han cobrado.
- Revisar el estado de cada pedido sin mesa, incluidos sus datos de cliente o vehículo.
- Ver las cuentas de mesa que ya se liberaron de su mesa y siguen esperando el cobro.
- Saber qué mesero atendía cada cuenta liberada antes de cobrarla.
- Ver en un solo lugar los pedidos que los clientes toman solos y aún no se aprueban.
- Separar esos pedidos por mesa, domicilio, habitación u otro canal.
- Distinguir el pedido que el cliente todavía arma del que ya envió.
- Ver los pedidos de un canal de entrega que llevan muchas horas abiertos sin cobrarse.
- Elegir el canal (domicilio, mostrador, recoger, vehículo o para llevar) para revisar sus pedidos atrasados.
- Ver los pedidos de habitación que ya se liberaron y siguen esperando el cobro.
- Marcar un producto puntual del pedido como ya entregado al cliente.
- Trasladar un pedido que estaba en una habitación hacia una mesa libre del salón.
- Que el total del pedido se recalcule automáticamente al pasar a canal de mesa.
- Trasladar un pedido que estaba en una mesa hacia una habitación libre.
- Que el total del pedido se recalcule automáticamente al pasar a canal de habitación.
- Revertir la marca de entregado de un producto y dejarlo pendiente otra vez.
- Juntar en una sola cuenta lo pedido en dos mesas distintas.
- Liberar automáticamente la mesa que se fusiona con otra.
- Ver los datos de la reserva que dio origen a un pedido ya abierto en una mesa.
- Consultar cliente, cantidad de comensales, hora reservada y notas de esa reserva sin salir del salón.
Lo que ganas
Tomas el pedido del huésped en segundos y queda atado a su habitación desde el arranque, sin confusiones al cobrar.
Sientas a un grupo y empiezas a atender en segundos, sin pasos previos que retrasen la toma del pedido.
Desde el primer momento queda registrado quién está en cada mesa y cuántos son, sin anotarlo en papel.
Un pedido que quedó suelto vuelve a una mesa sin volver a cargar nada ni abrir uno nuevo.
El huésped cambia de habitación y su pedido lo sigue, sin volver a tomarlo ni perder lo que ya consumió.
El cliente se cambia de mesa y su pedido va con él, sin repetir la toma ni perder lo que ya pidió.
Una mesa abierta por error deja de aparecer ocupada y vuelve a estar libre al instante, sin trámites ni autorizaciones.
Atiendes al cliente de mostrador o para llevar en un toque, sin buscar una mesa que no necesita.
El pedido arranca de inmediato y los datos de entrega los completas después, sin frenar la fila.
Cierras la entrega de toda una mesa con un solo gesto, sin marcar plato por plato.
La mesa se libera apenas terminas de servir, aunque el cliente ya haya pagado desde su celular.
Liberas la habitación para el siguiente huésped sin perder el pedido que aún falta cobrar.
Liberas la mesa para el próximo grupo sin borrar ni perder la cuenta que sigue por cobrar.
En horas pico rotas mesas sin miedo a que se te pierda un pago en el camino.
Sabes en todo momento cuántos domicilios están en la calle sin llamar a nadie ni revisar comanda por comanda.
Detectas el domicilio que se está demorando antes de que el cliente llame a reclamar.
Los pedidos para llevar y de mostrador dejan de perderse entre las mesas del salón: tienen su propia fila.
Cuando un cliente pregunta por su pedido, lo ubicas al instante sin recorrer todo el tablero.
Soltar una mesa para el siguiente cliente ya no significa arriesgarte a que esa cuenta quede sin cobrar.
Cobras cada cuenta liberada sabiendo de qué mesa salió y quién la atendió, sin preguntar en el salón.
Nada que envíe un cliente se queda sin respuesta: lo ves apenas llega, venga de donde venga.
El salón y los domicilios quedan limpios de pedidos a medio armar que todavía no son tuyos.
Ningún pedido abierto por horas se te escapa sin cobrar: aparece separado para que lo cierres o lo revises.
Los pedidos del día se mantienen limpios porque los viejos dejan de estorbar en el listado activo.
Ningún consumo de habitación se queda sin cobrar por haber liberado el cuarto: lo tienes a la vista hasta cerrarlo.
Sabes exactamente qué platos ya llegaron a la mesa y cuáles siguen pendientes, sin depender de la memoria del mesero.
El huésped baja al salón y su pedido llega a la mesa con todo lo que ya tenía, sin anular ni volver a empezar.
El cliente pasa del salón a su habitación y te llevas el pedido con él, sin anularlo ni recargar nada.
Un plato marcado como entregado por error vuelve a pendiente al instante, sin dejar al cliente esperando algo que nunca llegó.
Dos mesas que resultaron ser el mismo grupo pagan una sola cuenta, sin pasar productos a mano ni duplicar cargos.
Cuando una mesa ocupada viene de una reserva, ves al instante qué se acordó con ese cliente y evitas malentendidos.
Tu equipo de salón consulta el detalle de la reserva sin necesitar acceso al módulo de reservas ni interrumpir a nadie.
Olvídate de llevar el consecutivo a mano: cada caja sabe qué secuencia usar y qué número sigue.
Numeración de facturas que nunca se equivoca
Numeración de tus facturas y notas crédito y las reglas que definen cuál secuencia usa cada caja.
Crea una secuencia por tipo de documento y caja, con su rango, su inicio y su incremento.
Empareja cada secuencia de factura con su nota crédito para que las anulaciones salgan con la numeración correcta.
Cuando una secuencia se agota o vence, el sistema salta a la de reemplazo sin frenar la venta.
Define reglas que eligen la secuencia automáticamente según las condiciones de la venta.
Ordena las reglas por prioridad dentro de cada caja y la primera que aplica decide.
Enciende o apaga el ruteo automático con un solo interruptor cuando necesites control manual.
Pausa una secuencia sin borrarla y vuelve a activarla cuando la necesites.
Edita el rango o el consecutivo vigente en cualquier momento; el sistema te avisa del impacto pero nunca te bloquea.
Elimina solo secuencias que aún no emitieron documentos; las usadas conservan su historial.
Separa secuencias electrónicas y manuales con su proveedor de facturación electrónica asignado.
Ve en una pantalla las secuencias activas y en otra las pausadas, sin mezclarlas.
Restofy te permite
- Pausar o reactivar una numeración de facturación.
- Editar una numeración de facturación, incluido el número en el que va y su rango.
- Ver las cajas, los tipos de documento y los proveedores disponibles para armar una numeración.
- Crear una numeración de facturación para un tipo de documento en una caja.
- Eliminar una numeración de facturación que todavía no emitió documentos.
- Ver todas las numeraciones de facturación activas del restaurante.
- Ver qué numeración usa cada caja y en qué número va.
- Ver las numeraciones de facturación que están pausadas.
- Ver la configuración completa de una numeración de facturación.
Lo que ganas
Dejas de usar una numeración sin borrarla y la retomas cuando quieras, sin perder un solo documento emitido.
Sacas una serie vieja de circulación y nadie factura con ella por error.
Te renovaron la resolución o cambió el rango y lo ajustas al momento, sin crear una numeración nueva.
Si el consecutivo quedó desfasado, lo corriges tú mismo y sigues facturando sin llamar a soporte.
Configuras una numeración sin salir a buscar cajas, proveedores ni tipos de documento: todo llega listo para elegir.
Dejas una caja lista para facturar con su rango y su vigencia, sin cálculos ni consecutivos a mano.
Cada factura nace con su nota crédito ya emparejada, así una anulación nunca te agarra sin numeración.
Creaste una numeración por error y la borras sin dejar rastro, siempre que no haya facturado aún.
Sabes en qué consecutivo va cada caja y cuándo vence su numeración, sin revisar papeles ni preguntarle al cajero.
Las numeraciones que dejaste fuera de uso no se pierden: las tienes ubicadas por si necesitas retomarlas.
Resuelves cualquier duda sobre una numeración, su rango, resolución o vigencia, sin buscar la resolución en papel.
Cargas una salsa, una masa o un fondo una sola vez y lo reutilizas en todas las recetas que lo llevan.
Prepara una vez, reutiliza en toda tu carta
Preparaciones intermedias que reutilizas dentro de otras recetas, con su creación, edición y disponibilidad.
Defines cuánto rinde cada preparación para que el consumo de insumos se calcule con precisión.
Sabes en cuántas recetas se usa cada sub-receta antes de tocarla.
Cambias los ingredientes de una preparación en un solo paso y todas sus recetas quedan al día.
Pausas una preparación que dejaste de hacer sin perder su ficha, y la reactivas cuando vuelva.
El sistema te impide eliminar una preparación que alguna receta todavía necesita.
Encuentras rápido cualquier preparación por su nombre o su nombre interno de cocina.
Valida que cada ingrediente lleve una unidad compatible, sin errores de gramos contra litros.
Tu equipo de cocina trabaja con fichas claras de cada base y estandariza el sabor.
Ves de un vistazo cuántos ingredientes lleva cada preparación.
Dejas lista la base para calcular costos y consumo de cada plato.
Restofy te permite
- Pausar una sub-receta sin eliminarla.
- Reactivar una sub-receta pausada.
- Dejar una preparación fuera de las recetas nuevas.
- Editar los datos de una sub-receta.
- Cambiar por completo los ingredientes de una sub-receta.
- Ajustar cuánto rinde la preparación.
- Crear una sub-receta con todos sus ingredientes de una vez.
- Definir cuánto rinde la preparación.
- Reutilizar la sub-receta dentro de otras recetas.
- Crear hasta 100 sub-recetas con sus ingredientes en una sola operación.
- Revisar un lote de sub-recetas antes de guardarlo, sin crear nada.
- Eliminar una sub-receta que ya no usas.
- Quitar del listado una preparación intermedia.
- Bloquear el borrado si alguna receta activa todavía la usa.
- Ver todas las sub-recetas de tu restaurante.
- Buscar una sub-receta por su nombre.
- Saber en cuántas recetas se usa cada sub-receta.
- Ver las sub-recetas activas para sumarlas a una receta.
- Buscar una sub-receta activa por su nombre.
- Ver el rendimiento de cada sub-receta al elegirla.
- Ver todos los datos de una sub-receta.
- Ver los ingredientes de una sub-receta con su cantidad y unidad.
- Ver cuánto rinde una sub-receta.
Lo que ganas
Sacas una preparación de circulación sin perder su información.
La habilitas de nuevo cuando la necesites, sin cargarla otra vez.
Mientras está pausada nadie la suma por error a una receta nueva.
Ajustas una preparación cuando cambia su fórmula o su rendimiento, sin crearla de nuevo.
Reemplazas todos los ingredientes de una vez y la base queda exactamente como la dejaste.
Mantienes al día las bases que reutilizas y las recetas que las llevan siguen costeando bien.
Armas una base una sola vez y la reutilizas en todas las recetas que la llevan.
Cargas todos sus ingredientes en un solo paso.
Desde ese momento el costo y el consumo de cada plato que la usa se calculan solos.
Cargas todas tus preparaciones base de una sola vez en lugar de una por una.
Si algo falla no quedan sub-recetas a medias: se corrige y se vuelve a enviar.
Limpias las preparaciones que dejaste de usar y el catálogo deja de confundir.
Te avisa si alguna receta todavía depende de ella, así no rompes un plato sin darte cuenta.
Mantienes ordenado el catálogo de bases sin miedo a borrar algo en uso.
Tienes a la vista todas tus preparaciones intermedias sin buscarlas dentro de cada receta.
Sabes cuántos ingredientes lleva cada una y en cuántas recetas se usa antes de tocarla.
Encuentras la que buscas aunque tengas muchas.
Sumas una preparación intermedia a una receta sin volver a cargar sus ingredientes.
Solo ves las activas, así nadie mete por error una preparación pausada.
Ves cuánto rinde cada una al momento de elegir y no te equivocas de cantidad.
Ves de qué está hecha una preparación sin tener que preguntarle al chef.
Sabes la cantidad exacta de cada ingrediente y evitas que cada turno la haga distinta.
Consultas su rendimiento antes de usarla y las cantidades de la receta salen bien.
Define entradas, fuertes y postres para que la cocina sepa qué sale primero.
Los platos salen en el orden correcto
Tiempos de servicio que ordenan la salida de los platos de una orden, con su creación, edición, orden y disponibilidad.
Tus tiempos de servicio vienen predefinidos y solo agregas los propios de tu carta.
Clasifica cada producto en su tiempo y la comanda ya sale ordenada.
Crea tiempos personalizados con el nombre que usa tu equipo.
Ordena los tiempos como los sirves, moviéndolos de posición cuando quieras.
Pausa un tiempo que no usas en temporada sin borrarlo.
Edita el nombre de un tiempo propio sin afectar los del sistema.
Configuras una vez y cada orden nueva lo aplica sin pensarlo.
Evita que el postre llegue a la mesa antes que la entrada.
Encuentra cualquier tiempo de servicio buscando por nombre.
Tu equipo de sala y cocina hablan el mismo idioma de tiempos.
Restofy te permite
- Pausar un tiempo de servicio para que deje de ofrecerse en órdenes y productos nuevos.
- Volver a activar un tiempo pausado cuando lo necesites.
- Cambiar el nombre y la descripción de los tiempos de servicio que tú creaste.
- Poner o quitar la prioridad de un tiempo en la comanda de cocina.
- Crear tus propios tiempos de servicio, además de los que ya vienen listos.
- Marcar un tiempo como prioritario para que resalte en la comanda de la cocina.
- Eliminar para siempre un tiempo de servicio que tú creaste y ya no usas.
- Cuidarte de borrar un tiempo que todavía está en uso en productos u órdenes.
- Ver todos los tiempos de servicio de tu restaurante, como entrada, plato fuerte y postre.
- Buscar un tiempo de servicio por su nombre.
- Traer tanto los tiempos que vienen listos como los que tú creaste, incluidos los pausados.
- Ver el detalle de un tiempo de servicio con su nombre, descripción y posición.
- Reordenar los tiempos de servicio para definir en qué orden salen los platos.
- Mover un tiempo arriba o abajo en la lista sin tocar los demás.
Lo que ganas
Un tiempo que no usas en esta temporada se guarda sin perderlo y deja de aparecer al clasificar.
Lo que ya estaba clasificado con ese tiempo queda intacto: pausar no te desordena las órdenes en curso.
Cuando lo vuelves a necesitar lo reactivas en un toque, sin crearlo de nuevo.
La lista de tiempos queda limpia y el equipo elige solo entre los que sí usas.
Un nombre mal escrito se corrige al momento sin empezar de cero ni reclasificar productos.
Cuando cambia la carta ajustas tus momentos de la comida y la cocina sigue el nuevo orden desde la siguiente comanda.
Decides en cualquier momento qué tiempo se resalta en la comanda de cocina, sin tocar nada más.
Todo el equipo trabaja con tiempos claros y al día, sin versiones viejas dando vueltas.
Armas los momentos de la comida a la medida de tu carta y la cocina deja de sacar el postre antes que la entrada.
Le dices a la cocina en qué orden sale cada plato sin repetirlo en cada comanda.
Marcas como prioritario lo que debe salir primero y nadie en la cocina se confunde en la hora pico.
No dependes de los tiempos que trae el sistema: creas los tuyos y el servicio se acomoda a tu forma de atender.
Sacas de la lista los tiempos de prueba que no te sirvieron y el equipo ya no duda cuál usar.
Si un producto u orden activa todavía lo usa, el sistema te frena y evitas dejar platos sin tiempo.
Lo que creaste para probar desaparece de una vez, sin quedar estorbando.
Tiempos viejos dando vueltas dejan de confundir al mesero nuevo.
Ves de un vistazo en qué orden salen los platos de cada orden y detectas si algo quedó mal acomodado.
Encuentras el tiempo que buscas al instante aunque tu carta tenga muchos momentos.
Los pausados siguen a la vista, así los reactivas cuando cambia la temporada sin crearlos de nuevo.
Antes de cambiar un tiempo confirmas cómo quedó configurado y evitas tocar el equivocado.
Nombre y descripción exactos a la mano, sin adivinar.
Los momentos de la comida quedan en el orden real del servicio y la cocina saca los platos como corresponde.
Arrastras un solo tiempo a su lugar y el resto se acomoda solo, sin reescribir la lista.
La comanda de cocina muestra los platos en el orden correcto de salida, sin que nadie lo explique a mano.
Acomodas la carta a tu forma de atender en segundos, sin tocar producto por producto.
Toma el pedido desde el salón y llega a cocina al instante, sin idas y vueltas ni comandas perdidas.
Toma pedidos rápido y sin errores de comunicación
Armado y edición de la orden: sus productos, datos de entrega o domicilio, comensales, notas, descuentos y propina, la división de la cuenta, la prefactura, el seguimiento del pedido y la aprobación de lo que envían tus clientes.
Bandeja paisa
$32.000
Ajiaco
$28.000
Sancocho
$30.000
Arepa de huevo
$8.000
Empanadas x3
$9.000
Limonada de coco
$7.000
Mesa 8
Salón · 4 personas
Bandeja paisa
Sin cebolla
Ajiaco
Limonada de coco
CortesíaVenta cerrada
$89.424
Factura electrónica
Emitida
Registra en un mismo lugar mesa, domicilio, para llevar, vehículo o habitación con los datos que cada canal necesita.
Los totales, impuestos, propina y costo de envío se calculan solos cada vez que cambia la orden.
Divide la cuenta entre comensales en segundos, cuando cada uno quiere pagar lo suyo.
Imprime la prefactura para que el cliente revise antes de cobrar y evita discusiones en la mesa.
Asigna repartidor, costo de envío y estado del domicilio sin salir de la orden.
Avisa por WhatsApp al cliente cuando su pedido está listo o va en camino.
Aprueba o rechaza lo que tus comensales piden desde el menú digital antes de que entre a cocina.
Sigue cada orden en un tablero: por preparar, en cocina, por despachar y despachada.
Consulta el historial de pedidos del cliente y su crédito mientras lo atiendes.
Reimprime la comanda de cocina completa cuando se pierde o se mancha.
Ajusta la propina a mano o vuelve al cálculo automático con un toque.
Cada autorización crítica sobre la orden queda en una bitácora con quién y cuándo.
Restofy te permite
- Agregar productos con sus modificadores a un pedido en curso.
- Tomar el pedido tanto en una mesa nueva como en una ya abierta.
- Validar que los productos y sus modificadores cumplan las reglas del menú.
- Cambiar la propina de un pedido a un monto fijo que tú indiques.
- Cambiar la propina de un pedido a un porcentaje que tú indiques.
- Ajustar la propina de la cuenta sin volver a calcular el resto de los totales a mano.
- Aprobar un pedido que el cliente tomó por su cuenta y enviarlo a preparación.
- Confirmar los productos pendientes de un pedido en un solo paso.
- Aprobar un solo producto que el cliente pidió y mandarlo a preparación.
- Dejar el resto del pedido esperando mientras apruebas lo que sí puedes atender.
- Asignar un repartidor a un pedido a domicilio.
- Reemplazar el repartidor ya asignado a una entrega.
- Dejar registrado el momento en que se asignó el repartidor.
- Ver quién autorizó cada anulación, descuento o cortesía hecha sobre un pedido.
- Ver si una acción crítica se aprobó con clave de seguridad o se rechazó.
- Consultar el monto y el momento exacto de cada autorización.
- Avanzar un pedido un paso en el tablero de seguimiento.
- Marcar un pedido como despachado de forma definitiva.
- Actualizar el avance de preparación de los productos al mover un pedido.
- Avisarle al cliente por WhatsApp que su pedido está listo para recoger.
- Avisarle al cliente por WhatsApp que su domicilio va en camino.
- Enviar el aviso al teléfono que indiques.
- Consultar el aviso listo para enviarle al cliente según el estado de su pedido.
- Ver si un pedido ya se puede avisar como listo o en camino.
- Buscar un pedido por su código exacto.
- Buscar un pedido por el número exacto de su factura.
- Buscar por los primeros o últimos caracteres del código cuando la búsqueda es corta.
- Ver la calificación que el cliente dejó de la atención recibida.
- Ver la calificación que el cliente le dio a cada plato que probó.
- Ver si el restaurante ya respondió alguna calificación.
- Avanzar una entrega a domicilio a en camino, entregada, fallida o cancelada.
- Dejar registrado el motivo cuando una entrega falla.
- Seguir el estado real de cada domicilio.
- Corregir cuánto se le paga al repartidor por una entrega puntual.
- Dejar ese valor distinto de lo que se le cobra al cliente por el domicilio.
- Ver cómo se cobra el envío a domicilio de un canal: fijo, gratis, por zona o ingresado a mano.
- Ver desde qué monto un canal ofrece envío gratis.
- Ver las zonas de reparto con su tarifa configurada.
- Ver el valor de propina vigente de un pedido y la configuración aplicable a su canal.
- Ver el porcentaje sugerido y el monto mínimo desde el cual se cobra propina.
- Saber si la propina ya fue ajustada a mano.
- Ver de un vistazo los datos básicos de un pedido: su código, su estado, la mesa y la zona, y quién lo atiende.
- Ver el canal de venta y el canal de entrega de un pedido.
- Leer las notas generales de un pedido.
- Ver qué productos y modificadores de un pedido se pueden mover a otra cuenta antes de dividirla.
- Saber de antemano si dividir la cuenta va a pedir una clave de seguridad.
- Ver los datos de comensales ya capturados de una mesa: cantidad, grupo, ocasión y atributos especiales.
- Confirmar antes de servir si hay alguna alergia registrada.
- Ver toda la información de una entrega a domicilio en un solo lugar: dirección, zona, costo y estado.
- Ver el repartidor asignado y en qué paso va una entrega.
- Ver la distancia de reparto calculada.
- Ver los datos de domicilio ya capturados de un pedido: contacto, dirección y referencias.
- Confirmar la dirección guardada antes de despachar.
- Ver los datos ya capturados de una entrega en vehículo: cliente, placa, modelo y color.
- Confirmar la placa registrada antes de entregar el pedido.
- Ver la habitación asignada a un pedido con su ubicación.
- Ver los datos del huésped y la cantidad de personas servidas.
- Ver los datos ya capturados de un pedido de mostrador: cliente, código y descripción del llamado.
- Ver el nombre y el teléfono del cliente de un pedido según su canal de entrega.
- Reconocer al cliente de un domicilio, una recogida, un vehículo, una habitación o un mostrador.
- Fijar el costo del domicilio de un pedido eligiendo una zona de reparto.
- Ingresar a mano el costo de un domicilio.
- Volver el costo de un domicilio al cálculo automático del canal.
- Ver cuánto se recaudó de cada impuesto en un pedido.
- Ver el impuesto aplicado a cada producto con su tarifa y su base.
- Ver el total general de impuestos de un pedido.
- Marcar como despachado un pedido de mostrador, para recoger o de vehículo.
- Dejar registrado quién despachó el pedido.
- Avanzar un pedido antes de cobrarlo.
- Ver el detalle completo de un producto pedido: su precio, sus modificadores, sus impuestos y sus alérgenos.
- Revisar el recorrido de un producto por cada estación de cocina.
- Comparar el precio cobrado de un producto con el precio actual del menú.
- Mover los productos que elijas de un pedido a una cuenta nueva, sin mesa asignada.
- Dividir una cuenta distribuyendo los modificadores de forma proporcional.
- Conservar el avance de preparación de cada producto al dividir.
- Que el personal envíe a preparación todo lo que quedó en el carrito de un pedido del menú digital, incluido lo que dejó el cliente.
- Dejar el pedido listo para cobrar en un solo paso.
- Que el personal envíe a preparación los productos que quedaron a la espera en un pedido tomado desde el menú digital.
- Enviar solo lo que agregó quien está atendiendo el pedido.
- Consultar la factura más reciente emitida de un pedido.
- Ver el estado de transmisión de una factura electrónica.
- Obtener los enlaces al PDF, al XML y al código QR de una factura.
- Ver la ficha del cliente de un pedido en un solo lugar: su crédito, su cupo y lo que debe.
- Consultar las notas y las direcciones guardadas de un cliente.
- Saber cuál es la dirección predeterminada del cliente.
- Guardar los datos del cliente en un pedido de autoservicio o para llevar.
- Registrar un código para llamar al cliente cuando su pedido esté listo.
- Registrar cuántos comensales hay en una mesa.
- Anotar el grupo y la ocasión de la visita, como un cumpleaños o un aniversario.
- Dejar constancia de atributos especiales de los comensales, como alergias o restricciones.
- Guardar la dirección y los datos de contacto de un cliente para su domicilio.
- Actualizar la dirección de un domicilio antes de despacharlo.
- Usar una dirección guardada de la libreta del cliente.
- Guardar los datos del cliente y del vehículo para una entrega en el vehículo.
- Registrar la placa, el modelo y el color del auto.
- Asignar la habitación a la que se sirve un pedido.
- Registrar los datos del huésped y la referencia de su reserva.
- Indicar cuántas personas se están sirviendo en la habitación.
- Agregar una nota u observación general a un pedido.
- Reemplazar la nota anterior de un pedido por una nueva.
- Imprimir un resumen de consumo de un pedido antes de cobrarlo.
- Elegir la impresora y la entidad legal con la que se imprime la prefactura.
- Ver los comensales de un pedido con los íconos de su grupo y su ocasión.
- Ver la cantidad de cada atributo especial registrado, como alergias.
- Ver todos los productos confirmados de un pedido con sus modificadores, cantidades, precios y notas.
- Ver el estado de preparación y de servicio de cada producto sin paginar.
- Listar los productos de un pedido de forma paginada, ideal para pedidos con muchos productos.
- Ver junto a los productos activos los que se cancelaron durante el pedido.
- Ordenar los productos de un pedido por fecha o por nombre.
- Ver los repartidores disponibles para asignar a un domicilio.
- Buscar un repartidor por su nombre.
- Ver el teléfono y la plataforma de cada repartidor.
- Ver la cola de pedidos que los clientes tomaron por su cuenta y esperan revisión.
- Ver cuántos productos y qué total trae cada pedido por aprobar.
- Rechazar un pedido que el cliente envió y todavía no se aprobó.
- Dejar libre la mesa al rechazar un pedido.
- Anotar el motivo del rechazo.
- Rechazar un solo producto pendiente de aprobación sin afectar el resto del pedido.
- Anotar el motivo por el que se rechazó un producto puntual.
- Volver a imprimir en cocina la comanda completa de un pedido, marcada como copia.
- Reimprimir sin afectar lo que ya se envió a preparar.
- Quitar el ajuste manual de una propina y volver al cálculo automático del canal.
- Corregir una propina puesta por error volviendo a la configuración original.
- Ver todos los pedidos que están en una misma etapa: por preparar, en cocina, listos para salir o ya despachados.
- Filtrar los pedidos del tablero por canal de entrega y por estado de pago.
- Buscar un pedido dentro del tablero.
- Ver el subtotal, el descuento, los impuestos, la propina y el domicilio de un pedido en un solo lugar.
- Ver cuánto se ha pagado y cuánto queda pendiente de un pedido.
- Ver el estado de pago y el modo de propina aplicado.
Lo que ganas
Tomas un pedido completo con todos sus modificadores en un solo paso, sin ir y volver a cocina.
Los totales se recalculan solos y los precios se validan contra el menú: se acaban los cobros errados.
Ajustas la propina al gusto del cliente en segundos y la cuenta se recalcula sola.
Respetas lo que el cliente quiere dejar, sea un monto o un porcentaje, sin discusiones al cobrar.
Aceptas el pedido del cliente y lo mandas a cocina sin escribirlo tú mismo ni cometer errores al copiarlo.
Evitas demoras en la cocina porque apruebas apenas revisas, con un solo toque.
Mandas a cocina lo que sí tienes sin frenar el pedido completo por un producto dudoso.
El cliente recibe antes lo que ya está aprobado.
Nunca más un domicilio sin dueño: sabes en todo momento quién lo lleva.
Si un repartidor no puede cumplir, lo cambias en segundos sin rehacer el pedido.
Nunca más un descuento o una anulación fantasma: sabes quién aprobó cada acción sensible y cuándo.
Cortas de raíz el abuso de autorizaciones porque todo queda registrado con nombre y rol.
Llevas el seguimiento real de cada pedido sin anotarlo aparte ni gritarle a la cocina.
Todo el equipo ve en qué etapa está cada pedido y nadie pregunta dos veces.
Le avisas al cliente por WhatsApp con un toque, sin salir de la aplicación ni escribir nada.
El cliente deja de llamar a preguntar por su pedido porque se entera apenas está listo.
Tienes el aviso para el cliente listo, sin redactarlo a mano cada vez.
Evitas avisar antes de tiempo: el mensaje solo sale cuando el pedido de verdad está listo o en camino.
Encuentras un pedido puntual en segundos sin recorrer todo el listado.
Ubicas la orden correcta aunque el cliente solo tenga el número de su factura.
Te enteras de una mala experiencia en la mesa antes de que el cliente la cuente afuera.
Detectas el plato que viene recibiendo quejas y lo corriges antes de perder más clientes.
Dejas de adivinar en qué va cada domicilio: cada avance queda registrado con su hora.
Si una entrega falla, el motivo queda anotado y te ahorras discusiones después.
Ajustas lo que le pagas al repartidor por una entrega puntual sin tocar lo que paga el cliente.
Corriges un valor mal calculado sin rehacer la entrega ni pelear con las cuentas después.
Sabes de antemano cuánto corresponde cobrar de envío en cada canal, sin adivinar ni preguntar.
Evitas cobrar de más o de menos un domicilio y las discusiones que eso trae.
Sabes cuánto de propina lleva la cuenta antes de cobrarla, sin calcularla aparte ni equivocarte.
Confirmas si cambiar la propina pide autorización antes de intentarlo, y el cobro no se traba.
Ubicas un pedido en segundos, con su mesa, canal y mesero, sin cargar todo el detalle.
Cuando algo se enreda en el salón, sabes al instante quién atiende esa orden y dónde está.
Ves qué se puede separar antes de dividir la cuenta y evitas mover productos por error.
Sabes si la división pide autorización antes de intentarla, sin frenar la mesa a mitad de camino.
Confirmas en segundos si en esa mesa hay una alergia anotada antes de servir cualquier plato.
Sabes qué celebran sin preguntarles otra vez, y el servicio se siente más atento.
Le das seguimiento a un domicilio con todo a la vista: dirección, costo, estado y repartidor.
Cuando el cliente llama a preguntar por su pedido, respondes en segundos y sin nervios.
Confirmas la dirección de entrega sin volver a pedírsela al cliente.
Ves rápido qué datos del domicilio ya están cargados y qué falta antes de despachar.
Identificas el vehículo correcto al momento de entregar, sin volver a preguntar.
Tienes placa, modelo y color a mano y evitas entregar el pedido al carro equivocado.
Confirmas en segundos a qué habitación va un pedido y evitas entregas equivocadas.
Tienes los datos del huésped a mano sin volver a preguntarle ni molestar a recepción.
Confirmas con qué código vas a llamar al cliente sin preguntarle de nuevo.
Revisas en segundos los datos de un pedido para llevar y lo entregas a la persona correcta.
Tienes el nombre y teléfono del cliente a mano para avisarle o confirmar, sin buscar en otro lado.
Antes de despachar confirmas con quién hablas y evitas entregar el pedido a la persona equivocada.
Cobras el envío correcto a la primera y dejas de discutir el monto con el cliente.
Corriges en segundos un costo de domicilio mal calculado, antes de que llegue a la cuenta.
Cuando el cliente pregunta por un impuesto, tienes la explicación exacta sin revisar producto por producto.
Detectas un impuesto mal aplicado antes de que se convierta en un reclamo o en una factura errada.
Dejas constancia de que el pedido ya salió al cliente sin cerrar la cuenta a mano.
Si después hay un reclamo, sabes quién entregó ese pedido y a qué hora.
Un cliente reclama por un plato y tú tienes la respuesta al instante: qué pidió, con qué modificadores y por dónde pasó en cocina.
Se acaban las discusiones de "yo no pedí eso": el detalle completo del producto queda a un toque.
Separas la cuenta de un grupo grande en segundos, sin volver a tomar el pedido.
Cada persona paga solo lo que consumió y tú no recalculas nada a mano.
Terminas de enviar el pedido completo aunque el cliente no haya alcanzado a enviarlo desde su celular.
Nada de lo que el cliente agregó y olvidó enviar se queda pendiente: cocina recibe todo de una vez.
Mandas a cocina lo que agregaste sin esperar a que el cliente lo envíe desde su celular.
Ningún producto se queda olvidado en espera y la mesa no reclama por algo que nunca llegó.
Confirmas al instante si un pedido ya quedó facturado, sin buscar en otro reporte.
Le compartes al cliente su factura al momento, sin volver a generarla ni hacerlo esperar.
Dejas de fiar a ciegas: ves el cupo y lo que debe el cliente antes de aceptarle otra venta a crédito.
Le ahorras al cliente repetir su dirección cada vez y tú evitas errores de entrega.
Llamas al cliente correcto cuando su pedido está listo, sin gritar nombres por todo el local.
Cada pedido de autoservicio queda identificado y se acaban las confusiones de a quién le toca.
El mesero conoce una alergia o restricción antes de tomar el pedido, y te evitas un susto en la mesa.
Personalizas la atención según la ocasión que celebran y conviertes una visita en un cliente que vuelve.
Se acaban los domicilios devueltos por una dirección mal anotada: queda exacta y registrada en el pedido.
Le ahorras al cliente dictar su dirección otra vez reutilizando la que ya tiene guardada.
Identificas el auto correcto al salir con el pedido, sin caminar preguntando entre varios vehículos.
Evitas entregar el pedido al carro equivocado cuando hay varios esperando.
Nunca más un pedido cargado a la habitación equivocada: queda amarrado al huésped y a su reserva.
Vinculas el pedido con la reserva sin buscarla aparte ni interrumpir a recepción.
Una indicación especial del cliente queda en el pedido y no se pierde en la memoria de nadie.
Quien tome el pedido después ve la misma observación y el cliente no tiene que repetirla.
Nunca más una cuenta discutida en la mesa: el cliente ve su consumo impreso antes de pagar y el pedido sigue abierto por si quiere algo más.
El mesero lleva la cuenta a la mesa sin pasar por la caja ni cerrar nada, y el cobro real queda para después.
Identificas de un vistazo la ocasión y el tipo de grupo de una mesa, sin leer texto.
Ves rápido cuántas personas tienen cada atributo especial y preparas el servicio sin sorpresas.
Tienes la cuenta completa de un pedido a la vista, con notas y modificadores, antes de servir.
Evitas llevar un plato sin la modificación que pidió el cliente, porque cada detalle está ahí.
Revisas una mesa con decenas de productos sin que la pantalla se vuelva lenta.
Ves de un vistazo qué se canceló durante el pedido y evitas cobrar algo que nunca salió.
Encuentras al repartidor correcto con escribir parte de su nombre, aunque tengas varios domicilios en curso.
Dejas de depender de la memoria para saber qué repartidores tienes disponibles.
Controlas lo que tus clientes piden desde su celular antes de que llegue a cocina.
Evitas que un pedido raro o mal armado pase directo a preparación y termine en desperdicio.
Frenas un pedido mal armado antes de que llegue a cocina y termine en desperdicio.
Liberas la mesa de inmediato si el pedido no se puede atender y sigues vendiendo.
Corriges un pedido sin cancelarlo completo por un solo producto problemático.
El resto del pedido sigue su curso normal y el cliente no espera de más.
Recuperas una comanda que se perdió o se dañó sin repetir el pedido ni volver a enviarlo.
Le das una copia a cocina marcada como duplicado, sin que preparen dos veces lo mismo.
Deshaces un cambio de propina sin calcular a mano el valor correcto.
Vuelves la propina a lo que corresponde según el canal con un solo toque.
Ves de un vistazo cuántos pedidos hay en cada etapa, de la cocina al despacho, sin preguntarle a nadie.
Detectas a tiempo un pedido que se está demorando y lo destrabas antes de que el cliente reclame.
Se acabó sumar a mano: sabes al toque cuánto falta por cobrar de cada pedido.
Le explicas al cliente su cuenta rubro por rubro sin dudar ni improvisar.
Sabe en segundos si una comanda o una tirilla se imprimió de verdad, sin preguntarle a nadie.
Impresión que no se pierde ni se detiene
Trabajos de impresión y su cola, el estado de las estaciones y su flota, y las pruebas, reimpresiones y alertas.
Cada trabajo de impresión queda en historial con lo que se envió y lo que respondió la impresora.
Ve el estado de toda tu flota de impresoras y sus estaciones en una sola pantalla.
Envía una prueba de impresión y confirma que la impresora funciona antes del turno.
Vacía la cola de una impresora o de todas cuando algo se atascó, sin reiniciar nada.
Las órdenes en curso quedan disponibles para reimprimir aunque el local pierda internet.
Detecta patrones de fallas de una impresora puntual revisando su historial.
El resumen de impresión te muestra contadores y actividad reciente de un vistazo.
Las alertas de atención del restaurante suenan en la estación con el tono y volumen que elijas.
Descarga la última versión del servidor de impresión desde el mismo lugar.
Imprime contenido personalizado o abre el cajón monedero cuando lo necesitas.
Restofy te permite
- Ver el detalle completo de un trabajo de impresión puntual, incluido lo que se mandó a imprimir.
- Ver la respuesta que devolvió el equipo de impresión al procesarlo.
- Enviar un contenido personalizado a imprimir en cualquier impresora del negocio.
- Abrir el cajón monedero al enviar la impresión, si la impresora lo tiene conectado.
- Que integraciones y automatizaciones impriman directamente sin pasar por una pantalla.
- Enviar una prueba de impresión a cualquier impresora para verificar que funciona.
- Elegir entre una verificación rápida de conexión, una tirilla corta, una prueba completa con todos los formatos o una reglilla de calibración.
- Averiguar cuántos caracteres entran en un renglón de la impresora con la reglilla de calibración.
- Ver de un vistazo todas las impresoras del negocio agrupadas por su estación.
- Ver cuándo se conectó cada estación por última vez y cuántos trabajos tiene en cola.
- Saber cuándo imprimió por última vez cada impresora.
- Ver el historial de todo lo que se ha impreso en el negocio, con lo más reciente primero.
- Buscar un trabajo de impresión por el nombre de la impresora, la orden o la factura relacionada.
- Filtrar el historial por estado, tipo de trabajo, impresora y rango de fechas.
- Ver cuántos trabajos de impresión están pendientes o en proceso en este momento.
- Ver cuántos trabajos se imprimieron y cuántos fallaron durante el día.
- Seguir la actividad reciente de impresión casi en tiempo real.
- Cancelar todos los trabajos de impresión pendientes del negocio de una sola vez.
- Vaciar la cola de una sola impresora sin afectar las demás.
- Liberar trabajos que quedaron atascados por una estación que se desconectó.
Lo que ganas
Cuando una tirilla salió rara, ves exactamente qué contenido se le envió a la impresora y dejas de adivinar.
Resuelves un error de impresión leyendo el mensaje real que devolvió el equipo, sin llamar al técnico a ciegas.
Imprimes exactamente lo que tu operación necesita, sin quedar atado a la comanda o la tirilla que trae el sistema.
Las impresiones repetitivas salen solas y nadie tiene que acordarse de mandarlas a mano cada vez.
Compruebas que la impresora nueva responde antes de confiarle las comandas de un sábado lleno.
Calibras con el número real que imprime la reglilla y dejas de adivinar cuántos caracteres entran por renglón.
Ves en segundos qué estación se cayó o qué impresora tiene trabajos acumulados, antes de que el salón lo note.
Dejas de caminar puesto por puesto para saber si las impresoras están funcionando.
Cuando la cocina dice que nunca llegó la comanda, compruebas en segundos si se imprimió o no, sin discusiones.
Detectas la impresora que falla seguido con su propio historial y la cambias antes de que te frene un servicio.
Te enteras de que la impresión se está atascando antes de que la cocina se llene de comandas que nunca salieron.
Un solo vistazo te dice si la impresión del negocio está sana, sin recorrer impresora por impresora.
Una cola llena de comandas viejas se limpia en un toque y la cocina no imprime pedidos que ya salieron.
Recuperas una impresora atascada sin tocar la cola de las demás ni frenar el resto del negocio.
Crea tu restaurante en minutos: nombre, tipo de negocio y ubicación, y queda listo para operar.
Abre tu restaurante y míralos todos
Alta de restaurantes, solicitudes e invitaciones, acceso a los restaurantes que administras y sus datos y actividad en vivo.
Sabor Urbano
Bogotá
La Terraza del Río
Medellín
Horario
11:00 a. m. a 10:00 p. m.PIN para autorizar
La cuenta se configura sola según tu país: moneda, zona horaria e idioma sin que los busques.
Quedas como dueño con acceso total desde el primer segundo.
Si te invitan a otro restaurante, aceptas o rechazas desde tu panel sin trámites.
Ve todos los restaurantes que administras en una sola lista con sus datos básicos.
Mira el pulso en vivo de cada uno: órdenes abiertas, mesas ocupadas y última actividad.
Detecta qué local está quieto y cuál está a tope sin llamar a nadie.
Sal de un restaurante cuando dejes de participar y deja de verlo en tu lista.
Sigue el estado de tus solicitudes de alta: pendiente, aprobada o rechazada.
Consulta los datos comerciales y fiscales del restaurante en el que estás trabajando.
Si un local no responde, los demás se muestran igual: tu panel nunca se queda en blanco.
Restofy te permite
- Consultar en un solo lugar los datos comerciales y fiscales de tu restaurante.
- Conocer la moneda, la zona horaria y el idioma con que opera tu cuenta.
- Obtener los datos del titular y la identificación tributaria de tu negocio.
Lo que ganas
Tienes en un solo lugar los datos comerciales y fiscales de tu restaurante, sin buscarlos en carpetas ni chats.
Muestras montos y fechas con la moneda y la zona horaria de tu negocio, sin errores de conversión.
Reutilizas la razón social y la identificación tributaria en facturas y documentos sin volver a escribirlas.
Detectas de un vistazo si falta un dato de tu cuenta antes de que un documento salga incompleto.
Compras por caja, bolsa o garrafa y el sistema descuenta el inventario en gramos, mililitros o unidades.
Compra por caja, descuenta por gramo
Unidades de medida y empaques con que mides y compras los insumos del inventario.
Creas empaques propios por insumo, como la caja de latas o el bulto de harina, y dejas de convertir a mano.
Defines una vez el factor de conversión y todas las compras y recetas lo usan sin errores.
Cada insumo solo acepta unidades compatibles con su medida base: sin mezclar litros con kilos.
Encuentras cualquier unidad buscando por nombre, símbolo o insumo asociado.
Corriges el nombre, el símbolo o el factor de una unidad si la cargaste mal.
No eliminas una unidad que un producto, insumo o receta todavía usa: el sistema te avisa.
Las unidades base vienen listas y protegidas, así nadie las borra por accidente.
Tus recetas y sub-recetas hablan el mismo idioma de medidas que tus compras.
El equipo de compras carga la presentación real del proveedor y cocina recibe la cantidad correcta.
Configuras una vez y no vuelves a cargar datos de conversión.
Restofy te permite
- Editar el nombre, el símbolo y el factor de una unidad.
- Corregir cuánto convierte una unidad a su medida base.
- Crear una unidad universal para usar en cualquier insumo de su misma medida base.
- Crear un empaque atado a un insumo puntual.
- Fijar el factor con que la unidad convierte a su medida base.
- Eliminar de forma definitiva una unidad universal o un empaque que ya no usas.
- Bloquear el borrado si productos, insumos o recetas todavía usan la unidad.
- Ver solo los empaques propios creados para un insumo.
- Conocer la medida base y el factor de cada empaque.
- Ver las unidades base del sistema: gramo, mililitro y unidad.
- Conocer a qué medida base puedes referenciar una unidad nueva.
- Ver todas las unidades de medida con que mides tus insumos.
- Buscar una unidad por su nombre o símbolo.
- Filtrar las unidades por tipo: base, universal o propia del insumo.
- Ver las unidades que puedes usar para medir un insumo.
- Incluir los empaques propios de ese insumo junto con las unidades globales.
- Ver solo las unidades globales cuando no indicas un insumo.
- Ver los datos completos de una unidad de medida.
- Conocer el tipo, la medida base y el factor de conversión de una unidad.
Lo que ganas
Corriges nombre o símbolo de una unidad en el momento, sin crearla de nuevo.
Ajustas el factor si cargaste mal la conversión y los conteos siguientes salen bien.
Mantienes las unidades claras para que nadie confunda una presentación con otra.
Arreglas una unidad sin tocar las recetas ni los insumos que ya la usan.
Mides y compras con las unidades que usas de verdad: caja, bolsa o bulto, no solo gramos y mililitros.
Cargas la presentación real de cada insumo y recibes compras tal como llegan del proveedor.
La conversión entre tu unidad y la medida base corre sola: nadie multiplica a mano.
Adaptas el inventario a tu forma de trabajar en vez de adaptar tu equipo al sistema.
Limpias las unidades que ya no te sirven y tu equipo elige entre menos opciones.
Te frena antes de borrar una unidad en uso, así ninguna receta queda rota.
Mantienes el catálogo ordenado sin miedo a romper algo.
Sabes exactamente qué la usa cuando no puedes eliminarla, y lo arreglas primero.
Ves qué presentaciones tienes cargadas para un insumo antes de recibir una compra.
Confirmas cuánto rinde cada empaque en la medida base y evitas ingresar cajas como si fueran unidades.
Mantienes ordenadas las presentaciones propias de cada insumo.
Detectas a tiempo si a un insumo le falta un empaque, antes de que compras lo necesite.
Sabes sobre qué medidas se apoya todo tu inventario y no mezclas criterios entre insumos.
Eliges la base correcta al crear una unidad nueva sin equivocarte de dimensión.
Entiendes con qué patrón se convierte cada insumo cuando revisas un consumo.
Evitas mezclar peso con volumen y arruinar un costeo por un error de base.
Tienes claro con qué unidades mides y compras cada insumo, sin discusiones entre cocina y compras.
Encuentras la unidad que buscas aunque tengas muchas, por nombre, símbolo o insumo.
Distingues las unidades base del sistema de las que creaste tú y sabes cuál puedes tocar.
Revisas el factor de conversión de un vistazo y detectas un empaque mal cargado antes de que dañe un conteo.
Eliges la unidad correcta para cada insumo sin arriesgarte a una medida que no le corresponde.
Ves juntas las unidades generales y los empaques propios del insumo, sin buscar en dos lugares.
Trabajas solo con lo que le sirve a ese insumo y la lista deja de ser un mar de opciones.
Evitas asignar una unidad de otra medida base y descuadrar el inventario desde el primer día.
Confirmas cómo está definida una unidad antes de usarla en una receta o una compra.
Sabes a qué medida base convierte y con qué factor, sin adivinar.
Tienes los datos a la mano para corregirla si algo no cuadra.
Entiendes de dónde sale cada conversión cuando un saldo te parece raro.
Da acceso a un mesero o cajero nuevo solo con su teléfono y empieza a trabajar el mismo día.
Cada persona con el acceso justo que necesita
Usuarios del restaurante y su acceso: roles, PIN, cajas, menús, zonas, bodegas y secuencias de facturación asignadas.
Asigna un rol a cada usuario y define qué puede hacer: sin permisos de más ni de menos.
Decide en qué cajas opera cada quien y cuál es su caja predeterminada al iniciar turno.
Reparte las zonas del salón entre tu equipo para que cada mesero vea solo las mesas que atiende.
Muestra a cada usuario únicamente los menús que le corresponden, sin confundir a nadie.
Controla qué bodegas ve cada persona al mover inventario y evita movimientos en el lugar equivocado.
Pausa a un usuario en un clic sin borrarlo: deja de operar y lo reactivas cuando vuelva.
Pon fecha de vencimiento al acceso de personal temporal y olvídate de recordar darlo de baja.
Ten de un vistazo cuántos usuarios tienes, cuántos están activos y qué invitaciones siguen pendientes.
Cambia el rol de alguien cuando asciende y sus permisos se actualizan al instante.
Nadie puede eliminar al último administrador ni a sí mismo: tu cuenta nunca queda sin dueño.
Elige qué usuarios pueden ajustar las reglas de facturación y mantén ese control en pocas manos.
Restofy te permite
- Consultar qué permisos tiene la llave de acceso con la que se está integrando.
- Saber antes de llamar si una acción está habilitada para esa cuenta.
Lo que ganas
Tu integración sabe desde el primer momento qué puede hacer y deja de intentar acciones que el sistema le va a rechazar.
Evitas mostrarle a tu equipo opciones que la cuenta no tiene habilitadas.
Define tus zonas de entrega con su costo y el pedido calcula el envío solo.
Cobra el domicilio justo según la zona
Zonas de domicilio del negocio y el costo de envío de cada una, con su creación, edición y disponibilidad.
Muestra a tu cliente el tiempo estimado de llegada según su zona.
Deja de negociar el valor del domicilio en cada llamada.
Pausa una zona cuando no tienes domiciliarios disponibles y reactívala después.
Edita costos y tiempos cuando cambien tus condiciones, sin tocar los pedidos ya hechos.
Crea tantas zonas como necesite tu cobertura, con nombre y descripción claros.
Tu equipo elige la zona y el cobro queda correcto en la orden.
Elimina zonas que ya no cubres y mantén la lista limpia.
Consulta zonas activas e inactivas en un listado con paginación.
Cada pedido a domicilio nace con el cargo de envío correcto.
Menos reclamos por envíos mal cobrados.
Restofy te permite
- Pausar una zona de domicilio y volver a activarla cuando quieras.
- Cambiar el nombre, el costo y el tiempo estimado de una zona de domicilio.
- Crear una zona de domicilio con su costo de envío y su tiempo estimado.
- Eliminar una zona de domicilio que ya no usas.
- Ver todas las zonas de domicilio con su costo de envío y tiempo estimado.
- Ver los datos de una zona de domicilio: nombre, costo y tiempo estimado.
Lo que ganas
Se te complicó una zona hoy y la pausas en un toque: nadie pide desde ahí y no pierdes la tarifa ni el tiempo que ya configuraste.
Ajustas la tarifa de una zona cuando suben tus costos sin tocar los canales donde ya la usas.
Cobras el envío según qué tan lejos entregas, sin cuentas a mano ni discusiones con el cliente.
Prometes un tiempo de entrega realista por zona y se acaban los reclamos por demoras.
Mantienes solo las zonas donde de verdad entregas y te avisa si alguna sigue asignada a un canal.
Ubicas la zona que quieres revisar o ajustar sin recorrer todas, con su tarifa y tiempo a la vista.
Revisas la tarifa y el tiempo exactos de una zona antes de tocarla y evitas cobrar mal el próximo domicilio.
Divides tu salón en terraza, interior, barra o salón privado y cada mesa queda donde corresponde.
Organiza tu salón por zonas en minutos
Zonas en que divides el salón para agrupar y ordenar sus mesas.
Tu equipo encuentra una mesa más rápido cuando el salón está agrupado por zonas.
Le das a cada zona un ícono y una descripción para reconocerla de un vistazo.
Ordenas las zonas como quieres verlas en el tablero de mesas, sin depender del orden de creación.
Pausas una zona que cierras por temporada sin borrarla y la reactivas cuando vuelva.
Una zona con mesas activas no se pausa por accidente: el sistema te avisa antes.
Renombras o reorganizas una zona sin tocar las mesas que ya tiene.
Al elegir la zona de una mesa solo ves las zonas activas, sin confusiones.
Encuentras cualquier zona al instante buscando por nombre.
Tu tablero de mesas se ve más claro agrupado por zona.
Configuras una vez la estructura del salón y sirve para mesas, pedidos y reservas.
Restofy te permite
- Pausar una zona para que deje de estar disponible.
- Reactivar una zona pausada.
- Cerrar un área del salón de forma temporal.
- Editar el nombre, la descripción y el icono de una zona.
- Renombrar una zona sin afectar sus mesas.
- Crear una zona nueva para agrupar mesas.
- Ponerle nombre, descripción e icono a la zona.
- Organizar el salón en varias áreas.
- Ver todas las zonas en que divides tu salón.
- Buscar una zona por su nombre.
- Ver las zonas activas y pausadas juntas.
- Ver los datos de una zona del salón.
- Consultar el nombre, la descripción y el icono de una zona.
- Cambiar el orden en que se muestran las zonas.
- Mover una zona a otra posición del listado.
Lo que ganas
Cierras la terraza en temporada de lluvias sin perder su configuración ni sus mesas.
La reabres en un paso cuando vuelve el buen tiempo.
Nadie sienta clientes en un área cerrada por error.
Cambias el nombre o la descripción de una zona cuando remodelas y no tocas ninguna mesa.
Las mesas siguen en su lugar mientras ajustas cómo se llama el sector.
El tablero refleja cómo está organizado tu local hoy, no como estaba cuando lo configuraste.
Divides el salón en áreas y cada mesero ubica sus mesas sin confundirse con las de otro sector.
Terraza, barra o salón principal quedan agrupados y el tablero deja de ser una lista interminable de mesas.
La zona nace lista para recibir mesas, sin pasos extra.
Ves cómo está dividido tu local de un vistazo y ubicas cualquier mesa sin preguntar en qué sector queda.
Encuentras la terraza o el segundo piso al instante, aunque tengas muchas zonas.
Detectas una zona pausada que olvidaste reactivar antes de que falte en el servicio.
Confirmas los datos exactos de una zona sin abrir todo el listado.
Antes de editar sabes cómo quedó configurada y evitas tocar la zona equivocada.
Acomodas las zonas en el orden en que se recorre el local, para que el equipo no busque de más.
Las áreas que más usas quedan primero y abres una mesa sin desplazarte por toda la lista.
El tablero de salón queda en el orden que tiene sentido para tu operación.
Todo esto, gratis para empezar
Crea tu cuenta en minutos y empieza a usarlo hoy mismo.
Empieza gratis